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En
menos de un mes entrará en vigencia la reglamentación para
regularizar la situación de inmigrantes indocumentados.
Para hacerlo, éstos deberán demostrar a partir de una
denuncia que han estado trabajando de manera clandestina
durante un año.
No
podemos hablar de nacionalidades, hay miles de inmigrantes
sin papeles en España, latinoamericanos, africanos y
europeos (países que no integran la CE) y la mayoría se
encuentra con la misma disyuntiva ¿la denuncia del
empleador podrá realmente favorecerlos o se encontrarán
conque les resulte tan difícil probar su actividad que
terminen quedándose sin el bajo pero existente salario que
tienen en la actualidad?
Hemos
consultado a inmigrantes que sin excepción nos han dicho
que no van a denunciar a sus patrones. Y no lo hacen
porque temen que ello no les reporte realmente el
beneficio esperado.
Son
muchos también los que hacen cola frente a las oficinas de
Extranjería para averiguar que deben hacer y cómo, para
poder obtener los ansiados permisos de residencia y
trabajo.
Para
colmo de males no hay demasiado tiempo para pensar que
hacer. La regularización por denuncias, no hay otra manera
más explícita de llamarla, estará vigente por tan sólo un
año. Después de ese plazo no habrá más que endurecimiento
de la normativa vigente.
Pero
hay más interrogantes que respuestas en esta propuesta
gubernamental. ¿Se está utilizando la desesperación de los
inmigrantes para realizar una fiscalización de las
empresas que contratan obreros sin pagar tributos?
La
Secretaria para la Emigración-Inmigración, Consuelo Rumí
ha dicho que se dará papeles a los que denuncien a los
empresarios que contratan ilegales. Ya no es la denuncia
del propio patrón, lo expresado abarca una denuncia global
de cualquiera contra cualquiera.
Y
vuelve a surgir la pregunta que los inmigrantes se hacen a
diario: palabra contra palabra ¿cuál tendrá más peso, la
de los indocumentados o la de ciudadanos españoles?
O la
que ya está en mente de los empresarios: ¿cualquiera puede
denunciarnos, incluso aquél al que por no quebrantar las
leyes le negamos trabajo?
Y
mientras el gobierno reitera que quiere legalizar la
situación del mayor número de inmigrantes, éstos se
movilizan en todo el territorio español rechazando la
anunciada reglamentación.
Saben
que muchos empresarios los están explotando porque no
tienen derecho a reclamar y utilizan su necesidad para
contratar mano de obra barata. Pero es lo que tienen y es
a lo que se aferran en este momento porque hay muchos
miles que no podrán presentar el año de trabajo que se les
pide como prueba de arraigo laboral. Son los temporeros
que trabajan en el campo sólo en la época de cosechas; son
los que cuidan enfermos y muchos trabajan unas pocas
semanas o días, cuando estos están ingresados en un centro
de salud; son los que ocasionalmente realizan algún
trabajo conocido por su discontinuidad como changa.
Rumí
viajará en los próximos días a Ecuador para tratar con su
gobierno la situación de ésta, una de las colonias más
importantes de inmigrantes (legales e ilegales) en España.
Ya lo hizo con el gobierno marroquí y nos preguntamos
¿todos los países que tienen ciudadanos irregularmente en
España tendrán el mismo trato? Porque que nosotros
recordemos Uruguay está en condiciones de reclamar el
cumplimiento de los Tratados firmados entre ambos países.
Mientras tanto, mientras las autoridades españolas
terminan de redactar la reglamentación; mientras las
autoridades uruguayas empeñadas en una campaña pre
electoral no miran, como no lo hicieron nunca, de igual a
igual al gobierno español y exigen el cumplimiento de lo
que la propia Justicia de España y su Tribunal Supremo han
ratificado, en los primeros nueve días hábiles posteriores
al anuncio desde el ministerio de Trabajo y Asuntos
Sociales de que los inmigrantes indocumentados, podrían
regularizarse si demostraban en una denuncia haber estado
trabajando de manera clandestina durante un año, unos
doscientos ‘sin papeles’ perdieron sus trabajos.
