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CARTA
ABIERTA (otra) AL CANCILLER
REINALDO
GARGANO
Señor Ministro:
Nosotros habíamos confiado en usted.
Confiamos en lo que usted aseguraba hace tan solo un año,
ante muchos uruguayos residentes en España.
¿Recuerda?; usted afirmó que defendería la vigencia del
Tratado de Paz, Reconocimiento y Amistad de 1870. ¿Ya lo
olvidó?
El
27 de mayo del 2005 yo escribía en Informe Uruguay
http://www.uruguayinforme.com/news/27052005/27052005veraemigra.htm
El consulado en España insta a los uruguayos que reciban
cedulones de expulsión a denunciarlos en el mismo para
proceder a la interposición de recursos de amparo
reclamando el cumplimiento del Tratado de 1870 entre
España y Uruguay.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Reynaldo
Gargano hizo constar en declaraciones hechas públicas que
en ningún momento el gobierno de nuestro país ha
renunciado a la vigencia del Tratado de 1870, entendiendo
que está plenamente vigente y por lo tanto , debe
cumplirse.
Con
satisfacción decíamos que usted había sentado precedentes
y nos hacíamos eco de sus palabras.
Por
fin nuestro Gobierno había salido a proteger a los
uruguayos que forman una inmensa colonia extrafronteras.
Nuestro Canciller defendía los derechos de los inmigrantes
uruguayos en España, que es defender los derechos de
nuestro país.
Uruguay anunció que defenderá ante los tribunales de
justicia hispanos a sus ciudadanos requeridos a abandonar
el territorio español, en razón de la vigencia del Tratado
de 1870.
Y lo creímos, señor Ministro; yo lo creí y por ello le di
un apoyo total a su gestión. Los uruguayos en España, sin
distinción política lo creyeron; pero usted vuelve a
sumir a nuestro país en un acatamiento imperialista del
que nos considerábamos liberados desde el 25 de agosto de
1825.
Más de 70.000 uruguayos trabajan en España, de ellos se
dice que unos 15.000 están en la ilegalidad. ¡¡¡¿Qué
ilegalidad?!!!
En España no hay ningún uruguayo en forma ilegal, la
ilegalidad la comete la Administración del Reino cuando se
detiene a nuestros compatriotas sin permitirles ingresar a
territorio español; es ilegal que se abran expedientes de
expulsión a ciudadanos que no han cometido delitos y que
tienen derechos consolidados por dos Tratados de jerarquía
internacional plenamente vigentes: el de 1870 y el de
1992.
¿Se ha dado usted cuenta de lo que significa que el
gobierno de España, que hasta hace pocas semanas se negaba
a reconocer la vigencia del Tratado de 1870, haya
manifestado en la primera reunión de la Comisión de Alto
Nivel prevista en el Tratado General de Cooperación y
Amistad de 1992, y que a instancias y por unanimidad del
Congreso de Diputados de España se reunió para tratar la
cuestión del régimen de entrada, trabajo y residencia de
los ciudadanos uruguayos mediante la aplicación de los
criterios más favorables, que reconoce la vigencia del
mismo?
Para los uruguayos no hay lugar a ninguna duda. Los
criterios más favorables se enmarcan en el Tratado de
1870.
Desde el Gobierno español ya no se insiste en que el
Tratado de 1992 rectificó el de 1870 dejándolo fuera de
vigencia. Era, es una tesis que no tiene asidero legal.
Son muchas sentencias de Tribunales Superiores de
distintas Comunidades Autónomas y es el mismísimo Tribunal
Supremo quienes legitimizan en sus veredictos, la validez
del Tratado de 1870.
Al hacerlo, señor Ministro, están destruyendo la otra
interpretación a la que el Gobierno de España se aferra,
como lo haría un desesperado a un clavo ardiente: la
imposibilidad de cumplir con el Tratado firmado con
Uruguay alegando el haber rubricado posteriormente los
Tratados de ingreso a la Unión Europea.
¿Acaso la Administración española considera que sus Jueces
son legos en la materia?
¡Allá ellos! Nosotros nos atenemos al tema de interés y
tampoco encontramos de recibo esta justificación.
España no tiene argumentos y ese, señor ministro Reynaldo
Gargano, es nuestro fundamento para no aceptar las
condiciones que el Secretario General del Ministerio de
Relaciones Exteriores, José Luis Cancela, representante de
nuestro país en la Comisión Binacional de Alto Nivel,
incomprensiblemente, sí que aceptó.
Su enviado dijo que había hallado mucha voluntad y buena
disposición y amplitud de miras por parte de la
representación española, en lo que consideró, fue una
reunión muy positiva.
¿Acaso usted va a validar que el Sr. Cancela nos trate a
los inmigrantes en España y a todos los uruguayos de
tontos?
Yo no lo permito y le exijo una explicación sobre este
asunto.
Soy una ciudadana uruguaya, nacida en esa tierra hermosa
que hoy sufre pero que mañana, queremos creer que se
erguirá como lo que es, tierra de promisión.
Esa tierra maravillosa tiene leyes que me permiten
requerir a usted que se conciencie y, uniéndome al pedido
de muchos compatriotas representados en más de medio
centenar de asociaciones y casas de Uruguay, recordarle
que no hay nada que negociar y mucho por exigir.
Usted está obligado a dar el ejemplo del Uruguay que
queremos mostrar al mundo. Del Uruguay que queremos ser,
soberano y respetuoso de los acuerdos y tratados
internacionales, favorezcan a la nación que favorezcan en
el momento en que deban aplicarse.
Usted está comprometido, por el cargo que ejerce, a no
ceder ante presiones, chantajes, coacciones o
arbitrariedades.
Recuerde que la investidura que ostenta no es suya; se la
dieron los uruguayos, los mismos que ahora le reclaman que
actúe pensando en ellos.
No queremos más uruguayos desterrados, pero tampoco
queremos el beneficio de unos pocos, exigimos el derecho
de todos; de los que ahora están aquí, en España y de los
que mañana quieran venir.
No quiero pensar que usted no haya sido sorprendido, como
lo fuimos todos nosotros, al escuchar el comentario del
representante uruguayo en la comisión binacional formada
para analizar, precisamente la vigencia del Tratado de
1870.
Señor Ministro ¿aceptará usted las responsabilidades del
acuerdo por el que los uruguayos que España considera
ilegales y que por derecho no lo son, dejen sus datos para
que el la Administración los vuelva a estudiar ‘caso por
caso’.
¿Sabe usted Señor Gargano, como actúa la Dirección de
Extranjería española? Cuando se solicitan los permisos de
residencia y trabajo, los expedientes se estudian ‘caso
por caso’.
Estos uruguayos, que ahora nuestro gobierno pretende que
se dejen inventariar, ya pasaron por ese trámite y en
muchos casos les fue denegada la autorización pero ¡Señor
Ministro!, usted no puede ignorar que brindar datos de
domicilio es poner en conocimiento de la Guardia Civil un
lugar donde entregar un cedulón de expulsión.
¿Sabe usted que ellos no tienen permiso de las autoridades
para trabajar? ¿Realmente considera que estos compatriotas
van a poner en peligro su fuente de ingreso en aras de un
mal acuerdo político?
Queremos creer que el Sr. Cancela vino a negociar un
acuerdo político. No nos sirve ni lo aceptamos.
Ahora exigimos que se venga a reivindicar la vigencia del
Tratado de 1870 para todos los uruguayos y para ello,
queremos volver a creer que usted está a la altura de lo
que la Nación le reclama.
Desde Almería, el sur del norte, mayo 18 de 2006 |