|
Al término de la XV Cumbre Iberoamericana que tuvo lugar
el mes pasado en Salamanca, el presidente español José
Luis Rodríguez Zapatero habló en su calidad de anfitrión,
congratulándose de la buena voluntad existente y
ensalzando un sentimiento de confraternidad entre España y
los pueblos iberoamericanos.
Rodríguez Zapatero aseguró que su país actuará con los
emigrantes de igual forma que lo hicieron Argentina,
Uruguay y Venezuela, con los españoles llegados a sus
tierras, en las que aún viven más de millón y medio.
Destacó la importancia que tuvo para la economía española
de los años 50 'las remesas' que los emigrantes enviaban a
sus familiares
'Queremos tratar a los emigrantes latinoamericanos, entre
ellos a los provenientes de Argentina, Uruguay y
Venezuela, como lo hicieron con los españoles'
e hizo hincapié en que deseaba que las remesas que los
emigrantes latinoamericanos envían actualmente a sus
países, tengan el mismo efecto que aquellas que España
recibió en otras décadas.
Como latinoamericana le doy las gracias al Señor
Presidente y espero que sus palabras se hagan realidad muy
pronto y los latinoamericanos que lleguen a esta tierra lo
hagan en igualdad de condiciones con los españoles que
llegaron a aquellas.
Ningún país americano les pidió un contrato en origen para
dejarlos bajar de los barcos, ni los envió de regreso en
el siguiente viaje por no llevar encima el dinero
suficiente para hacer frente a los gastos de los tres
meses que usted, señor Zapatero, les permite a los
latinoamericanos estar en su tierra sin declararlos
ilegales que es lo mismo que indeseables.
Pero si las Cumbres sirven para algo, espero que la de
Salamanca nos haga confiar nuevamente en sus decisiones.
Usted dijo que su país quiere que los inmigrantes que
ingresen lo hagan en forma legal.
Esto nos ahorraría a los uruguayos muchos dolores de
cabeza si usted buscara el significado exacto de esa
palabra.
Legalidad: prescripto por la ley y de acuerdo a ella
Hay un Tratado Internacional vigente, el de 1870, vigencia
que además sancionan las veintidós sentencias de los
Tribunales de su país entre las que me permito recordarle
existe ésta del
Tribunal Supremo.
Sí, señor Presidente Rodríguez Zapatero, tiene usted
razón, existe un inmenso sentimiento de confraternidad
entre las naciones iberoamericanas y España. Yo agregaría
que de familiaridad, porque un importante porcentaje de
los uruguayos, venezolanos y argentinos a los que usted
hizo especial referencia, somos descendientes de
españoles.
Como no dudo que usted está en pleno conocimiento de todo
ésto, doy la enhorabuena al cambio que esperamos se
produzca en breve tiempo.
Gracias Señor Presidente, usted conoce de legalidad y de
amistad.
G.V. |