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Muy
cerca de donde vivo hay un río seco... en realidad, hay
cursos de agua que ¡vaya a saberse el motivo! llevan este
adjetivo por nombre pero como en este caso, también hay
cauces que tienen nombres grandilocuentes y sin embargo no
llevan ni gota de agua.
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El polvo que se levanta del cauce del río Andarax,
desde kilómetros antes de su desembocadura hasta que
el ancho zanjón –otra cosa no parece ser - deja que el
Mar Mediterráneo profane su aridez, no nos deja lugar
a dudas: estamos ante un río tan seco como el vecino
‘Río de Aguas’.
Podemos pasear por sus ramblas y hasta organizar un
picnic en el mismísimo centro, sin llegar a mojarnos
la planta de los pies. |
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Desembocadura del Río Andarax (Almería) |
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Aquí
los ríos no mojan porque no llevan agua pero la sorpresa
no es ésto tan común en una zona de pre desierto. El
asombro llega cuando es el agua, lo que no moja.
¿Agua seca?, ¿agua sólida?... llamémosla como queramos, lo
cierto es que no es líquida, no es gaseosa y no está
congelada....perdón, afirmando ésto no puedo dejar de
pensar que me he de haber perdido en algún vericueto.
Si
la fórmula química del agua es H2O, ¿qué
represento con la fórmula C3H3KO2
?
Agua
que no moja, que no se vuelca, que puede transportarse en
un bloque y no se derrite ¿Y para que sirve el agua si no
moja?
¡Vaya pregunta!
¿No
habéis pensado cuántas plantaciones agrícolas podrían
sobrevivir a imprevistas o pronosticadas sequías?
¿Cuántos terrenos páramos podrían ser cultivamos?
Agua
fácil de transportar, agua fácil de conservar, recogida en
épocas de lluvias y utilizada cuando y dónde se necesite.
¿Cómo?, dejadme zambullir en esta materia que por nueva
mis profesores nunca me dieron.
Hace
algo más de diez años que se comenzó a aprovechar las
características del acrilato de potasio, un polímero que
se obtiene haciendo enlaces entre moléculas de poca masa,
para formar una molécula gigante de alto peso molecular
pero.... llegados a este punto nos encontramos conque la
siguiente pregunta que se nos ocurre, no corresponde ni a
la química ni a la física.
¿Estamos dispuestos a avanzar al paso que nos marque la
ciencia para reconstruir un planeta lleno de vida o vamos
a continuar sentados en posición de Loto, negando
cualquier mutabilidad?
Muy
bien sé que es una pregunta capciosa pero está tan de moda
la negatividad que no puedo ocultarla en el fondo del
teclado.
Retornando a nuestra agua que no moja; no es difícil
fabricar agua sólida utilizando el acrilato de potasio.
Sólo necesitamos que llueva, recoger el agua y dejar que
la misma sea absorbida por el polímero hasta conseguir los
trozos de agua.
¿Trozos de agua?; nos parecerá raro poder pedir un trozo
de agua o quizás sea más correcto pedir el agua por metro
¿o por kilo?.
Ya
estamos en condiciones de transportar sin problemas el
agua y dejar paso al milagro. No exagero, porque yo a la
ciencia la considero hacedora de milagros, como el de
llevar los pedazos de agua al sitio donde los necesite una
tierra sedienta.
Los
podemos enterrar junto a las raíces de un pequeño árbol en
crecimiento o en el surco donde se va a cosechar; cubrimos
los trozos de agua con tierra y el polímero irá
liberándola poco a poco.
Las
posibilidades son tantas como las necesidades de agua de
la agricultura y la forestación y no dudo que éste es sólo
el comienzo de un sinnúmero de aplicaciones.
Aún
no es la panacea ni mucho menos. Es un proceso algo caro
pero como dijo el sabio: ‘No hay agua más cara que la que
no se tiene’; éste es un proceso que lleva toda el agua al
lugar destinado mientras que con el riego común, mucho
líquido se pierde por escurrimientos, filtraciones o
evaporación. .
LOS TROZOS DE AGUA
VIENEN DE MEXICO
El
Ingeniero Químico mexicano Sergio Rico Velasco está
revolucionando el agro mexicano y, posiblemente muy
pronto, el de todo el mundo.
Rogar que llueva para salvar una cosecha, almacenar en
grandes balsas el agua necesaria para el riego, limpiar
canales de transporte serán muy pronto anécdotas de un
antiguo folclore.
Ya
es dable almacenar el agua en costales y no dudamos que
muy pronto será posible que, de las zonas más ricas en el
vital elemento, ésta se transporte en grandes bloques
hasta las tierras más áridas.
Rico
Velasco logró identificar el acrilato de potasio y su
potencial para transformar el agua en ‘cascajo’ sin
modificar su estructura molecular ni alterar su
composición química.
Estos ‘silos de agua’, nombre conque el químico llamó
comercialmente al polímero, permiten encostalar en pocos
minutos el agua de lluvia recogida días u horas antes.
En
pocas palabras, el agua se convierte en virutas de agua,
facilitando así su traslado y aplicación.
La
utilización del polímero permite que el agua se deposite
directamente a la raíz de la planta. Después de la
germinación, las raíces se adhieren al ‘agua sólida’ y la
utilizan hasta que el acrilato se queda en la base del
cultivo.
Rico
ha realizado experimentos donde puede verificarse que esa
permanencia puede llegar hasta 10 años, ya que el acrilato
permite la retención de agua cada vez que llueve o se
riega por otros métodos.
Las
evaluaciones experimentales determinan que un kilo de
acrilato de potasio solidifica 500 litros de agua sin
alterar su composición molecular ni contaminar el líquido.
Nuestro planeta tiene sed pero mientras haya quién busque
soluciones efectivas, nuestro planeta tendrá agua,
líquida, sólida o seca.
Almería, en el sur del norte, 7 de junio de 2006 |