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Demasiado ocupados con problemas –cotidianos o no- más
cercanos, a la comunidad internacional parece no
importarle que en las próximas semanas 11 millones de
personas puedan morir de hambre y de sed.
Europa se encuentra demasiado preocupada por la
avanzada del virus de la gripe aviaria; en EEUU el
gobierno está afanado en tratar de frenar la ola de
desprestigio en la que sus soldados parecen empeñados
en inmiscuirle y éstos, los soldados, demasiado
ocupados en tratar de continuar vivos mientras que,
los países musulmanes se preocupan más por los
infieles que por los moribundos, también infieles.
Hasta Uruguay y Argentina tienen su propia borrasca y
en España se habla más del reality show político que
de lo que pueda estar pasando en un punto perdido de
África. |
Once
millones de africanos de los que 1,2 millones son niños de
menos de cinco años, sufren una terrible hambruna,
¿importa a alguien si viven o mueren?
Occidente celebra las fiestas de Carnaval y es época de
risas, de bailes, de oropeles; las pasarelas de la moda
presentan diseños que compiten por imponer largos y
texturas; medio mundo está pendiente de la estatuilla del
Oscar y, en el Cuerno de África*1
los campesinos se ven obligados a alimentar el ganado con
la paja de los techos de sus cabañas y familias enteras
deben caminar horas bajo el sol abrasador para llegar a un
sitio donde encuentren un poco de agua, ni siquiera piden
que esté limpia.
Yibuti, Etiopia, Tanzania, Kenia y Somalia son nombres de
naciones, pero son también el lugar donde vivir es
sinónimo de muerte.
Una
gran sequía, guerras tribales y conflictos armados se han
traducido en carencia de agua y alimentos; reiteradas
pérdidas de cosechas y muerte del ganado.
Los
gobiernos locales algo intentaron hacer para atenuar la
situación pero fue muy poco. La ayuda internacional que ha
llegado, ha sido notoriamente insuficiente y la crisis
humanitaria, de inminente pasó ya a ser real.
Está
amenazada la subsistencia de 150.000 yibutíes, la mayoría
pastores; 1,75 millones de etiopes; 3,5 millones de
kenianos; 2 millones de somalíes y 3,7 millones de
tanzanos.
Ninguno de ellos necesita que mañana nos acordemos de que
hoy existieron. En tres meses todo aporte habrá llegado
tarde. Precisan ayuda ahora*2,
en este preciso momento; necesitan alimentos y agua y, por
más rápido que se les proporcione, ya para muchos será
fuera de tiempo.
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Las enfermedades también matan cuando no hay fuerzas
para defenderse de ellas. La malaria se ha hecho
endémica; la meningitis, infecciones de las vías
respiratorias y diarreas resultan comunes y cobran su
cuota en niños pequeños y mujeres embarazadas.
En Somalía muchas familias sobreviven con un bidón de
20 litros de agua cada tres días y la rueda de
catástrofes se completa con los pronósticos más
desalentadores: también este año la estación de
lluvias fallaría. |
En
Kenia buena parte de la población vive del ganado del que
obtiene la leche que consume, vendiendo el resto para
comprar otros alimentos. El 70 por ciento de ese ganado ha
muerto y de no llover, lo que se considera muy improbable,
en pocos meses moriría el resto.
La
humanidad está demasiado ocupada pensando en sus cosas. Se
acerca la Semana Santa y en España los cofrades bordan en
hilos dorados los mantos que lucirán las esculturas y
ensayan el ritual de los pasos invocando sentimientos de
solidaridad mientras, una pareja de canadienses festeja
haber llegado remando desde Portugal a Costa Rica y hace
planes para extender su hazaña; en Inglaterra, el tema de
conversación es el éxito de la policía británica que
recuperó parte de los 90 millones de dólares robados de un
almacén de ¿alta seguridad?
Y
los nominados para el Oscar 2006 fueron agasajados con un
almuerzo durante el que, entre brindis y brindis,
seguramente ninguno tuvo tiempo de pensar que miles de
hombres, mujeres y niños no disponen de más de tres vasos
de agua al día para beber, cocinar y lavarse.
¿ACASO
ALGUIEN NECESITA DÓLARES?
En
un mundo en el que el que nadie se asombra si un solo
estadio construido para la celebración del campeonato del
mundo de fútbol que ¡vaya a saberse si con ésto de la
gripe aviaria se llega a diputar! tiene un costo de 280
millones de euros; la inversión realizada por cuatro
países, Francia, España, Alemania y Gran Bretaña para
desarrollar el avión más grande del mundo ha superado los
13 mil millones de dólares, una cifra que es menor a la
que lleva por sí sólos gastado los EEUU en sus
intervenciones en Afganistán e Irak, guerra esta última
cuyo costo estimado por calculistas moderados se sitúa
entre el billón y los dos billones de dólares, cuesta
pensar.
Cuesta encontrar respuestas que sirvan para entender
porqué 11 millones de seres humanos se están muriendo.
Cuesta situarnos en ese mundo que se autoengaña
proclamándose solidario.
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Se conoce como el “Cuerno de África” una región de 2
millones de km2 que comprende los países de
Etiopía, Eritrea, Somalia y Djibouti y tiene unos 80
millones de habitantes.
Es una región en permanente conflicto. Una sucesión de
litigios territoriales que hacen más problemáticas
aún, el desenvolvimiento de las preocupantes
estructuras políticas. Los países del Cuerno de África
subsisten en un estado de pobreza extrema a la que se
suma un grave retraso en el desarrollo; economía
agropecuaria es apenas de subsistencia, la
industrialización sumamente baja y la estructura de
transportes insuficiente o nula. |
*2
--- Once millones de personas necesitan hoy ayuda para
vivir mañana. La ONU ha realizado un llamado urgente a los
países miembros pero la respuesta de los países donantes
no es todo lo firme que se necesita.
La
situación es demasiado grave para esperar. Si la ayuda no
llega antes de tres meses será muy tarde para miles de
personas.
El 8
de febrero el gobierno de Kenia pidió una ayuda de 221
millones de dólares para alimentar a 3,5 millones de
afectados.
La
asistencia prometida por diversos países cubre el 8 por
ciento de lo pedido por Kenia; apenas 16 millones de
dólares (informe del Programa Mundial de Alimentos de las
Naciones Unidas, PMA).
Mientras la estimación señala que en Somalia se
necesitarían 144 millones de dólares y en Etiopía 38
millones, la Organización Oxfam Internacional estimó en
395.000 toneladas de alimentos lo necesario para asistir a
las poblaciones afectadas.
Desde Almería, en el sur del norte, febrero 2006 |