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Hay
un dicho que dice ‘más vale tarde que nunca’; y a
él nos aferramos casi desesperadamente no tomando en
cuenta aquel otro que recuerda que ‘el que ríe primero
ríe dos veces’.
El
Tribunal Supremo español se pronunció sobre el Recurso de
Casación presentado por el Gobierno Español y al juzgar,
pronunciarse y firmar una sentencia que contradice su
propio criterio anterior, frustró las esperanzas de miles
de uruguayos.
Creímos que nuevamente los uruguayos deberíamos salir a
pelear como individualidades y no como nación pero nos
equivocamos.
Esta
vez, por suerte, nos equivocamos. Quizás sirviera de
ejemplo lo acontecido con el conflicto con la República
Argentina en el que quedó demostrada la unión de un país
detrás de sus representantes cuando éstos toman la
legítima defensa de los intereses de todos.
El
pueblo no es ni colorado, ni blanco, ni freteamplista; es
uruguayo y el gobierno que los defiende es el gobierno de
todos los uruguayos y en este momento
no
podemos menos que sentirnos satisfechos por la acción de
ese Gobierno.
Con
plena satisfacción comprobamos que nuestras autoridades
toman cartas contundentes en el asunto y juristas del
cuerpo diplomático uruguayo, apoyados por abogados
españoles y asistidos por una incuestionable autoridad en
política internacional como es el actual embajador en
Francia, Héctor Gros Espiell*1
elaboran un recurso que trate de evitar que el fallo del
Tribunal Supremo Español se convierta en una sentencia
jurisprudencial.
Cuando el ministro de Asuntos Exteriores, Reinaldo
Gargano, comunicó a los parlamentarios esta nueva acción,
integrantes de la oposición celebraron que el gobierno
uruguayo hubiera ejercitado –de una vez por todas-
acciones mas enérgicas en el asunto que atañe a los
uruguayos que residen o pretenden residir en España;
uruguayos que hasta el momento no habían encontrado en
nuestra Cancillería, la protección que venían reclamando
y el apoyo a los recursos, que a título individual, habían
presentado ante la justicia española, obteniendo decenas
de sentencias favorables a las tesis e intereses de
nuestro país.
El
diputado nacionalista Jaime Trobo reclamó la necesidad de
contratar ‘el mejor equipo de abogados’ e hizo
alusión a que debe contratarse un equipo de primer nivel.,
tal como se hizo en La Haya por el asunto de las
papeleras.
Perdimos mucho tiempo, atesoramos mucho humo pero es buena
cosa que ahora tengamos algo concreto en qué confiar.
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*1 _
Héctor Gros Espiell nació en Montevideo el 17 de
septiembre de 1926. Actual embajador en Francia y
presidente de la representación que defendió la postura
uruguaya ante el Tribunal de La Haya en el diferendo con
Argentina por la instalación de las plantas papeleras.
Su prestigio cayó en la década del 90 por haber
defendido y asesorado la gestión del entonces
presidente peruano Alberto Fujimori. Sin embargo es
incuestionable su capacidad como jurista y sus
conocimientos en política internacional. Una persona
que como muchas otras puede haber cometido errores y que
como todos los que hacen algo – bueno o malo – son
cuestionados o ensalzados según el cristal con el que se
mire su accionar.
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Un
resumen de su carrera no deja dudas en cuanto a sus
méritos para llevar adelante todas las acciones
reivindicativas que Uruguay necesite defender:
Doctor
en Derecho y Ciencias Sociales .Profesor: de Derecho
Constitucional. Universidad de la República (Uruguay),
Emérito de la Facultad de Derecho de la Universidad de la
República (Uruguay), de Derecho Internacional. Universidad
de Montevideo (Uruguay), de Derechos Humanos. Universidad
Católica Dámaso Antonio Larrañaga (Uruguay), Distinguido
de la Universidad Nacional Autónoma de México, Honoris
Causa de la Universidad de Concepción (Chile) y en dos
ocasiones de la Academia de Derecho Internacional (La
Haya).
Ha
dictado cursos en Universidades de Argentina, Brasil,
Paraguay, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela,
Bolivia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El
Salvador, Guatemala, México, España, Italia, Alemania,
Suiza, Japón, Egipto, etc.
Miembro:
del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay, de la
Academia Nacional de Letras del Uruguay, de Asociaciones
Científicas y Academias en materias jurídicas, políticas y
de derechos humanos de Argentina, Brasil, Chile, Perú,
Paraguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela, México, Francia,
Bélgica, etc, de l’Institut de Droit International, del
Instituto Hispano Luso Americano de Derecho Internacional.
Presidente de ALDHU (Asociación Latinoamericana de
Derechos Humanos).
Ex
Director Ejecutivo del Instituto Interamericano de
Derechos Humanos (Costa Rica).
Ex Juez y Presidente de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos.
Ex Miembro: en representación del Uruguay, de la Comisión
de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, de la entonces
Sub Comisión de Protección de Minorías y Prevención de
Discriminaciones.
Ex Secretario General del Organismo para la Proscripción
de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe
(Tratado de Tlatelolco).
Ex Sub
Secretario General de las Naciones Unidas. Representante
Especial del Secretario General para el Asunto del Sahara
Occidental.
Ex
Presidente del Consejo de Administración de la
Organización Internacional del Trabajo.
Ex Miembro del Tribunal Administrativo de las Naciones
Unidas.
Ex Juez
del Tribunal Administrador de la Organización
Internacional del Trabajo..
Ex Ministro de Relaciones Exteriores del Uruguay.
Miembro
del Comité Internacional de Bioética de la UNESCO.
Presidente del entonces Comité Consultivo de la UNESCO
para la enseñanza de los Derechos Humanos, la Democracia,
la Tolerancia y la Paz.
Miembro
del Comité Académico de la Cátedra UNESCO sobre Derechos
Humanos de la Universidad de la República (Uruguay).
Miembro
del Consejo del Instituto Internazionale de Studi sui
Diritti del Uomo (Trieste).
Almería, en el sur del norte, 16 de noviembre de 2006
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