“Si puedes sentir la belleza, oirás el corazón de la tierra. Serás más que un hombre y menos que una piedra…”
Proverbio guaraní. (*)
QUE SABEMOS?:
El palmar butiá capitata es un ecosistema único en el mundo y el departamento de Rocha tiene el privilegio de un sinnúmero de ambientes naturales de real belleza que implica concomitantemente una importancia relevante para la comunidad científica.
También es de subrayar e investigar la relación económica, social y arraigos en los diversos sectores de la población, que por su radicación están estrechamente vinculado a esos distintos ecosistemas naturales. Poco y nada sabemos al respecto, salvo las publicaciones para el mundo académico y por ende las investigaciones realizadas fueron encriptadas en aulas o laboratorios sobre recursos tangibles e intangibles que pertenecen a toda la comunidad y también de particulares, dado que las incursiones de las investigaciones se realizan generalmente en bienes privados y es común escuchar a los propietarios que ningún resultado les llegan, generando renuencia en el momento de conceder el permiso para los trabajos de campo de la ciencia.
En cuanto al palmar butiá, existen reclamos en el mundo de la investigación que datan del siglo 19; de la urgencia, de la necesidad perentoria de que se realicen estudios sobre esta comunidad vegetal en toda su dimensión. También, con la misma urgencia se solicita desde el siglo 19 la protección del palmar y de la regeneración de nuevos ejemplares a través de viveros, ya en esas épocas era apreciable la degradación de esta especie; han transcurrido unos ciento cincuenta años de noticias escritas de lo reseñado precedentemente; que sabemos al respecto?
PIONEROS EN LAS INVESTIGACIONES
Es relevante las investigaciones realizadas por Horacio Arredondo, Guillermo Herter, Jorge Chebataroff, Atilio Lombardo, investigadores del Jardín Botánico de Montevideo, las organizaciones no gubernamentales como: Grupo Palmar, Probides, Casa Ambiental, pero faltan definiciones precisas, claras por parte del estado uruguayo y participación de órganos de la investigación científica estatal que le competen actuar en éstos ámbitos. Es necesario romper con la monotonía de la lentitud pues nos puede conducir “a la plaza de la nada” y cuando no tengamos nada, que?
La comunidad del palmar butiá, que se degrada rápidamente, es la única ESPECIE en el mundo, “observa” agonizante la hora de las decisiones y políticas eficaces que preserven la especie en sí y la comunidad vegetal como ecosistema, reflexionen!, el palmar agoniza lentamente!
LEGISLACION
En cuanto a la legislación proteccionista que ampara al palmar está
establecido que el corte de palmeras está prohibida por Ley Nº 9872 del año 1939 en donde se pone de manifiesto la ilegalidad de la extracción, comercio y transporte de la miel de palma.
Prácticamente transcurrió medio siglo, en el año 1987, se promulga la Ley Nº 15939 (Ley Forestal) que en su artículo 25 establece: “Queda prohibida la destrucción de los palmares naturales y cualquier operación que atente contra su supervivencia”. De lo reseñado anteriormente es determinante que no se establece políticas de conservación del ecosistema del palmar, tampoco sobre la regeneración de nuevos ejemplares y comunidades en franca compatibilidad con el desarrollo agropecuario. Determinados productores rurales, en su economía, utilizan productos del palmar, por ejemplo en este caso y en otros el conocimiento empírico está en la población por la tradición familiar y la experiencia diaria, quizás, sea una actitud inteligente involucrar y dar cabida a los conocimientos de actores anónimos, saberes que probablemente no están en las Facultades sino en la Universidad de la vida de nuestros vecinos.
Reunir a los académicos y lo que no lo son pero implicarlos en esta temática para luego tomar determinaciones en la hora de legislar, entonces estamos hablando de compatibilidad de intereses en un marco de protección de una comunidad vegetal, reitero, única en el mundo, y los réditos del sector agropecuario.
UN NUEVO PALMAR?
Actualmente en las inmediaciones de Castillos sobre rutas 9 y 16 se está generando un palmar en su estado natural, a la vera de las referidas rutas que son de dominio del Ministerio de Transporte y Obras Públicas; los funcionarios que están involucrados en el mantenimiento de dichos espacios tienen conocimiento de que están protegidos por dos leyes? Del valor biológico del mismo como especie y como población vegetal? En otros aspectos secundarios: el valor ornamental ligado a una identidad róchense.
