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Los pregones y por ende los pregoneros tienen una
antigua historia en las fiestas de España.
Ya en los siglos XVI y XVII los pregoneros daban la
nueva de todas las fiestas de los pueblos. La
costumbre quedó relegada al olvido hasta que en las
últimas décadas se ha buscado su reinserción en el
folclore español.
En la antigüedad el pregonero daba a conocer con pocas
palabras un decreto de la autoridad anunciando y
organizando determinados festejos. Hoy día el pregón
se asemeja más a una pieza literaria donde el
pregonero de turno deja escapar sin sonrojos sus
sentimientos en relación al evento que anuncia. |
Ha
dejado de ser una reunión casual en una esquina al llamado
del pregonero, para convertirse en un acto artístico en el
que el pregonero es el eje, pero no monopoliza todo el
centro del acto en el que intervienen diferentes
modalidades artísticas.
Muchos pregones se conservan como verdaderas piezas
literarias. Ser pregonero (o pregonera) es un honor pero
también una responsabilidad.
Al
leer un pregón se está representando a muchas personas en
sus sentimientos, deseos y esperanzas y en ese momento el
pregonero, sin perder su identidad y sus inquietudes, se
hace eco de los reconcomios de otros y los amalgama con
los suyos.
El
pregón es un razonamiento en voz alta realizado en un
sitio público en el que se elogia y anuncia una
celebración animando al público a participar de ella. Es
un discurso con determinado protocolo que queda liberado
al pensamiento del pregonero de turno.
Por
eso toda fiesta que se precie, en España, tiene su pregón
y en cada región éste tiene su propia idiosincrasia.
Deportes, campeonatos, arte, eventos religiosos, cine,
carnaval, Ferias regionales, nada escapa a esta
ancestral-nueva tradición.
LOS
PREGONES DE SEMANA SANTA
Se
anuncia la Semana con un pregón y cada Cofradía hace saber
su participación a través de su propio pregonero.
Es
como la puerta de entrada a la Semana Santa.
En
Almería hoy es el domingo anterior al Domingo de Ramos y
desde la mañana el movimiento alrededor de las sedes de
las Hermandades ha sido intenso.
Para
ser leales con la verdad, ese movimiento se ha venido
acrecentando desde hace ya varias semanas en las que hemos
oído los ensayos de las bandas; visto a los costaleros
ensayar los pasos bajo armazones de madera que portarán
los Tronos en los que se pasearán las imágenes religiosas.
Hemos observado como el acostumbramiento al peso, que
oscilará entre los quinientos y los novecientos kilos, se
hace gradualmente cargando sobre las armazones bolsas de
material y comprobamos también que el sacrificio, porque
de otra forma no podemos concebir el día que les aguarda
cuando su Cofradía salga a la calle, se espera como todo
lo que se hace en Andalucía con todo acontecimiento que
tenga visos de celebración: con una copa llena, una buena
tapa, la música y el canto a flor de piel.
Hoy
los cofrades pasan con sus túnicas dobladas con cuidado y
los capirotes a los que seguramente faltará un último
ajuste. Los Hermanos Mayores ponen a punto todos los
detalles para evitar los imprevistos y la atención se
centra en los comunicados meteorológicos.
Si
llueve habrá mucho llanto por la impotencia de no poder
pasear sus santos. Nadie en su sano juicio sacaría bajo la
lluvia imágenes de una belleza y un valor incuestionables.
EL
PREGÓN DE REBECA
La
Iglesia de San Sebastián, en Almería, fue el lugar elegido
por la Cofradía del Buen Amor para hacer público su
pregón.
Es
una Iglesia señorial, muy hermosa, de arquitectura
neoclásica; las imágenes que la Hermandad de Cofrades
sacará a la calle el Martes Santo, estaban a un costado
del Altar Mayor.
El
Santísimo Cristo del Amor, obra de Jesús de Perceval y la
Virgen del Primer Dolor de José Hervás Benet. Dos
bellísimas esculturas de tamaño natural. El Cristo yacente
que procesionará erguido a hombros de los costaleros; la
imagen de la Madre de Dios ricamente vestida, recibieron
las letras cantadas de las saetas y las notas de la música
que dio marco al texto del pregón.
Piezas acertadamente elegidas para que guitarra y flauta
destacaran en y por su lectura.
La
Banda finalizó el acto con un concierto interpretando en
primer lugar saetas portuguesas para ejecutar luego un
adelanto de las marchas procesionales que retumbarán a lo
largo y ancho de las calles que recorrerá también este
año.
Rebeca Gómez, la pregonera, lucía el tradicional peinetón
sobre el que caía una mantilla descuidada ¿o
artísticamente? colocada.
Vestida totalmente de negro como lo hacen ‘las camareras’
matronas que cuidan del arreglo de las imágenes y
participan de las procesiones, Rebeca comenzó la lectura
agradeciendo a aquellas personas que sentía más cerca
suyo; señaló el honor que representaba para ella ser la
pregonera del año 2006 y se emocionó y nos emocionó.
Rebeca Gómez es la Concejala del Área de Recursos Humanos
del Ayuntamiento de Almería, es también profesora en la
Universidad local, su currículo es extenso y brillante y
siempre se olvida agregar, que es además escritora de
bellísimos cuentos.
Pero
sobre todo es una persona encantadora. Con sus treinta
años ha sabido forjar un presente y un futuro también
brillantes. Profesional y amiga que me hizo comprender
como hasta ahora no lo había logrado, el significado de
ser Cofrade.
Con
Rebeca dejamos la Iglesia donde se realizaba el acto
quedando físicamente en ella. Nos tomó a cada uno de los
presentes y nos llevó en alas de sus palabras a un
increíble recorrido acompañando en el tiempo al Cristo del
Amor y a la Virgen del Primer Dolor.
La
vimos niña, asomándose al misterio de la Semana Santa. La
sentimos adolescente pidiendo respuestas a esa imagen de
rostro bello en su tristeza y la comprendimos hoy,
emocionada al relatar el recorrido por las calles de esta
Almería que le es tan querida.
Sentimos el dolor, ese dolor que ella describió tan bien.
El dolor provocado por horas de marcha, horas acompañando
la Fe, porque sólo con Fe se participa del sacrificio de
acompañar una procesión de Semana Santa.
Creí
descubrir una lágrima más a su emoción cuando sus palabras
nos hicieron ver el paso de la Hermandad frente a la
Iglesia de la Patrona, como dijo, la Virgen morenita, la
virgen que llegó a las costas almerienses para quedarse y
porque la trajo el mar se llamó Virgen del Mar.
Yo
he visto a Rebeca acompañando también su paseo triunfal
por nuestras calles y ahora.... ahora entiendo un poco más
el significado de la palabra Fe.
Almería, el Sur del Norte, abril 2006 |