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LOS
SUBSAHARIANOS SON SERES HUMANOS
LOS
INMIGRANTES SUBSAHARIANOS SON SERES HUMANOS
LOS
INMIGRANTES ILEGALES SUBSAHARIANOS SON SERES HUMANOS
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ANTECEDENTES
En
territorio de Marruecos, a pocos kilómetros de distancia
de las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta sobreviven en
campamentos precarios durante meses, incluso años, los
inmigrantes ilegales que llegan desde el África
subsahariana.
Viven
de la ayuda de las ONGs y de la caridad de la población
local.
Tratan de llegar a la Península por patera o cruzando la
doble valla que delimita la frontera.
Reiterados intentos de franquear las vallas saltando por
encima, llevó a las autoridades españolas a levantar
éstas otros tres metros, alcanzando así los seis de
altura.
El
anuncio de la inminente elevación de la valla originó la
urgencia de los inmigrantes por alcanzar el territorio
español.
En
reiteradas ocasiones y utilizando rudimentarias escaleras
fabricadas por ellos mismos con ramas y palos, acometieron
el ‘asalto’ a las vallas con diversos resultados.
En
algunas ocasiones lograron franquearlas grupos de hasta
300 ilegales que saturaron el Centro de Estancia Temporal
ya, desde hacía meses, funcionando muy por encima de su
capacidad.
En
estos intentos perdieron la vida dos subsaharianos. A esta
altura de los sucesos se reiteraba tanto por parte de la
prensa como por las autoridades españolas, la falta de
implicación del gobierno marroquí en el ‘problema generado
por los inmigrantes ilegales en tránsito por su
territorio’.
Las
autoridades marroquíes reaccionaron ejerciendo un control
exhaustivo sobre los asentamientos de ilegales.
Cinco
inmigrantes murieron por disparos de la policía marroquí;
los campamentos comenzaron a ser desmantelados y se
talaron las arboledas que les protegían.
A
todo esto, desde España se respondía a la saturación en
los Centros de Estancia Temporal de Melilla y Ceuta
anunciando que todo aquel que cruzara la frontera
clandestinamente sería devuelto a territorio marroquí en
forma inmediata. Al mismo tiempo otro grupo de 180
subsaharianos era trasladado a Málaga para ser deportados
vía aérea a sus países y otro al que se le perdió la
pista, dejado en la Península, sin papeles -o sea a su
suerte- sin permisos para residir ni trabajar.
La
identificación de la nacionalidad de los subsaharianos es
muy compleja ya que una de sus estratagemas es la de
deshacerse de toda documentación que los identifique para
no ser deportados.
Entre
el 5 y 7 de octubre comenzó a generarse la alarma. La
primera voz de alerta la dio la ONG ‘Médicos sin Frontera’
cuando encontró en pleno desierto a un grupo de 800
hombres, mujeres, algunas embarazadas, enfermos y niños
pequeños, conducidos hasta allí por las fuerzas del orden
marroquí y abandonados a su suerte en condiciones
inhumanas, sin agua, sin comida ni abrigo.
Posteriormente fueron varios los grupos de inmigrantes
ilegales (y legales) que fueron conducidos (durante
varios días) esposados de a dos, sin alimentos, en
vehículos que para despistar el seguimientos de ONGs y
periodistas cambiaron varias veces de rumbo.
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La ONG
‘Médicos sin Fronteras’ fue la primera en dar la voz
de alerta al encontrar un millar de subsharianos,
entre ellos mujeres embarazadas y con niños pequeños,
trasladados y abandonados por la Guardia Civil
marroquí, sin agua ni comida, en pleno desierto.
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QUIERO GRITAR
Quizás lo más fácil sería mirar hacia otro lado.
Quizás ni siquiera dejaría de pelear, a mi manera, por el
derecho de los inmigrantes si solamente me ocupara de
denunciar Tratados sin cumplir como el de 1870 entre
España y Uruguay.
