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Transgresora de los cánones establecidos. Imaginativa, singularísima, la obra de
Zívico es sencillamente diferente en la universalidad de una pintura donde
prevalece el espíritu andalusí.
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Juan Zívico
viene exponiendo sus trabajos en distintas ciudades de la Comunidad Autónoma
para recreo y deleite de un público que, frente a las diferentes muestras y
técnicas presentadas reacciona, en un principio, de maneras diferentes.
Sorpresa…
curiosidad… estupefacción…; el arte de Zívico debe degustarse lentamente
porque los sabores que van aflorando estallan poco a poco envolviendo los
sentidos y llevándonos ahora al asombro… admiración… satisfacción.
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Detenidos frente
a los lienzos, algunos de los cuales nos recuerdan a un arcaico palimpsesto, en
una segunda…, tercera y quizás más observaciones detalladas de cada uno, vamos
descubriendo sentimientos que han sido vertidos en pinceladas agresivas u
ocultados en otras, que parecen querer suavizar los mensajes que nunca se
difuminan, a pesar de lo poco común de los materiales utilizados.
No es fácil que
se capte la imaginación del espectador, haciéndolo partícipe del pensamiento del
creador de la obra. Menos aún cuando esos materiales pueden distraer la atención
y cuando la temática expuesta resulta en sí, parte del colage. Juan Zívico lo
consiguió.
Color, forma y
materiales son tratados de manera tan particular que podríamos llamarla “a lo
Zívico”; quizás por ello no resulta fácil, en un primer momento, entender lo que
su autor quiere trasmitir.
Sólo la
observación concienzuda nos abre las puertas al alma misma de un privilegiado
que, por si no fuera suficiente su sola capacidad creadora, vive en esta tierra
andaluza donde todo lo que encontramos entre el cielo y la superficie, incluidos
los dos puntos, es belleza que se refleja en el arte andalusí y se sublima
precisamente en Granada.
UNA
EXPERIENCIA… UN CREADOR
Durante la
primera quincena de noviembre pasado, la Fundación Centro de Estudios Andaluces
de Almería (CENTRA) acogió en sus salones una Exposición de Pintura y Escultura
del artista granadino, director de la Escuela de Artes Plásticas y Taller de
Pinturas del Centro Artístico, Literario y Científico de Granada.
Habíamos hablado
con Juan Zívico durante la inauguración de la muestra y nos impacto el ser
humano que se mostraba a través de una orgullosa sencillez que, aunada a su
proverbial cordialidad y sentido del humor, da por tierra con las supuestas
introversiones de los artistas.
Zívico está
rodeado de amigos que le siguen y participan con él de sus éxitos, desde el
sitio mismo dónde éstos se consolidan.
Por eso el
sábado 15, un día insólitamente gris en Almería, un grupo de personas mayores,
muchos de ellos alumnos del artista que también es maestro y siente muy fuerte
su vocación de docente del arte, estuvieron presentes en el acto de clausura de
la muestra, en el que tuve el honor de participar integrando la mesa
presidencial e interviniendo personalmente.
Zívico nos
comenta que es común que distintos colectivos de personas mayores lo acompañen
en su carrera artística.
Quizás porque su
vida no es corriente, sigue escapando de lo corriente.
Nos explica que
para él, la organización de estos viajes resulta ser un tema social.
“Los viajes
del Inserso” (Instituto de Servicios Sociales), nos dice, “se limitan a
ser viajes”, y se explica: “para mi es un orgullo organizarles estas
cosas, son gente que tiene una cátedra… o que no han sido catedráticos porque no
han podido, no por otra cosa… son gente que pide más…, podemos hacer viajes para
ver un concierto de música; para ver una exposición…..; quiero hacer durante el
año varias visitas turísticas a Córdoba, a la que fue casa de Blas Infante…. ir
a Cádiz y conocer Cádiz, su gente, entrar en un bodeguín, palpar la vida de la
ciudad, no solamente comer porque me llevan y me traen…,” y nos confiesa:
“yo también aprendo mucho con ello…, yo me sirvo de ellos también. Yo conozco de
ellos casi todo... y eso es lo que plasmo después en mis obras… de ahí surge
todo esto… aquí busco yo fuentes de inspiración”.
Y quizás esa
inspiración sea la que en estos días navideños embarga a Juan Zívico para
continuar modelando la obra que seguramente presentará el año próximo: un
Cristo; su Cristo, como él le llama. Confiesa que no es un trabajo fácil. Se
trata de la figura de Cristo en tantas posturas como podamos imaginar.
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Hemos tenido
el privilegio de que el artista nos revele algunos aspectos de esa creación
que desde Madrid es instada y aguardada por el marchante Fernando Fernán
Gómez hijo, desde hace más de cinco años.
¿Una obra
cumbre?... quizás en el momento, pero para un artista de la relevancia de
Juan Zívico no hay obras cumbres porque siempre estará subiendo un nuevo
peldaño.
Una creación
a la que no dejará irse tan fácilmente. “Voy a disfrutarla primero, y
¿cómo la disfruto?, pues montando primero yo, una exposición… así la
disfrutaré”. Por ahora trabaja, como dice “aprovechando mis momentos
místicos”. |
Nos queda una
deuda con este granadino con el que un día, junto a un grupo de gente amable,
recorrimos nuevamente la Alcazaba de Almería. Queremos conocer más de su vida,
sus actividades y su maravilloso don de creador.
Almería (el sur
del norte), diciembre 2003 |