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La corrupción es uno de los temas de los que más se
habla, menos se sabe y del que más se oculta.
Generalmente salta a la luz pública cuando da lugar a
un escándalo, pero puede permanecer oculta durante
mucho tiempo con consecuencias inmedibles.
En 1996 los Estados Miembros de la OEA aprobaron la
Convención Interamericana Contra la Corrupción, CICC,
que tiene en su haber algunos logros contra este
problema pero que no ha llegado a alcanzar nunca,
todos los objetivos planteados. |
La
corrupción política y empresarial abarca a todo el planeta
sin excepciones. Ya hace mucho que el mundo dejó de pensar
que es patrimonio de regímenes totalitarios de América
Latina, África y Asia y, en menor grado de los gobiernos
democráticos de estas regiones.
Hay
países con mayor o menor grados de corrupción pero no hay
país donde este sustantivo sea totalmente extraño en su
práctica.
Hubieron tantas ideas preconcebidas sobre los países donde
estaban los mayores grados de corrupción, que reconocer
que la pandemia, concertemos este fenómeno como si de un
virus se tratase, había enraizado en casa costó mucho
esfuerzo.
Por
décadas, al hablar de corrupción los EEUU miraban hacia el
sur y paradójicamente Europa observaba de reojo a los EEUU.
Pero
así como Alemania, Francia y también Bélgica vieron como
funcionarios de gobierno y empresarios de alto rango
sucumbían a sobornos; el flagelo se extendió por todos los
países del continente.
Ya
no era necesario mirar fuera, ni buscar colectividades. En
Italia los ciudadanos se dieron cuenta de que la
corrupción escapaba y en mucho a los límites de la mafia
siciliana y España engrosaba en la década de los noventa,
la lista de países más corruptos.
CUANDO LA CORRUPCIÓN ES CRIMEN
La
corrupción socava los esfuerzos por cumplir con los
Objetivos de Desarrollo del Milenio propuesto por las
Naciones Unidas.
Tres
áreas son las más afectadas por este flagelo y las tres
tienen directa vinculación con la salud, por ende con la
vida de seres humanos: la reducción de la mortalidad
infantil; las mejoras en la salud materna y la lucha
contra el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades.
En
su Informe Global de la Corrupción 2006,
presentado el 1 de febrero de este año, Transparencia
Internacional*1
denuncio especialmente la corrupción en los servicios de
salud.
La
organización definió la corrupción como ‘el abuso, con
fines de lucro personal, del poder delegado’.
En
el mundo millones de dólares son estafados a los servicios
de salud por medio del robo, la extorsión y los sobornos.
Miles de personas mueren por la falsificación y
adulteración de medicinas y son, generalmente a los
enfermos de los países más pobres a los que llegan primero
los cargamentos de medicamentos diluidos o simplemente
sustituidos por componentes inocuos, muchas veces, apenas
por agua.
Faltan menos de 9 años para que llegue la fecha que la ONU
estableció como meta para alcanzar los Objetivos del
Desarrollo del Milenio y los países están muy
atrasados en el desarrollo de los planes para alcanzarla
debido, en una gran medida, a la corrupción.
La
identificación de la corrupción puede incluso resultar
dificultosa, tanto para países pobres como para países
ricos y enmascararse con si de ineficiencia se tratara.
Los
EEUU son el país que más gasta en sistemas de salud: 15,3
por ciento de su PBI; entre el 5 y el 10 por ciento de ese
presupuesto se destina para cubrir ‘sobre precios’.
En
Camboya los médicos entrevistados para el informe 2006 de
Transparencia Internacional denunciaron que el 5
por ciento del presupuesto destinado a salud se pierde a
causa de la corrupción existente dentro del gobierno
central.
En
México y en Kenia funcionarios públicos han desviado fondo
del sistema de salud para proyectos ‘recomendados’.
La
reducción del fraude en el Reino Unido desde 1999, lograda
por la acción de la Unidad Anti-Fraude de los Servicios de
Salud Nacionales, ha recuperado una cifra suficiente como
para la construcción de diez nuevos hospitales.
¿PUEDE COMBATIRSE A NIVEL DE GOBIERNOS?
Preguntarnos si la corrupción puede combatirse a nivel de
Gobiernos no deja de ser un curioso paradigma.
Hay
gobiernos que pretenden luchar contra este flagelo y otros
que simplemente no salen de la calificación de corruptos.
Lo
cierto es que tampoco ninguna ideología escapa indemne.
Derechas, centro o izquierdas, las tendencias de los
gobiernos no identifican corruptos.
Los
países donde no hay independencia del Sistema Judicial son
más proclives a presentar altos grados de corrupción entre
sus gobernantes.