Quizás, con escribir historias de uruguayos que han visto
frustrados sus sueños fuera suficiente para encontrar
motivos para mordernos los labios de tanto querer detener
el grito de bronca y rebeldía.
Pero
hoy que ha muerto otro inmigrante en la aventura de
alcanzar la orilla norte del Mediterráneo es imperioso que
el grito retumbe y atraviese distancias para que sea oído
en todo el mundo.
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Hoy el grito debe ser un aullido tan fuerte que
transforme la bronca de la impotencia en un alerta.
Es necesario que el mundo sepa que en este Siglo XXI,
la problemática generada por la inmigración
clandestina hacia los países europeos, ha sido vestida
de escándalo genocida. |
Necesito gritar porque la mayoría de ellos están vivos.
Pero el grito no es de alegría porque si el celo de las
ONGs no hubiera descubierto aquel primer grupo de
desesperados posiblemente hoy no lo estarían.
Tal
vez la infamia quede en estos días desdibujada ante la
magnitud de las catástrofes naturales que parecen cebarse
con los más pobres, y que sumando por miles los muertos,
desaparecidos y heridos, acaparan el dolor y el morbo del
mundo.
Nadie
lo ha dicho aún aunque muchos lo han pensado. Yo lo he
pensado.
Marruecos decidió deportarlos… ¿hacia dónde?, abandonados
en medio de la nada sin agua ni comida; conducidos en
vehículos que han modificado su ruta varias veces en un
intento por despistar a las ONGs que trataban de
seguirlos.
El
mundo lo supo a tiempo y hoy siguen vivos. Desesperados
pero vivos. ¿Qué habría pasado sin la vigilancia y
testimonio de las ONGs y los periodistas?
La
prensa no tuvo facilidades para realizar su trabajo. Las
terribles imágenes que hemos visto fueron filmadas con
enormes esfuerzos y hasta en forma clandestina.
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Al 13
de octubre un convoy con casi mil inmigrantes esposados y
sin agua ni comida se ha dividido en varios para
dificultar el seguimiento que las ONGs vienen realizando
desde hace varios días. Nadie puede decir hacia donde se
dirige.
Se
cree que serán internados en campos militares.
Medio
centenar de subsaharianos ha sido dejado en la frontera
marroquí sin ayuda de ningún tipo. Entre ellos hay
lesionados y Médicos sin Frontera asegura que de no ser
tratados adecuadamente podrían sufrir amputaciones y
secuelas permanentes.
En
tanto dos helicópteros de las Naciones Unidas buscan otro
grupo de subsaharianos abandonado a su suerte en el
desierto.
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ABANDONADOS |
Quizás hoy sería más deseable que ese cielo en el que el
sol esparce pinceladas rojizas, me acercara hacia
horizontes más placenteros pero, como un imán, los
destellos del atardecer escapan desde Sierra de Gádor y se
diluyen rumbo al sur, hacia un continente de desiertos
abrumadores, de culturas diferentes, donde el dolor ni
siquiera se respeta porque es un derecho, que como muchos
derechos de los hombres, no tienen ningún valor.
Mujeres embarazadas y niños pequeños formaban parte del
grupo de ochocientos inmigrantes subsharianos abandonados
en pleno desierto, sin agua ni comida en los últimos
confines del territorio marroquí.
Cuando integrantes de ‘Médicos sin Fronteras’ les
encontraron los ‘sin papeles’ denunciaron que en el
camino habían dejado muertos.
Pasados varios días no se han hallado los supuestos
fallecidos pero una portavoz de la ONG ‘S.O.S. Racismo’
señaló a Canal Sur Televisión de Andalucía que han
desaparecido personas y que ellos pueden identificar ‘con
nombres y rostros’ al menos a cuatro, entre los que se
encuentra un joven de 15 años y una mujer con su hija de
diez años, todos ellos congoleños y con solicitudes de
asilo en trámite.
El
jueves 6 de octubre, varias ONGs: ‘Prodein’, ‘SOS
Racismo’, ‘Paz Ahora’ entre otras, denunciaron que las
autoridades de Marruecos estaban deportando
sistemáticamente inmigrantes hacia el desierto del Sahara
donde los abandonaban a su suerte antes o una vez llegados
a la frontera con Argelia.