La
prensa de la comunidad valenciana (Diario Digital de
Valencia) fue de las primeras en dar la alerta: “Veinte
inmigrantes irregulares son despedidos cada día tras la
normativa anunciada por el Gobierno”.
Lo
que sigue ha sido copiado textualmente del periódico
mencionado. Expresa sin más comentarios la situación que
se vive en toda España en el colectivo inmigrante. El
lector sacará sus propias conclusiones:
Asociaciones de extranjeros piden calma a las empresas y
recuerdan que la propuesta de dar ‘papeles’ por denunciar
no está en vigor
El
anuncio del Gobierno de regularizar a los ‘sin papeles’
que denuncien a quienes les han dado un empleo sigue
perjudicando a los extranjeros. 11 ONG consultadas reciben
cada día una media de 20 personas que piden ayuda tras
haber sido despedidos. Asociaciones de inmigrantes piden
calma hasta la aprobación del Reglamento.
Sólo
han pasado nueve días hábiles desde que el ministro de
Trabajo y Asuntos Sociales anunciara que los inmigrantes
indocumentados podrían regularizarse si demostraban en una
denuncia haber estado trabajando de manera clandestina
durante un año.
En ese tiempo, alrededor de 200 sin papeles, con el
objetivo de pedir ayuda tras haber sido despedidos, han
acudido a alguna de las 11 asociaciones de inmigrantes y
ONG valencianas consultadas ayer.
Únicamente dos de estas 11 entidades no han recibido la
visita de ningún extranjero sin permiso de trabajo que
haya sido despedido por el miedo del empleador a la
denuncia. Se trata de dos de las ONG que atienden al mayor
volumen de inmigrantes: Cáritas y la Fundación CITMI de
CC. OO.
“Muchísimos más casos”
Por el contrario, todas las asociaciones de inmigrantes
consultadas (de argelinos, colombianos, ecuatorianos,
marroquíes y uruguayos) aseguran haber atendido a
extranjeros que se han quedado sin trabajo a raíz de la
comparecencia del ministro Caldera.
El temor suscitado por el anuncio ministerial entre los
empresarios y familias con inmigrantes en el servicio
doméstico está afectando especialmente a las inmigrantes
latinoamericanas.
Las asociaciones de colombianos Acolval y de ecuatorianos
Rumiñahui son las que han recibido el mayor número de
quejas y consultas: unas 30 y alrededor de 50,
respectivamente.
Todas las entidades destacaron que hay “muchísimos casos”
de despidos. “Las personas que nos consultan dicen que
conocen más casos, pero esos no los cuantificamos. Además,
habrá gente que no acuda a las asociaciones”, subrayaron
desde asociaciones de magrebíes y de latinoamericanos.
La Asociación Valenciana de Ayuda al Refugiado (Avar)
tiene confirmados los despidos de 26 extranjeros que han
acudido a tres ONG diferentes.
La Mesa reacciona
El caso de Avar es similar a los 30 conocidos por los
servicios de orientación jurídica de UGT. Ambas pertenecen
a la Mesa de Entidades de Solidaridad con los Inmigrantes
(al igual que Cáritas y CC. OO.), que el miércoles se
desmarcó de las críticas del Foro Alternativo de la
Inmigración a las medidas anunciadas por el Gobierno
socialista.
Ayer, sin embargo, la Mesa de Entidades sí que se
pronunció sobre los problemas (despidos) que están
padeciendo los inmigrantes irregulares. Según informó
Europa Press, la agrupación de sindicatos y ONG calificó
de “inapropiado” el método seguido por el Gobierno para
dar a conocer sus propuestas.
El borrador del Reglamento, agregó la Mesa de Entidades,
“aún contemplando una determinada voluntad de avance, nos
parece insuficiente”. La agrupación de entidades sociales
pidió, como solución, una nueva Ley de Extranjería.
Mientras, la Asociación de Marroquíes Al Amal pidió
“calma” a los empleadores de inmigrantes irregulares,
porque de momento sólo existe un anuncio del Gobierno que
podría ser retirado.
Almería, el sur del norte, septiembre 2004 |