América latina ha sido y es un continente muy enfermo; en
su contexto político aparecen los salva-patrias que
terminan convirtiéndose en vende-patrias pero, sobre todo,
en trasmisores del virus de la masiva corrupción política.
En
la última década una veintena de ex presidentes y
personas involucradas en altos cargos de gobierno de
países latinoamericanos y dos presidentes aún en
funciones, han sido investigados por actos de corrupción
según el informe de Transparencia Internacional.
En
la lista sobre percepción de la corrupción que está
punteada de cero a diez dándole el cero al nivel de alta
corrupción y el diez al de alto nivel de honradez, los
países que salen mejor parados son Chile, con 7,5 puntos
de calificación y Uruguay con 6,2.
Los
demás países tienen calificaciones por debajo de 4,9 hasta
llegar a Haití con un 1,5.
Hace
pocos meses la Agencia de los Estados Unidos para el
Desarrollo Internacional (USAID) realizó una docena de
encuestas en varios países de América Latina (Bolivia,
Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El
Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá,
éste por dos veces) sobre la percepción y comportamiento
sobre la corrupción, en este caso desde la perspectiva de
la victimización.
El
estudio, que también abarca la demanda de soborno de las
instituciones gubernamentales, reveló que los bolivianos
son los más afectados, como también determinó que hay una
gran diferenciación entre los países encuestados.
Los
ciudadanos de Bolivia, México y Ecuador señalaron haber
sido víctima de sobornos con más frecuencia que los de
otros países de América Central y Colombia.
Evitar falsas acusaciones de la policía, o pagos a
empleados públicos o municipales para la realización de
gestiones, figuran en el primer lugar de las denuncias
realizadas a través de la encuesta de USAID.
Resulta fácil comprobar que en México la policía fue quién
más sobornos pidió en tanto que en Ecuador la balanza se
inclina hacia el sector de la educación.
Ni
resulta difícil de imaginar porqué los Gobiernos
municipales se transformen en el principal foco de
demandantes de sobornos.
El
incremento de la corrupción va ligado en todos los países
a un decreciente apoyo a los sistemas democráticos.
En
el Cercano Oriente fue Transparencia Internacional
quién encargó una serie de encuestas de opinión pública
basada en tipos, niveles y lugar de mayor corrupción.
En
Palestina quedó demostrado que los palestinos asociaban
corrupción con wasta, una forma de nepotismo. La
encuesta también rebeló (o reafirmó) que la corrupción
asentaba su territorio en las bolsas de trabajo y en la
policía.
Diferente resultado dio sobre este tópico la misma
encuesta realizada en Cisjordania y la franja de Gaza
donde los mayores niveles de corrupción surgieron en las
instituciones educativas.
CORRUPCIÓN vs RAZONES
EL VIRUS ESPAÑOL
España ha aprobado desde marzo del 2005 varios programas
tendientes a extirpar la corrupción en todos los órdenes.
Es así que se presentaron en el marco del Plan de
Activación Económica, propuestas tendientes a regular y
reforzar la transparencia de los procesos normativos y
contratos de colaboración público-privados y se aprobó un
código de conducta para la eficiencia y claridad de la
contratación pública.
Asimismo a través del Código del Buen Gobierno se procuró
alcanzar un compromiso del Gobierno para elevar el listón
del comportamiento exigible a los responsables públicos.
En
este marco el actual Gobierno consolidó un régimen de
incompatibilidades más estricto, exigente y claro;
estableció limitaciones a las actividades privadas y como
órgano de gestión, vigilancia y control creó la Oficina de
Conflictos de Intereses, adscrita al Ministerio de
Administraciones Públicas.
Sin
embargo y pese a todos los buenos propósitos, la
corrupción más elevada en España se encuentra a nivel de
gobiernos locales. Son hechos que escapan fronteras y que
tienen en la calificación de suelo urbano los mayores
casos de corrupción.
En
España hay una gran cantidad de dinero negro que se
esconde generalmente en la construcción. Es casi un hecho
generalizado que un tercio del precio de la vivienda se
pague con este tipo de dinero.
Prácticamente todos los alcaldes se muestran partidarios
de la recalificación de suelos como forma de conseguir
ingresos para las arcas municipales. No todas las
recalificaciones determinan fraudes ni todas las
Administraciones urbanísticas caen en este saco, pero hay
un buen número que llega a prácticas de especulación que
generan situaciones de corrupción.
El
acaparamiento de suelo en mano de privados para generar
una escasez redundante en el aumento del metro cuadrado
del mismo; la expropiación a particulares para su
posterior venta a empresas con fines sociales que han
revendido el suelo a precios astronómicos, a más de otras
especulaciones a niveles políticos llevan la corrupción
urbanística en España al primer nivel en el continente.
En
el año 2005, concretamente el 10 de marzo, se realizó en
Marbella, en la provincia de Málaga, la que para entonces
era considerada la mayor operación contra el blanqueo de
capitales conocida en toda Europa.