‘SOS
Racismo’ informó que el fin de semana anterior se
realizaron redadas en Casablanca y Rabat, no habiendo
escapado a esta acción ningún inmigrante subsahariano.
Al
decir ningún inmigrante no nos referimos a irregulares
sino al término exacto: ni uno solo, sin importar la
condición de legalidad.
‘SOS
Racismo’ señaló que fueron detenidos por las autoridades
marroquíes, aún aquellos que tenían la documentación
correcta como también quienes habían gestionado demanda de
asilo político y se encuentran por lo tanto bajo la
protección de la ONU.
En el
primer contingente deportado había algunos enfermos,
varias mujeres y diez niños. También un joven estudiante
oriundo del Congo que tiene todos sus papeles en regla
pero que como los demás ‘tiene la tez negra’
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Este inconcebible drama se desarrolla pese a la
denuncia de ONGs y el testimonio de los
periodistas que deben sortear los controles de
la policía marroquí para poder evidenciar
gráficamente lo que sucede.
¡Qué no hubiera sucedido de no hallarse el
periodismo como testigo! |
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Como
a la ‘langosta negra’ comenzaron a referirse algunos
sectores de la población marroquí, al hablar de los
subsharianos que utilizan su territorio en tránsito hacia
Europa. La prensa de Marruecos, controlada por el
gobierno, ha puesto más que un grano de arena para que
ello suceda.
Pero
otros sectores de esa misma población también ayudan. Sin
su caridad en comida o ropa los inmigrantes no podrían
haber subsistido. No es gran cosa, pero sumado a las
ayudas de las ONGs, les ha permitido sobrevivir durante
meses.
La
tragedia comenzó a conocerse entre el 7 y el 8 de octubre.
El estupor ante la gravedad de los sucesos acaecidos en
las ciudades autónomas se transformó en estremecimiento al
comprobar que los titulares de las noticias hablaban de
cientos de inmigrantes abandonados por las fuerzas de
seguridad marroquíes, a su suerte en pleno desierto.
El
gobierno de Marruecos anunció que serían reagrupados en
Oujda, localidad al noroeste fronteriza con Argelia desde
donde serían repatriados ‘lo antes posible’.
Los
inmigrantes pertenecían a grupos capturados en los bosques
cercanos a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y
muchos estaban heridos como resultado de los intentos de
saltar por encima de las doble vallas, otros se
encontraban enfermos y todos al límite de sus fuerzas.
Desde
la frontera con las ciudades españolas el ejército
marroquí les había transportado hasta la frontera con
Argelia y allí, sin ningún miramiento les abandonó sin
agua ni comida.
‘Médicos sin Frontera’ advertía que algunos de los
subsaharianos encontrados podrían llegar a sufrir
amputaciones si no eran tratados en forma correcta, en
tanto que ‘SOS Racismo’ hacía hincapié en que al menos 24
inmigrantes habían muerto de sed e inanición.
El
coordinador de la ONG ‘Médicos sin Fronteras’, Javier
Gabaldón, denunció en la oportunidad y desde el misma
lugar de los hechos, que la situación que estaban viviendo
los 800 inmigrantes subsaharianos podía considerarse como
muy grave, haciendo saber que entre ellos había treinta
heridos, algunos de gravedad, mujeres embarazadas, niños y
enfermos.
LOS PRIMEROS PASOS DE LA
HISTORIA
La
historia de estos inmigrantes no es reciente. Han sufrido
guerras que por interminables son olvidadas; hambrunas que
no cesan de cobrar un alto tributo en víctimas. Hambre,
enfermedades y miedo. Miseria en su mayor exponente.
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Esta es la descripción, nada idílica, de los lugares
de donde proviene la mayoría de los inmigrantes
subsaharianos. |
Saben
que hay otro mundo; un mundo donde los niños comen todos
los días, donde la gente no tiene que morir simplemente
por haber nacido y no les importa arriesgar la vida por
una oportunidad de llegar a él.
