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El
Paso del Bañado es un paraje ubicado en ruta 16 Camino del Indio a menos de diez
kilómetros de la ciudad de Castillos, antiguamente fue conocido como el paso de
la Lechiguana, es en este lugar donde el palmar butiá reúne el mayor número de
palmeras de este ecosistema único en el mundo.
LAS FÁBRICAS
En este lugar dieron comienzo las primeras
fábricas de fibra vegetal a partir de la hoja de palma butiá, el pionero fue un
vecino de apellido Dinegri, luego se instalaron otras plantas industriales en
este rubro y podemos recordar a “Quico” Rodríguez, Agustín Benigno Sena,
Alpargatas y a Patricio Navarro.
Estas últimas fábricas ocuparon la mano de obra
de más de 120 operarios y su mayoría radicados en la zona, los restantes venían
de Castillos en bicicleta y camiones. Toda esta actividad produjo un movimiento
comercial importante, destacándose el almacén de ramos generales, tienda y
ferretería de Lauro Balduvino, los almacenes de Cipriano San Martín, Eustaquio
Fontes y Celestino López Blanquet entre las décadas de 1910 a 1940.
OTRAS ACTIVIDADES COMERCIALES.
Cuando el auge de la labor
industrial del Paso del Bañado se recuerda otros comercios como los anteriores
pero de Próspero Bobadilla, “Bitito” Decuadro, Acevedo Quintana. La Herrería de
Caimir Molina, además existieron pistas de carreras de caballos en lo de Acevedo
Quintana, Vicente Molina y de los Gil Rebollo. El Paso del Bañado no solamente
vivió a instancias de las fábricas procesadoras de la hoja de palma, sino
también de la producción agropecuaria: criadero de cerdos, pavos, el cultivo de
la tierra y la cría de ganado.
Mario Bobadilla memorizó:
“Pedro Taylor se dedicaba a la compra de pavos,
salía por las estancias, pasaba días y días, haciendo la tropa y lo hacía a pie
arreando entre cien a doscientos pavos mas o menos, y el sólo, es un ave que se
encamina mejor que una majada. Él compraba los pavos para el mercado de
Canelones que los llevaban en la oportunidad de la carga de los cerdos, iban con
el mismo fin para los frigoríficos”.
LA VIDA SOCIAL.
La vida social de esta zona
fue importante, se organizaban bailes en casas de familia que daban comienzo los
sábados de tarde y se cobraba una entrada módica, los jóvenes eran los que
disfrutaban mientras que los mayores se dedicaban al juego de la taba en horas
de la tarde y en la noche al juego de cartas llamado el NUEVE. Se efectuaban
rifas de distintos elementos hasta animales, era un ambiente alegre, divertido y
mucha unión entre los vecinos. Los bailes se organizaban en lo de Próspero
Bobadilla, Cipriano Rocha, Ramón Molina, Luciano Rocha
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Mario Bobadilla recuerda
una anécdota en la casa de su padre Don Próspero Bobadilla: un sábado dio
comienzo de mañana una carrera de caballos de improviso, como le llamaban
con los caballos de fulano, sultano, del vecino tal y se corrió una carrera
por un capón ensillado, que era muy común. Este consistía en un capón, una
damajuana de 10 litros de vino, media bolsa de galleta y 3 ó 4 latas de
conserva de duraznos, el que ganaba la carrera no pagaba nada, pagaban los
perdedores y a su vez se remataba la carrera como se hace actualmente.
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Almacén
Próspero Bobadilla |
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En la tarde se
jugó a la taba y en la noche al NUEVE, y así transcurrió el día siguiente, el
domingo, en esa ocasión hubo una denuncia por las timbas; cuando todo el mundo
estaba rendido de sueño, adormilados y estando Mario atendiendo el comercio
siendo niño aún, ingresaron tres policías que los identificó como Corbito,
Arasanzú Céspedes y Huelmo, el gauchaje quedó sorprendido porque hacían dos días
que estaban de parranda y estaban cansados, la quedaron. Pero hubo otras
denuncias que la autoridad policial se quedaron con las manos vacías.
