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Castillos a principios del siglo 20 contó con dos importantes hoteles: COMERCIO
y ORIENTAL.
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En el presente – comienzo
del siglo 21- en la misma calle, manzana y a una decena de metros del lugar
original del ex Hotel Comercio existe actualmente el Hotel “A Mi Gente”
que en un principio se llamó Comercio con otras dimensiones, estructura edilicia
y de dos plantas adecuado a los tiempos que transcurren.
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El inicio preciso de las
actividades del Hotel Comercio se desconoce; retrotrayéndonos en el tiempo
logramos determinar – por ahora – que uno de los primeros dueños fue Salomé
Pascal que lo había adquirido a otro propietario, y por el año 1925 fue
propiedad de la sociedad Juan Ángel Coronel y Juan Matta Da Rosa.
En 1926 fallece Matta Da
Rosa y el Hotel tuvo como único dueño a Juan Ángel Coronel por varias decenas de
años y este comercio de alojamiento estuvo emplazado precisamente en la esquina
de las calles Acosta (actualmente J. A. Lavalleja) y Molina (hoy Dr. Pedro
Ferrer) de la ciudad de Castillos.
Si nos ubicamos en la
década del 1920-1930 existieron numerosos comercios importantes por ejemplo:
“Rubio Hnos. Y Cía.”, “Almacén, Ferretería y Acopios de Frutos del País de Simón
Otero”, “Almacén, Ferretería y Bazar LA HONRADEZ” de Claudio Acosta, “Venancio Lujambio &
Cía.”, “Sastrería González” de Ciriaco González ó “Sastrería Vilizzio” de Miguel
Ángel Vilizzio, Confitería “La Uruguaya” de Héctor Vega, el comercio de Rubio
Pendás y Rubio Latorre, “Casa Díez” de Díez & Cía. , Sociedad Fomento De
Castillos, “Platería, Relojería, Joyería y Talabartería” de Félix Mozo, la
tienda “El Progreso” de Suaya Hnos. , Remates Ferias “Lujambio & Michelena” ó
“Las Palmas” de Gorosito, Olivera y Taylor; Farmacias “De Castillos” de
Francisco Failache, “Nisivoccia” de Horacio Ferrer y Héctor Nisivoccia; Fábrica
de Gaseosas de Barone & Cía, “Parque de Recreaciones” de Miguel Araujo, etc.
Esta enumeración muestra
una importante actividad comercial y los dos hoteles de Castillos satisfacían
los requerimientos de hospedaje de visitantes que provenían de las zonas rurales
de Castillos, del Departamento de Rocha, la capital nacional y el resto del
país.
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El Hotel Comercio disponía
de unas veinte piezas para atender el alojamiento siendo la Mucama la señora
Nila Zalayeta madre del pintor castillense Miguel Zalayeta, un salón comedor
siendo la responsable de la cocina Ignacia Lascano y la ayudante Célica Cambre,
los mozos eran Generoso Silvera y Lavalleja Cardoso; la heladera era de madera
utilizándose las barras de hielo de la fábrica de Carmelo Barone para mantener
las bebidas y los alimentos frescos además de contar con los refrescos que
elaboraba este fabricante.
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En este salón comedor se
pintó en sus paredes motivos de los palmares butiá y la Fortaleza de Santa
Teresa recreado por un violinista y actor de circo de apellido Varela.
En esa época los vehículos automotores eran
escasos y los medios de locomoción consistían en carros, sulkys, carretillas o
carros de cuatro ruedas, carretas o simplemente a caballo y para ello contaba
con una caballeriza que estaba ubicada en lo que hoy es la calle Olivera y
Colón, el responsable de este servicio del Hotel fue Blanco Fernández.
El Hotel Comercio no sólo
brindó los servicios de hospedaje y comedor, se realizaron actividades
artísticas musicales, despedidas de solteros, exhibición de películas de la
época del cine mudo, peleas de gallos de riñas donde se apostaba fuerte y las
referidas aves eran de Artigas Pérez, Franco Puñales, el taxi metrista Héctor
Pezzuto y Julio Pezuto entre otros.
Hasta se efectuaron
operaciones quirúrgicas a cargo del Doctor Cosme Correa con la asistencia del
Enfermero Mauro Núñez adecuándose una de las habitaciones a estos efectos
cuando Castillos aún no contaba con un Hospital como el actual, simplemente era
un centro asistencial de primeros auxilios.
El hotel cumplió hasta
funciones financieras semejantes a una casa bancaria: Efectuaba préstamo de
dinero a cuenta del cobro del ganado, cueros o lana vendidos. Recibía dinero de
sus numerosos clientes para pagar cuentas o adquirir mercancías que se enviaban
por los correos rurales de la época. A rasgos generales y sobre la base de los
datos recopilados esta es la historia de aquel Hotel Comercio que estuviera
ubicado como lo señalara al principio de este relato en la esquina de las calles
J. A. Lavalleja y Dr. Pedro Ferrer.
NÉSTOR ROCHA – CASA
AMBIENTAL.
Chuy,
07 de noviembre de 2003 |