En el
continente africano Ceuta y Melilla se yerguen como una
avanzada de la Europa idealizada.
¿Cómo
llegaran? ¿Cuánto les han cobrado por llegar? ¿Cuánto más
le pedirán? ¿Cuántos harán realidad el sueño?
El
trayecto no es fácil. Deben conseguir los hasta 1.000 €
que las mafias les exigen para llevarlos, sin garantías de
culminar con éxito su aventura.
Tanto
los que pagan, como los que salen por sus propios medios
rumbo al norte, son probables víctimas de robos y se ven
forzados a detenerse reiteradamente en su trayecto, para
tratar de reponer de alguna forma un dinero que les
resultará imprescindible para sobrevivir.
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Recorrer el camino desde sus países de origen hasta el
Mediterráneo puede ser un peregrinar de meses e
incluso años. Aguardar en Marruecos el momento de dar
el gran paso que los lleve definitivamente a Europa,
varios meses más.
Deben esconderse porque son ilegales. Viven de la
caridad y se agrupan en asentamientos precarios bajo
ramas, chapas y plásticos. |
Recientemente la policía de Marruecos destruyó esos
asentamientos y taló los árboles bajo los cuales se
ocultaban.
ESPERANDO EL MOMENTO
La
miseria en su mayor exponente, sin números para los que
quedan en el camino ni nombres para los que llegan ¿a
dónde? Ni siquiera al final del camino. Se esconden
esperando el momento de completar el sueño o quizás
pudiéramos decir, la continuación de la pesadilla que han
vivido y que no dejará de serlo del otro lado de la
frontera.
Por
llegar a ese este mundo han sufrido situaciones
indescriptibles. Explotando su desesperación las mafias
han creado un redituable mercado y se han ocupado de no
contarles la verdad pero ¿podría acaso importarles saber
que no serán bien recibidos, que no habrá autorizaciones y
que si son detenidos les espera la repatriación?
Cuando lleguen a Marruecos elegirán la manera de completar
el trayecto; las pateras o las vallas; Fuerte Ventura, el
punto más cercano al continente africano en las Islas
Canarias; la costa andaluza o las ciudades españolas en la
margen sur del Mediterráneo.
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Hasta ahora se sentían protegidos por la falta de
acuerdos de extradición con sus países de origen.
La mayoría se deshace de toda su documentación para
dificultar la detección de su nacionalidad.
Si no hay acuerdos de repatriación o no se sabe cuál
es su nacionalidad, no podrán expulsarlos. Esto era un
hecho hasta ahora. |
Podría comparárseles con animales al acecho. Esperan la
circunstancia propicia y su presa se llama Europa.
Sesenta mil inmigrantes ingresan cada año en forma
irregular por las costas andaluzas, las islas Canarias o
por las ciudades de Ceuta y Melilla.
Siguen su propio sueño, una quimera que no deja de ser
eso porque hace mucho que el paraíso prometido puso cartel
de ‘completo’ y aunque les necesita no les quiere.
Los
que llegan son perseguidos y si son atrapados, llevados a
los Centros de Estancia Temporal donde esperan a ser
devueltos al lugar desde donde iniciaron el periplo.
DETRÁS DEL ALAMBRE DE
PÚAS
Cuando los subsharianos llegan a tiro de piedra de su
sueño se dan cuenta que éste se encuentra del otro lado de
una doble valla coronada por alambres de púas.
Entonces se agrupan en asentamientos donde carecen de lo
más esencial. Se esconden de las autoridades marroquíes y
sin importar las lluvias ni el frío del invierno llegan a
permanecer meses al acecho, hasta que encuentran la
oportunidad de intentar ingresar a España.
Aún
siguen convencidos de que de la Europa de las
oportunidades les separa tan sólo una valla y que una vez
transpuesta todo será diferente. No tienen en cuenta las
leyes ni las reglamentaciones que continuarán
manteniéndoles bajo el estigma de ilegales.