LA ESCUELA
La Escuela del Paso del
Bañado comenzó en la casa de Don Ramón Molina y las primeras Maestras de este
centro escolar fueron Rosa Juani desde 1911 a 1913, Guillermina Actino y Aquiles
Ángel Bonino en 1914, Casilda Rocha año 1915, Herminia Costa de Farías 1916,
Joselina Rodríguez en el año 1917 y Carmen Anza desde 1918 hasta 1921. Al
fallecer la esposa de don Ramón Molina la Escuela dejó de funcionar en este
lugar y con la mayoría de estos alumnos se creó la Escuela del Maturrango en la
casa de la familia Eugenio Martínez, el resto concurrió a la Escuela Ferrer, más
próxima a la ciudad de Castillos.
En la oportunidad del
traslado del centro escolar al paraje del Maturrango, la Maestra de aquella
época elevó una nota cuyo texto es el siguiente:
“Cerro Navarro, Marzo 5 de
1921
Señor Inspector
Departamental de Instrucción Primaria
Don Crescencio Cóccaro
Rocha.
Acuso recibo de la Circular Nº 93 en la cual se
me comunica el traslado de esta Escuela al paraje denominado Maturrango. De
acuerdo con su indicación que me hiciera verbalmente insisto en advertirlo que
no tengo interés alguno en seguir al frente de esta Escuela y sí en la
Dirección de la Escuela Nº 41 o en el desempeño de alguna ayudantía en Rocha.
Esperando se sirva satisfacer mis aspiraciones
que me servirá de estímulo en el desempeño de mis tareas, pláceme saludarle muy
atentamente.
Carmen Anza
La Escuela del Paso del
Bañado retomó nuevamente sus labores educativas y lo hizo en la casa de la
familia de Don Gil Taylor, en la época de mayor auge comercial e industrial
llegó a tener 115 alumnos. Años después se traslada al predio actual en el marco
de un hermoso paisaje: de palmares, del Cerro de la Lechiguana, corrales de
palmas y como telón de fondo los copetes de los cerros de la Laguna Negra.
DE LA GUERRA CIVIL DE
1897
En el paraje Paso del Bañado
está el Cerro la Lechiguana, llamado así por los lugareños por la forma parecida
al nido de avispas conocidas como lechiguanas. De acuerdo a la paciente labor de
investigación periodística del Profesor Jesús Perdomo, ampliamente difundida, se
produjo un combate de la guerra civil de 1897, más precisamente el 24 de mayo de
ese año.
Este enfrentamiento de la
guerra civil fue conocido como El combate del Maturrango La Lechiguana, y de
acuerdo a la narración de Perdomo lo más duro de la pelea se produjo en la falda
del mencionado cerro donde se enfrentaron dos contingentes nutridos, según el
Profesor, por lo menos trescientos cincuenta hombres en cada bando, hubo
muertos, heridos y prisioneros.
Don Aparicio González siendo
peón del “turco” – según su expresión- de Moisés Caram, andaba por la estancia
de aquel entonces de los Risso y se enteró que en el galpón de la esquila había
un cajón con restos humanos de tres personas. El que rescató estos huesos
humanos fue don Gil Taylor siendo capataz de la estancia, muchos años después
fueron llevados en tres coches que llegaron a la estancia con banderas blancas.
Mario Bobadilla – ex
funcionario municipal – encargado del cementerio local encontró en un osario
general y oculto debajo de la tierra de un hormiguero una plaqueta de bronce,
con el celo que lo caracteriza la limpió y salió a luz el siguiente texto:
“HOMENAJE DE LA COMISIÓN SECCIONAL AL SOLDADO
NACIONALISTA DESCONOCIDO EN LOS HÉROES ANÓNIMOS INMOLADOS EN ARAS DE LAS
LIBERTADES CIUDADANAS, EN MATURRANGO EL 24 DE MAYO DE 1897. CASTILLOS, NOVIEMBRE
16 DE 1930”, obviamente se refieren a la batalla que estamos
mencionando. Bobadilla la limpió profundamente y barnizó, hoy está presente como
mudo testimonio en el cementerio local y gracias a ese don humano que lo
caracteriza contamos, digámoslos de alguna manera, de ese documento.