La referida cartera ministerial que políticas de gestión tiene al respecto?
Podemos nosotros los rochenses, los uruguayos perder este patrimonio vegetal sin tener un conocimiento real del mismo, subestimar el valor inapreciable del palmar butia capitata único en el mundo?, que riesgo se corre ante el avance de otros cultivos arbóreos donde la presión que generan éstos son de carácter depredatorio, las dos leyes vigentes prevén esta situación?, llegado a estos extremos, el estado uruguayo en el juego de intereses por cual optará?, acaso no es el momento oportuno de establecer los límites del cultivo de una especie exótica que obviamente su objetivo son los réditos particulares, y la de la preservación y desarrollo de esta especie –patrimonio natural de todos- que motiva el presente artículo.
O, aún no aprendimos nada de las depredaciones que han imperado por diversas partes del mundo y sus consecuencias? O, nos generará escozor “de cómo se va el mundo” cuando empiecen a desaparecer los koalas consumidores natos de una especie de eucaliptos?
Una vez más, que sabemos del palmar?: poco y nada verdad? No habrá potenciales económicos atractivos y relevantes para los diversos sectores productivos en este mundo consumista?
La UNESCO en el año 1976 declaró Reserva de Biosfera a los bañados del Este, zona que incluye el área de los palmares butiá; ante esto el estado uruguayo que instrumentos de conservación adoptó?
QUE NOS CONTAGIE ESTE EJEMPLO
Un legado sin precedentes en la idiosincrasia uruguaya: un productor agropecuario por la década del 20 del siglo pasado, (1920-1930), Don Tiburcio Rocha, un visionario que nos dio un ejemplo (con una educación escolar, quizás de tercer año de escuela rural como máximo y común en dichas épocas, pero con una formación donde solamente da la vida y la sensibilidad humana) tomó la iniciativa de conservación –tantas veces reclamada- al crear un palmar de una hectárea de extensión, única referencia directa para evaluar la edad de las palmas.
Hoy es un laboratorio biológico viviente que recientemente llamó la atención a académicos de la Universidad de Río Grande del Sur, generando el ánimo en ellos de realizar en el lugar, in situ, investigaciones sobre el micro-ecosistema del palmar de Tiburcio.
En nuestro país, las Facultades que les compete en este tipo de indagaciones, que han realizado?; el estado uruguayo que debe velar por el bienestar de su población y de sus bienes, al respecto que nos puede informar?
Don Tiburcio – productor rural- supo compatibilizar su actividad agropecuaria con la creación de un palmar sin ningún tipo de subsidio, exoneraciones y ningún otro beneficio, como capital: sus manos, su inmueble rural y su voluntad, no recibiendo subvenciones de ninguna especie del gobierno nacional, departamental y de organizaciones no gubernamentales, acaso no son ejemplos a emular?
POR EL DEPARTAMENTO DE ROCHA
Bueno, aleluya!, el gobierno departamental de Rocha en el año 2007 declaró a este palmar: PATRIMONIO DEPARTAMENTAL; visto el tiempo transcurrido de reflexiones y de reclamos es un paso importante, pero podemos y debemos ir a más! Es una identidad de los rochenses, símbolo en el Escudo Departamental, nombres de comercios, representación en diversos escudos de Instituciones, en la literatura, en la plástica, en la publicidad del departamento, etc., etc.
El Ejecutivo y legislativo de la comuna de Rocha podría involucrarse con mayor impulso generando políticas de gestión por este don que nos brindó la naturaleza, que sumado al sinnúmero de riquezas naturales que posee el Departamento pongamos el sello, el rótulo: “ROCHA, PARAÍSO NATURAL”, compatibilizando, indudablemente, con otros polos de desarrollo económico sin generar impactos ambientales.
De seguir así, que herencia dejaremos a los hijos de nuestros hijos?
Un desierto?
Parafraseando al Profesor Jesús Perdomo, YO LA VEO ASÍ Y USTED?
Estimado lector me interesa su opinión en el consenso o en el disenso, puede dirigirse a: puntoazul@adinet.com.uy
NÉSTOR ROCHA, Castillos, mayo de 2008.
(*) CLAUDIA SALGUEIRO – de su libro: “YVYRÁ- Lo que sale de la tierra”.
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