DE TRES A SEIS METROS
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Hasta hace unas pocas semanas España se encontraba
detrás de una valla de tres metros. Los intentos,
muchos con éxito, de saltarla hicieron que las
autoridades de la península decidieran elevarla otros
tres metros.
Desde que se hizo el anuncio miles de subsaharianos
se lanzaron, noche tras noche, a la desesperada
tentativa de completar el trayecto que habían
iniciado.
Los asaltos a las vallas han dejado tras sí una
secuela de heridos y muertos. |
Los
que consiguieron pasar se encuentran detenidos en los
Centros de Acogida Temporal a la espera de su deportación
o, son en algunos casos los que días después aparecieron
abandonados en el desierto.
La
Guardia Civil
española, a pesar de la crueldad empleada en alguna
ocasión y que fuera prontamente denunciada, filmada por
las cámaras de televisión e investigada por sus
autoridades, en general ha obrado de forma correcta pero
se ha visto desbordada.
Los
militares enviados para ¿vigilar? resultaron ser el
disfraz irrisorio de un gobierno al que los hechos se le
escaparon de las manos. No pueden usar armas porque los
que llegan no son soldados enemigos sino seres humanos
hambrientos, por lo que su actuación se ha limitado a la
de meros testigos de los hechos.
El
Reglamento de la Ley de Extranjería respecto del artículo
157 dice que los inmigrantes que han pisado suelo español
intentando entrar ilegalmente al país deben ser llevados
‘con la mayor brevedad posible’ a la correspondiente
‘comisaría del Cuerpo Nacional de Policía’; y establece
que al sin papeles deberá facilitársele además
‘asistencia jurídica gratuita y un intérprete’.
Los
subsaharianos que han logrado entrar a Melilla y han hecho
largas colas frente a la comisaría para registrar su
ingreso no piden tanto, se sienten felices de estar
sentados, al aire libre, en suelo español, se sienten
atendidos a pesar de las dos horas de fila que deben
guardar para desayunar, almorzar o cenar; tienen comida.
Otros
inmigrantes que ya estaban en el Centro y ciudadanos de
Melilla que se han acercado al lugar les ayudan con lo que
pueden. La Cruz Roja sigue multiplicándose pero se ve
desbordada.
La
oposición hace acusaciones de falta de previsión e
irresponsabilidad por el efecto llamada que denuncian,
generó la última regularización de inmigrantes.
El 12
y el 15 de septiembre se dieron los primeros alertas por
parte de las ONGs sobre el resultado de los intentos de
cruzar las vallas. Habían muerto dos inmigrantes. No
fueron los primeros pero sí el detonante.
Cuando terminaba septiembre y se anunciaba que en Ceuta
también se elevaría la valla a seis metros se iniciaron
los intentos masivos por entrar a esta otra ciudad.
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ESPAÑA SOLICITA
APOYO
España anuncia que no puede hacerse cargo de más
ilegales y apura la firma de los Tratados para la
devolución ‘inmediata’ de los inmigrantes.
Marruecos señala que no está en condiciones de hacerse
cargo de los miles de subsaharianos que deambulan por
su territorio y reclama ayuda europea y la
instauración de un ‘Plan Marshal’ |
España, como frontera sur de Europa reclama la
implicación de la Unión Europea.
Actualmente en Ginebra se está estudiando la manera de
ayudar a los países del sur del Sahara en la obtención de
un mínimo de estabilidad económica que permita a sus
habitantes vivir sin la necesidad, ahora casi imperiosa,
de emigrar.
En
Melilla la situación se había tornado insostenible. Las
autoridades españolas no encontraron otra manera de
detener la avalancha que comenzar a devolver hacia
Marruecos, en forma inmediata, a los que ingresaban
irregularmente a su territorio al tiempo que presiona al
gobierno marroquí para que actúe en el control del paso
de los subsaharianos por su territorio.
Marruecos respondió a las presiones con medidas exageradas
(al menos en resultados). La policía de Marruecos no tiene
escrúpulos en tirar a matar. En un nuevo intento por
llegar a la valla murieron 7 subsharianos.