Washington Sena un ex vecino
del paraje Paso del Bañado recordó que su padre y un tío encontraron trabucos,
una lanza, una bala de cañón y una moneda de 1869. Mientras que Mario Ubal
Olivera nos comentó que la espada del Coronel Leonardo Olivera utilizada por
ejemplo en las batallas del Sarandi y de Santa Teresa, fue empuñada en este
combate de la guerra civil por Gabino Ubal Olivera.
Derrotados los blancos
comandados por Marcelo González, Gabino temeroso de que la espada quedara en
manos del ejército liderado por el General Manuel Carvajal la enterró separada
de la vaina en lo más espeso de los pajonales del paraje. Tiempo después y
lograda la paz por septiembre de 1897, Gabino Ubal Olivera con un hermano y el
criado Avelino Abreu volvieron para buscar el arma y la vaina, tras una ardua
tarea encontraron solamente la espada. Hoy está depositada en el Museo de la
Fortaleza de Santa Teresa.
DEL ECOSISTEMA
En este paraje está
el palmar que antiguamente se le llamó de las enviras dado que tiempo
atrás proliferó abundante vegetación de la flora indígena, densa, con predominio
de la especie que da su nombre.
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También
fueron abundante los pajonales conocida como paja Santa Fe y fue
utilizada en la construcción del quinchado de viviendas. Está zona fue rica
en nidos de las avispas llamadas Lechiguanas en arbustos a poca altura del
suelo y este es el motivo del nombre del antiguo paraje que fue
conocido por “Paso de la Lechiguana”, que luego pasó a ser el
“Paso del Bañado”, quedando solamente con el nombre de la avispa el cerro
aledaño. |
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Atardecer en
el Palmar (G.Geimonat) |
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La ribera del
arroyo que lleva el nombre del lugar y las cañadas circundantes estuvo
bordeada de abundantes árboles, que en algunos tramos se unían las copas de
las que estaban de un lado y otro de los márgenes del cauce del arroyo Paso
del Bañado, formando de esta manera un tubo.
El arroyo Paso del
Bañado y las cañadas allí existentes fue y es lugar de pesca, con predominio
de bagres y tarariras. Muchos vecinos recuerdan que en el cauce del arroyo
de este paraje existieron diversas cachimbas que en los períodos de sequías
prolongadas servían de depósitos de agua y le daban el nombre de los dueños
u ocupantes de los campos, por ejemplo la cachimba de “Cecilio”, “del Taco”
entre otros.
En el año 1918 hubo
una gran sequía y las amas de casa iban a lo del “Taco” Acosta a lavar la
ropa porque solamente había agua en las cachimbas existentes en el cauce del
arroyo. |
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Palma de tres
cabezas (Geimonat) |
Pero en la ocasión
de grandes temporales el paraje se inundaba en gran medida cubriendo los
pajonales, éstas se inclinaban al ritmo de la corriente del agua.
LAS LIBRAS DEL ARINOS
La historia oral
comenta que una persona de apellido Romero hurtó unos cajoncitos de libras
esterlinas, que pertenecieron al recordado barco encallado en la costa de Aguas
Dulces, nos referimos al Arinos. Lo robó de una casa rural próxima a Castillos.
Un policía de apellido
Núñez descubrió a Romero y lo persiguió acompañado de dos agentes de seguridad.
El caballo en que huía Romero
se acalambró, tuvo que desensillar y dejar la montura junto con la maleta de las
libras en una palma inclinada del palmar de las enviras, huyó para el Brasil no
se sabe como y amparado por los palmares, pajonales, montes nativos, sierras y
bañados; afirman que se fugó con parte del botín y de él nunca más se supo.
