 |
|
 |
|
Cabo Polonio
Cabo Polonio
Cabo Polonio
Cabo Polonio
Cabo Polonio
Cabo Polonio
Cabo Polonio
Cabo Polonio
Cabo Polonio
Cabo Polonio
Cabo Polonio
Cabo Polonio
|
|
 |
 |
 |
Cabo
Polonio, sitio de belleza tan sugerente como singular. Rodeado de
dos extensas playas (ideales para bañarse y de blancas arenas), el
cabo – un peñón rocoso que se introduce en el mar – desafía las
bravas y transparentes aguas del océano. Buena parte del encanto de
este lugar reside en que no existe ninguna ruta que permita acceder
a él por automóvil. Sobre la ruta 10 hay caminos de ingreso que, sin
embargo, no son transitables más que en sus primeros kilómetros.
Para llegar a él se puede recurrir al alquiler de carros tirados por
caballos que llegan al Polonio a través del camino que parte del
kilómetro 264 de la ruta 10. Más abundantes años atrás, existen aún
13 carros que realizan esta travesía, tirados por dos o cuatro
animales. El viaje se prolonga por unos 55 minutos y permite ir
apreciando los encantos naturales de la región. Estos vehículos se
contratan en distintos puestos ubicados entre los kilómetros 259 y
264, donde también se alquilan caballos. Aunque hay quienes ofrecen
realizar el mismo recorrido en jeeps, o desde Valizas en vehículos
todoterreno, el carro es el medio de locomoción que provoca un menor
impacto en este frágil ambiente.
El
Polonio se prolonga en el mar en tres islas que sirven de hogar a
centenares de lobos marinos. Muchos días al año, es fácil encontrar
algunos ejemplares tomando sol sobre las rocas de las costa. Si el
viento ayuda, es posible acercarse a ellos y fotografiarlos de cerca:
tienen muy buen olfato, pero muy mala visión.
Cementerio de decenas de barcos que no pudieron sortear su laberinto de
roquedales, el nombre de cabo está tomado del galeón español "Polonio",
que naufragó allí el último día de 1735. Tras repetidas tragedias, en
1880 se comenzó a construir el faro, procurando guiar a los navegantes
hacia mejor destino. Fue inaugurado en 1881. Su altura es de 25,6
metros. En 1976 fue declarado monumento histórico.
Las
dunas del Polonio se trasladan y cambian de ubicación, como si tuvieran
vida propia. En 1966 un decreto presidencial las declaró "monumento
natural". Años atrás eran más numerosas, pero en muchas de ellas se
plantaron pinos con el objetivo de fijarlas para detener el avance de la
arena sobre tierras de pastoreo y para poder construir un camino de
acceso a Cabo Polonio. Estas acciones tuvieron un impacto muy negativo
sobre este ecosistema costero.
La
zona del Polonio es un excelente pesquero deportivo durante todo el año
y en ella existen aguas aptas para el buceo. Su pequeño núcleo poblado
ha crecido desorganizadamente en los últimos años debido a la
construcción de viviendas irregulares.
chuynet.com©
|