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En
España 600.000 inmigrantes sin papeles, sostienen la
economía sumergida trabajando en condiciones
salariales muy duras y sin derechos laborales.
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Cuatro de cada diez españoles, el 40%, hacen de la
inmigración su principal preocupación.
En
la última encuesta realizada por la empresa Metroscopia
para el diario ABC ha quedado manifiesto que ni el
terrorismo (18%), ni el paro (16%), ni la vivienda (9%),
ni la inseguridad ciudadana (8%) quita el sueño a los
hispanos como lo hacen los inmigrantes, que por otra parte
ya representan prácticamente el 9% de la población.
La
inquietud por el tema lleva a un 64% de la población
autóctona a considerar que el número de inmigrantes supera
la capacidad de España para acogerlos.
Políticamente este pensamiento lo tienen el 83% de los que
en las pasadas elecciones votaron por el Partido Popular y
el 57% de los que votaron por el Partido Socialista.
Apenas si 3 de cada 10 españoles piensan que todavía el
país tiene capacidad para recibir más inmigración, de
éstos, siempre a tenor de la encuesta, el 36% son votantes
del PSOE y el 13% del PP.
En
lo que parecen estar en casi concordancia los
simpatizantes de uno y otro Partido es en considerar como
poco efectiva e improvisada la política del actual
gobierno de José Luis Zapatero, en cuanto a la
inmigración. En este sentido piensan el 91% de los
votantes del PP y el 65% de los votantes del PSOE.
A
criterio de los encuestados el anterior gobierno de José
María Aznar tampoco actuó como esperaban para dar solución
al problema pero, curiosamente los críticos son
porcentualmente menos, 58% de los españoles de ambos
partidos.
Y
así las cosas, haciendo de la inmigración un tema
altamente politizado, nos encontramos con las
predilecciones a la hora de admitir inmigración.
No
todos los españoles consideraron la posibilidad de tratar
la nacionalidad de los inmigrantes como un motivo de
elección, pero entre los que lo hicieron (que fueron
mayoría) el 43% se inclinó por dar preferencia a los
latinoamericanos y, curiosamente muy por detrás se
encuentran los europeos en general con un 16% y en tercer
lugar los africanos con el 13% de las simpatías.
Los
peor parados son los extranjeros provenientes de la Europa
del Este que apenas reciben el 5% del apoyo de una
población influenciada por las noticias relacionadas con
las mafias que llegan de estos países y los delitos que se
les imputa que incluyen robos con intimidación, homicidios
y secuestros.
Sin
embargo una cosa son las inclinaciones de los españoles
a la hora de recibir inmigrantes y otra la realidad.
Las
cifras pueden manejarse así: Marruecos: 282.432; Ecuador:
115.301; Colombia: 71.238; China: 45.815; Perú 39.013.
Inmigrantes todos que en un 65%, según estudios de
Comisiones Obreras CC.OO, desempeñan trabajos temporales
en sectores de mucha precariedad.
Por
comunidades autónomas las que más inmigración reciben
son: Catalunya el 25%, Madrid el 21%, Andalucía el 13%
y la Comunidad Valenciana el 10,5% y así podemos
continuar en porcentajes decrecientes.
En
este aspecto el 25% de los trabajadores de Catalunya son
de origen inmigrante; en la Comunidad de Madrid más del
26% de los obreros de la construcción son extranjeros.
Los
trabajadores inmigrantes dados de alta en la Seguridad
Social de España se acercan a los 985.000, un 5,9% de las
altas generales del organismo.
Supuestamente la ley establece para los trabajadores
inmigrantes los mismos derechos laborales que para los
españoles de origen, no obstante en la práctica persisten
discriminaciones tanto a la hora de acceder a determinados
sectores de actividad como para ascender dentro de las
empresas.
España es uno de los países que no ha ratificado la
Convención de Protección de los Derechos de los
Trabajadores Inmigrantes y sus Familiares aprobado por las
Naciones Unidas*1.
ENTRADA LEGAL DE
INMIGRANTES A ESPAÑA
Las
vías legales de ingreso de inmigrantes a España son tres:
-
Contingente
-
Régimen general
-
Trabajadores de temporada
En
los hechos ninguno de los tres sistemas ha funcionado como
se previno al instaurarlos.
El
contingente está limitado a países con los que España ha
firmado acuerdos en ese sentido y su mecanismo resulta
algo (o muy) turbio a la hora de realizar la selección en
los países de origen.
El
Régimen General quedó suspendido en el año 2002 y en su
escasa continuidad resulta un mecanismo muy lento aunque
sigue siendo la vía más utilizada para realizar
contrataciones en el país de origen.
Sin
ingresos por las vías legales la mayoría de los
inmigrantes entran al país como turistas y se quedan en
forma irregular o, por la frontera norte lo hacen burlando
las aduanas por vías secundarias.
INMIGRANTES SOSTIENEN
ECONOMÍA SUMERGIDA
Aunque España es país de paso para buen número de ilegales
que entran por la frontera sur o por aeropuertos, se
calcula que casi un millón permanecen en el país en forma
irregular. 600.000 de ellos sostienen con su trabajo la
economía sumergida, realizando tareas rechazadas por la
mayoría de los trabajadores, cobrando salarios muy bajos y
en condiciones duras y privados de toda protección social.
Los
sectores donde se concentran más trabajadores en estas
condiciones son el servicio doméstico, la construcción en
las empresas de subcontratas y reformas de viviendas,
talleres clandestinos en el área textil y trabajos de
cocina y lavaplatos en el sector de hostelería.
*1
- La Ley de Extranjería conocida como la ley 4/2000 y
modificada por la 8/2000 y en vista de una nueva
modificación, es discriminatoria en diferentes aspectos y
no facilita la integración de las personas inmigradas.
Discrimina el acceso al primer puesto de trabajo en España
para los inmigrantes: sólo da acceso a determinados
trabajos en los sectores menos solicitados por la
población española como hostelería, construcción, servicio
doméstico, etc.
Crea
mecanismos de solicitud de permisos no sujetos a la Ley
del Procedimiento Administrativo aplicable sobre toda la
ciudadanía. La Ley de Extranjería limita muchos derechos
fundamentales y trata a la inmigración únicamente desde la
visión de control policial.
Almería, el sur del norte, octubre de 2006 |