En nuestra primera entrega de
las historias del Paso del Bañado comentamos que en este lugar se instalaron las
primeras fábricas de fibra vegetal a partir de la hoja de palma butiá, por
ejemplo la de los vecinos Dinegri, “Quico” Rodríguez, Agustín Benigno Sena con
su fábrica de nombre Miropalm, Alpargatas y Patricio Navarro.
LA FIBRA VEGETAL.
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Don Alfeo Acosta fue uno de
los tantos vecinos de Castillos que trabajó como operario de una de las
fábricas.
En la oportunidad de un reportaje nos comentó que comenzó a
trabajar por el año 1944 en la industria de la fibra vegetal, más
precisamente en la de Benigno Sena y lo hizo como cortador de hojas, por día
efectuaba el corte de dos mil hojas con una caña tacuara larga que en uno de
sus extremos disponía de una de las hojas de una tijera de esquilar.
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Alfeo Acosta,
corta de hoja de palma |
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Luego está el arrastrador
que es el encargado de trasladar y cargar ya sea en los carros o camiones las
hojas cortadas. El corte se puede realizar en cualquier época del año y las
unidades de venta por parte de los propietarios de los palmares eran de mil
hojas.
El programa televisivo al
RITMO DE LA VIDA que se emitiera por el canal local FEMSA TV entrevistó a la castillense Lobelia Balduvino - ex operaria de la fábrica Alpargatas recuerda
que esta empresa comenzó a trabajar por el año 1945 y funcionó unos seis años.
Dio mano de obra a más de treinta operarios en dos turnos, de 6 a 14 y de 14 a
22 horas.
La mayoría de los obreros
eran del Paso del Bañado, hubo tres máquinas de fibrar las hojas, luego se
pasaba por las escardadoras y posteriormente a los secadores y después se
procedía al enfardado de la fibra vegetal. Este producto se trasladaba a la
planta industrial de la Fábrica Uruguaya de Alpargatas, en la ciudad de
Montevideo.
A la crin vegetal producido
en nuestros pagos se la mezclaba con otra fibra vegetal que la importaban desde
la India y con el producto logrado se confeccionaban las suelas de las
zapatillas marca Rueda. La fibra elaborada acá resultó áspera para los pies,
mientras que la importada era de textura más suave.
Alpargatas tenían sus motores
propios que generaban energía eléctrica para la planta industrial, además de los
operarios que elaboraban el producto vegetal también habían mecánicos,
electricistas, carpinteros, albañiles.
Lobelia Balduvino afirmó “en
esa época las fábricas brindó bienestar económico, principalmente a los
pobladores del Paso del Bañado, además se dio la circunstancia de que había más
mujeres que hombres trabajando en Alpargatas y varios miembros de una misma
familia. Con nostalgia recordó “cuando nos reunieron para decirnos que la
fábrica no podía seguir funcionando porque el producto logrado no era el
adecuado para los fines de la empresa, nos causó una gran desazón y hubo gente
que hasta lloró. Todas las quincenas teníamos nuestro dinero que nunca habíamos
pensado tener acá en la zona”. Concluyó reflexionando “hoy es un grato
recuerdo, porque en definitiva durante años en esta zona vivimos bien”.
OTRAS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS.
El rubro productivo del Paso
del Bañado no solamente fue las fábricas mencionadas, la ganadería y la cría de
aves, también se explotó otro producto del palmar, las pencas, que la
transportaban en carros y hábilmente acomodadas para aprovechar las curvaturas
de las pencas y la vendían en nuestra ciudad principalmente a las panaderías
para el encendido de los hornos y la cocción de la panificación menor, como ser
bizcochos.