El
asuntito, operaciones por más de 350 millones de euros, de
grupos relacionados con el crimen organizado, tenía
ramificaciones en Estados Unidos y Canadá y brazos que
llegaban a Gibraltar. La policía española desarticuló el
cuerpo y cercenó la cabeza que se había ubicado en un
despacho de abogados de Marbella.
MARBELLA, PRIMERA EN TODO
Un
año después Marbella vuelve a estar en el centro de las
noticias por corrupción administrativa pero esta vez el
asuntito supera todas las previsiones.
Si
el asombro no permite en un principio alcanzar a
comprender la magnitud total de los hechos ocurridos, los
días sucesivos a las primeras intervenciones policiales
sólo dan lugar a la más amarga de las incredulidades.
Marzo del 2006 quedará en la memoria de los españoles como
el mes en que se descubrió la mayor trama de corrupción
administrativa de toda la historia democrática del país.
Pero
las denuncias contra el Ayuntamiento de Marbella vienen de
larga data. 20 de los 32 concejales de la actual
Corporación han estado o están imputados por diversos
delitos desde que se realizó la investigación en marzo de
2005.
Un
año después y por otra investigación, a raíz de una
investigación conocida como ‘operación Malaya’, ordenada
conjuntamente por el Juzgado número 5 de Marbella y la
Fiscalía Anticorrupción, cuatro concejales han sido
condenados a prisión, entre ellos la alcaldesa y la primer
teniente de alcalde, por los delitos de malversación de
caudales públicos, cohecho, tráfico de influencias y
maquinación para alterar el precio de las cosas.
Pero
Marisol Yagüe, la alcaldesa, debe también hacer frente a
un embargo preventivo de su casa por el impago de ‘949.926
euros’ en concepto de pago por reformas a una
constructora. Reforma en la que se le acusa también de
utilizar material proveniente de los depósitos
municipales.
Aún
cuando el 29 de marzo, a partir de las 9 de la mañana
fueron detenidos junto con la alcaldesa (convaleciente de
una operación estética), el asesor de urbanismo
(considerado el cerebro de la trama), el concejal de
Cultura, el de Tráfico, el secretario del Ayuntamiento,
otras 16 personas y comenzó un exhaustivo registro tanto
de los domicilios particulares como de las dependencias
del Ayuntamiento, resultaba difícil imaginar el alcance
real de los delitos imputados.
Ya
en la tarde se sabía que había varios abogados madrileños
imputados y se comenzaban a conocer cifras y se detenía
otra persona en Murcia y al día siguiente se detenía, al
regreso de su viaje de luna de miel, a la primer teniente
de alcalde, Isabel García Marques a la que la propia,
entonces alcaldesa, Marisol Yagüe había casado pocos días
antes.
Al
día de hoy, con 21 personas en la cárcel y 2.400 millones
de euros intervenidos el Consejo de Ministros procedió a
la disolución del Ayuntamiento de Marbella, una acción que
se toma por primera vez en este país.
¿QUIÉN SE RÍE DE QUIÉN?
Seguro que si hubiera hablado de la corrupción en Uruguay
el tema tendría su vigencia. Pero hoy día, Marbella habría
opacado totalmente al pobre departamento de Artigas y una
trama que, aunque deplorable, ni siquiera tiene un
yaguareté disecado.
No
hubiera valido la pena iniciar el tema corrupción por
pocos pesos uruguayos cuando en Marbella en un solo
procedimiento la policía bloqueó un millar de cuentas
bancarias, incautó uno sobre otro, ocho mil euros
guardados como quién no quiere la cosa en una bolsita en
casa de Marisol y aún miramos asombrados un elefante y
varios animales más disecados, un tigre de bengala vivito
y coleando, cientos de propiedades inmobiliarias,
vehículos de gran lujo, yates, helicópteros y hasta un
avión propiedad del que fuera asesor de urbanismo, Juan
Antonio Roca, que a más se daba el lujo de tener decorando
uno de los baños, una pintura de Miró.
Realmente entre las 275 obras de arte que lucía en su
mansión ¿porqué no seleccionar un Miró para recrearse
mientras se toma un baño de burbujas?
¿Y
sabéis que es lo más interesante de toda esta trama?
Esas
miradas temerosas que tratan de buscar cabos sueltos para
anudarlos con fuerza antes de que la Fiscalía
Anticorrupción enfile sus fauces hacia..... ¿hacia dónde
esta vez, o acaso queda más por desenterrar en Marbella?
*1
Transparencia Internacional es una organización no
gubernamental con sede en Alemania que realiza la
clasificación que anualmente publica en base a encuestas
entre empresarios, analistas y estudiantes.
Almería, el sur del norte, abril 7 de 2006 |