|
Se halla frente al mar y junto a
la desembocadura del arroyo del mismo nombre en el Atlántico y sus
construcciones de madera y quinchos constituyen un buen
aprovechamiento por parte de la arquitectura rústica de materias
primas de la zona.
Desde Valizas, cruzando el arroyo se accede
fácilmente al espectacular Cerro Buena Vista, un promontorio de
granito prácticamente cubierto por arena, desde donde se divisa,
como bien lo dice el nombre, un paisaje espectacular.
La
recorrida por el arroyo hasta la Laguna de Castillos, con el
barquero como guía, no solo es de una gran belleza, sino que permite
apreciar el amor y la conciencia ecológica de los lugareños por su
paisaje y su tierra.
La pesca del camarón es una de las más típicas actividades de
Valizas. La mezcla de agua dulce y salobre propician el desarrollo
de la especie.
Es todo un espectáculo ver la Laguna de Castillos,
por la noches, iluminada por las decenas de lucecitas de pescadores que
esperan pacientemente atraer al camarón.
Junto a la desembocadura
del Arroyo de Valizas se pueden pescar cazones de buen tamaño. También hay lenguados,
corvinas y pejerreyes.
Valizas y su hermosa playa,
sin duda su principal atractivo son las enormes
dunas vecinas a las que se accede caminando hacia el sur. Primero enfilar hacia
ellas, que aparecen frente a nuestros ojos. Luego de una hora de caminata
se llega a la parte más alta de estos montes de arena – el cerro de la Buena
Vista -, que con creces justifica su nombre. Desde su cima el panorama es
espectacular, la isla Castillo Grande, las playas, el Cabo Polonio, la laguna de
Castillos se despliegan en un paisaje inolvidable.
El cerro de la Buena Vista, una
imponente masa granítica sobre la que se adosa la arena, sirvió de límite
entre los imperios de España y Portugal entre 1750 y 1777, según se estableció
en el Tratado de Madrid.
Esperando el Camarón
Entre marzo y mayo centenares de
lucecitas rompen la oscuridad de las orillas del arroyo Valizas, alimentando los
sueños de quienes a sus orillas se dedican a la zafra del camarón. Su pesca es
un recurso tradicional, dado su elevado precio en el mercado.
El escaso período en que se puede
pescar el camarón y los buenos precios que por él se obtienen, provocan que
las lagunas reciban una verdadera avalancha de pescadores. Las orillas se visten
por la noche con la luz de innumerables faroles, ofreciendo un espectáculo
singular, solo observable aquí y en esos meses.
|