El 6
de octubre un grupo de 70 son trasladados en avión desde
Melilla hasta Málaga y desde allí por tierra a Algeciras
donde fueron embarcados rumbo a Tánger.
Insólitamente otros 30 realizan la primera parte del
recorrido pero no para ser devueltos a Marruecos sino que
llevan orden de internamiento en la península.
ACNUR, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados, desde su filial en España criticó al país por
la devolución de inmigrantes irregulares enviada a
Marruecos porque, según informaciones de varias ONGs, en
Marruecos la policía viola reiteradamente los derechos
humanos de los inmigrantes irregulares. Por conocimiento
puedo decir que de casi todos sus ciudadanos.
La
denuncia de ACNUR se extendió hacia algunos integrantes de
la Guardia Civil española que fueron filmados por las
cámaras de la televisión propinando puntapiés a
subsharianos ya reducidos y en el suelo.
El
seis de octubre el delegado en España del ACNUR, Carlos
Boggie exigió que en los procesos de expulsión se cumpla
fielmente la Ley de Asilo señalando ‘que se le debe dar a
cualquier ciudadano extranjero la posibilidad de solicitar
asilo’, lo que no sucede con la puesta en marcha del
proceso de expulsión inmediata aplicado por España.
Esta
alerta hizo que el gobierno rectificara su actitud.
ACNUR
es un organismo que declara no estar en contra del control
de la inmigración, pero que sí exige que el mismo se
realice respetando los derechos humanos y según Boggie, no
dar la oportunidad de solicitar asilo es de por sí una
violación de éstos.
OLVIDANDO LOS DERECHOS
HUMANOS
Marruecos, convertido desde hace años en país de tránsito
de personas en viaje irregular hacia Europa ha cerrado
hasta el momento los ojos, pero las acusaciones son
demasiadas e intenta dar solución al problema a su
peculiar manera de interpretar del Derecho Internacional.
Las
ONGs denuncian que los inmigrantes son esposados por
pareja y conducidos en ómnibus a un destino aún incierto
ante el mutismo del gobierno marroquí. No tienen comida ni
agua y subsisten con lo poco que ellas les pueden
suministrar.
Se
los ve también caminando por la orilla del camino y en
estos casos cuando alguien les alcanza una botella con
agua la reciben como un tesoro inestimable.
El
jueves 12 de octubre ‘Médicos Sin Frontera’ denunció que
hay mil inmigrantes que son conducidos hacia el sur
necesitados de lo esencial para sobrevivir y que las
autoridades marroquíes han dividido las caravanas para
dificultar su seguimiento.
Por
otra parte dos helicópteros de Naciones Unidas
pertenecientes a la Misión para el Referéndum del Sahara
Occidental se encuentran sobrevolando el desierto en busca
de 40 subsaharianos abandonados en la zona, algunos de
ellos habrían fallecido.
Deborah Elizondo, jefa de la Unidad de protección jurídica
del ACNUR después de visitar el Centro de Estancia
Temporal de Melilla, donde se encuentran entre 100 y 150
inmigrantes candidatos a solicitar y obtener asilo
político por proceder de países africanos donde hay
conflictos armados, destacó su preocupación por el alto
número de éstos que no se han registrado ante la policía
por temor a ser expulsados y carecen de todo tipo de
documentación que les permita iniciar los trámites para
solicitar el asilo en España.
Elizondo denunció que no se les está prestando
asesoramiento legal para gestionar la petición indicando
que son las ONGs y no las instituciones españolas las que
se ocupan de prestar esa ayuda.
Mientras estas atrocidades siguen desarrollándose el
Ministro de Exteriores de España felicitó el miércoles 12
al gobierno de Marruecos por ‘los extraordinarios
esfuerzos ’ que ha realizado para hacer frente a la ola de
indocumentados que pretendía acceder a territorio español.
Sin
embargo es posible realizar una lectura diferente de los
hechos si éstos se siguen con atención.