Podemos recordar a algunos de
los vecinos que se dedicaron a esta actividad: Brígido, Cecilio y Dorval Rocha,
a José Mauricio Acosta y al padre del cortador de hojas de palma Don Alfeo
Acosta. Como punto final de este capítulo de la historia del Paso del Bañado, en
un lugar de esta zona existió a fines del siglo 19 una fábrica regularmente
instalada de aguardiente que se elaboraba a partir de la savia de nuestras
palmas, conocido como vino de palma o Arak y este emprendimiento no duró mucho
tiempo, que hoy transcurrido más de cien años no podemos precisar con exactitud
la causa por la cual se dejó de producir el referido aguardiente.
UNA VIVIENDA DISTINTA.
En el Paso del Bañado
existieron un importante número de viviendas y una de ellas se construyó
distinta a las demás, nos referimos a la del almacén de Próspero Bobadilla.
Mario Bobadilla, hijo de Don
Próspero, recuerda que la construcción la hizo un ciudadano alemán y de esta
manera: cada horcón de la vivienda tenía unas canaletas donde se introducían
unos palos de determinado grosor entre horcón y horcón desde el piso hasta donde
comenzaba el techo, que una vez terminada daba la imagen de un gran cajón. Esta
vivienda se revocó con adobe tanto en la parte interior y exterior, solamente se
le blanqueó por dentro de la vivienda.
CARRERAS DE CABALLOS.
En este paraje existieron
varias pistas de carreras, de la cual podemos recordar las de: “Bitito” Decuadro,
Acevedo Quintana, Vicente Molina, Gil Rebollo. Y Próspero Bobadilla era en uno
de los lugares donde se alquilaba un galpón para el hospedaje de los caballos de
carrera y llegó a tener hasta nueve equinos a la vez. Las pencas se corrían los
días sábados y domingos y se apostaba fuerte, concurrían a este lugar los
burreros de Castillos y de diversos lugares de la campaña rochense.
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En este
galpón se cuidaban los caballos de renombrados vecinos del mundo de las
carreras como ser entre otros: Gervasio Páez y sus parejeros que aún
recuerdan: un zaino de nombre “El Arisco” y un tordillo, los caballos de
Diego Rodríguez como ser “Pibe” y la “Zaina Chica”.
Un parejero
que causó sensación fue “Pirriaco” de “Vitito” Decuadro que fue muy
nombrado después de ganar una carrera muy pareja en el año 1953. También
hubo muy buenos jockey prestigioso como Redín Olmedo, “Pototo” Decuadro,
Shirley Decuadro y vareadores de otros lugares.
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Pirríaco,
caballo de carrera |
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EMPRESAS DE ÓMNIBUS.
Todos los días por el lugar
pasaban dos líneas de ómnibus pertenecientes a las empresas ONDA con destino
Chuy y Julio González que iba a Velásquez y Lascano. Esta última empresa hacía
parada obligada en el almacén de Bobadilla diariamente a las nueve de la mañana
dejando bolsas de galleta dura que las traía de la panadería “El Cañón” de
“Chelo” Puig.
EL HERRERO.
El herrero Caimir Molina en
una vieja camioneta Fordson trasladaba a los jóvenes del Paso del Bañado que
concurrían al Liceo de Castillos. Molina era un vecino muy guapo y ocurrente.
Existen varias anécdotas de él, por ejemplo se recuerda a una de ellas: Mongolo
era un puestero de la estancia de los Rubio, se mandó hacer por Molina un par de
espuelas y cuando le entregó el trabajo le afirmó al puestero “esto pariente es
de acero” con ello afirmaba que eran de buen material.
El puestero Mongolo a la
primera espolada que le dio a su caballo se doblaron, se las trajo nuevamente al
herrero y éste le respondió seguro: “no, no, pariente estas no fueron hechas por
mí, a consecuencia de esto el puestero le puso el mote “el de acero” a Caimir
Molina.
HISTORIAS DE NUESTROS PAGOS
QUE SE EMITE POR ESTEÑA FM 103.1 EN EL PROGRAMA PUNTO AZUL DE CASA AMBIENTAL DE
CASTILLOS.
Chuy, 15 de enero de 2003 |