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La
aspiración de los inmigrantes en España, de poder
intervenir en las elecciones municipales podría
consolidarse en una realidad para los comicios de la
próxima primavera europea.
El
condicional determina que hay incompatibilidades que aún
nadie ha dicho como se salvarán.
El
Partido Socialista, -PSOE- e Izquierda Unida –IU-
anunciaron que presentarán en el Congreso de los Diputados
una proposición no de ley para que el Gobierno impulse
convenios con los países de origen, que permitan votar a
los inmigrantes residiendo legalmente en España.
Si
prospera la iniciativa del PSOE e IU, a los que se espera
se una a nivel parlamentario el Partido Popular, se habrá
dado un importante paso en la consolidación del
reconocimiento del colectivo inmigrante y seguramente
deberían cambiar muchas cosas desde que los Partidos se
encontrarían conque deberán tener en cuenta otros tres
millones de votos que hasta ahora, en tiempos electorales
no reclamaban promesas ni el cumplimiento de ellas. (Al
31/12/2005 había 2.738.972 inmigrantes con autorización de
residencia en vigor).
Los
políticos se hallarían ante el desafío de conquistar un
nuevo colectivo muy complejo, tanto como que no es
posible unificarlo y que afectará resultados especialmente
en las comunidades de Catalunia, Madrid, Andalucía,
Valencia y Murcia.
La
propuesta que será aplicable sólo a los inmigrantes que
puedan acreditar una residencial totalmente legal en
España es para las elecciones municipales ya que la
Constitución establece que sólo los ciudadanos españoles
pueden votar en las elecciones generales y autonómicas.
La
modificación del régimen actual no sería aplicable a los
inmigrantes que hayan conseguido la nacionalidad española,
que tienen plenitud de derechos, ni a los comunitarios,
que ya tienen reconocido su derecho a voto en las
municipales y también a ser elegidos.
Pero
como toda buena noticia tiene su contrapartida, también en
esta iniciativa hay un alerta.
Y en
esta oportunidad lo dieron las asociaciones de inmigrantes
que, más allá de mostrarse satisfechas con la propuesta
del PSOE e IU a la que calificaron de oportuna,
advirtieron que si el derecho al voto de los inmigrantes
se supedita a los acuerdos de reciprocidad con los países
de origen, se estaría ante pura demagogia.
La
presidenta de la organización AESCO (América-España
Solidaridad y Cooperación), Yolanda Villavicencio,
recordó que muchos acuerdos no llegan a consolidarse por
falta de ratificación y recordó que un acuerdo que importa
mucho a la importante colonia colombiana en España sobre
Seguridad Social, no ha entrado en vigencia porque desde
1998 espera ser ratificado por el parlamento colombiano.
Villavicencio señaló que si ésto ocurre con países de la
comunidad iberoamericana ¿que no podría suceder cuando se
trate de países como Senegal?
Para
la presidenta de AESCO, la iniciativa a favor del voto
inmigrante es oportuna y obligaría a los partidos a
presentar propuestas concretas en favor de la comunidad
extranjera, que hasta ahora no se ha beneficiado de la
redistribución de la riqueza que produce, y a abandonar el
discurso del miedo y las políticas populistas.
Ante
esta situación se haría necesaria la reforma del Artículo
13 de la Constitución que establece:
2.
Solamente los españoles serán titulares de los derechos
reconocidos en el artículo 23, salvo lo que, atendiendo a
criterios de reciprocidad, pueda establecerse por tratado
o ley para el derecho de sufragio activo en las elecciones
municipales.
Mientras constitucionalmente el derecho al voto esté
supeditado a convenios de reciprocidad entre España y los
países de los inmigrantes, la propuesta no deja de ser una
utopía que crea falsas expectativas.
Almería, desde el sur del norte, agosto 2006 |