La
noticia publicada por NOTICIAS PYME es más que explícita
sobre este aspecto
http://www.noticiaspyme.com/sec/sec.actu/noti_int.asp?idn=83017&pon=1&ids=26
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El
Gobierno Zapatero fracasa en su intento de cerrar un pacto
humanitario con Mohamed VI -
Marruecos ha tenido en todo momento una gran preocupación
por los derechos humanos y el trato humanitario de los
inmigrantes subsaharianos". La frase no ha sido
pronunciada por Mohamed VI, su primer ministro o un
dignatario marroquí, sino por el ministro de Asuntos
Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, a quien ayer
torearon en Rabat y dieron largas cuando pretendía cerrar
un pacto concreto.
Tras
entrevistarse en Rabat con su colega marroquí, Mohamed
Benaissa, el ministro Moratinos se deshizo en elogios
hacia los dirigentes del Reino alauita, mientras se
desconoce aún el destino de cientos de subsharianos
llevados en penosas condiciones a los puntos más remotos
de Marruecos.
En consonancia con la línea trazada por el Gobierno
Zapatero , el diario El País afirma en su editorial que
"la cooperación marroquí demostrada en estas últimas
semanas no se había dado nunca". El diario El Mundo apunta
justamente en la dirección contraria y afirma que las
expectativas generadas ante el viaje del ministro de
Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, a Rabat para
abordar de forma urgente el problema de los flujos de
inmigrantes subsaharianos se diluyeron ayer como azúcar en
agua:
Lo que se preveía como una reunión de alto nivel para
adquirir compromisos firmados, se quedó en una imagen para
las cámaras, un intercambio de elogios y una declaración
conjunta [...] Lo más destacado fue el gran interés que
tiene el Ejecutivo español por preservar su estrecha
relación con el vecino del sur. Moratinos no dudó en
reseñar la «satisfacción del Gobierno por los
extraordinarios esfuerzos de Marruecos» para resolver la
situación; la «excelente cooperación y la amistad» entre
los dos países; el espíritu de «diálogo y entendimiento»
mutuo y, sobre todo, la «preocupación por los Derechos
Humanos» que «es una constante de la política de España y
también de Marruecos».
A pesar de todo, el Ejecutivo de Zapatero sigue empeñado
en no molestar lo más mínimo a Marruecos. Más aún,
Moratinos expresó la gran satisfacción del Gobierno por
«el extraordinario esfuerzo que ha hecho Marruecos por
atender una situación compleja, que no sólo afecta a
nuestros dos países, sino a toda la UE y al continente
africano». Las tremendas imágenes de subsaharianos
deambulando por zonas desérticas o conducidos esposados en
autobuses que se ha podido ver en televisión no impidieron
que el ministro español afirmara expresamente que «ha sido
una constante en la política española y también en la de
Marruecos la preocupación por la situación de los derechos
humanos y la asistencia humanitaria en la búsqueda de una
solución a un tema tan dramático».
Como escribe Luis Ayllón, si hay que creer a los anuncios
hechos días atrás de forma oficial y oficiosa por altos
responsables del Gobierno español, incluida la
vicepresidenta Fernández de la Vega, la visita hecha en
las últimas horas por Moratinos a Marruecos tenía como
objetivo aumentar de manera concreta la cooperación con el
país vecino en la lucha contra la inmigración ilegal.
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A
última hora se cree haber encontrado respuestas sobre el
destino de los inmigrantes. En forma oficiosa el gobierno
marroquí ha filtrado su intención de reunirlos en campos
militares en el Sahara Occidental, desde donde procederá a
su expulsión.
‘Médicos sin Fronteras’ ha permanecido las últimas 24
horas en alerta intentado ingresar a uno de esos campos
para poder comprobar el estado de los detenidos. No ha
tenido éxito.
Yo
siento asco ¿y usted?
Desde
Almería, en el sur del norte, 14 de octubre de 2005
Cuando en Salamanca da comienzo la XV Cumbre
Iberoamericana. |