Desde Almería, España

 
Graciela Vera  (Periodista Independiente)  Biografía

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"Crónica de Viaje"

Bienvenidos a Almería II

¡Qué hermoso día de sol! 

 

Es temprano pero ya estoy saliendo hacia el aeropuerto de El Alquian para recibir el vuelo charter en el que llegan los viajeros.

Cuando arriben mis amigos les recordaré que la provincia de Almería está situada en la esquina sureste de la península española. Tiene 8774 kilómetros cuadrados y una población de 425.000 habitantes de los cuales 145.000 viven en la capital. Limita con Granada y Murcia.

Almería ostenta el título de ciudad con más horas de sol al año, un promedio de 3.100 lo que la convirtió en un gigantesco plató de cine al aire libre, pero tampoco de esto voy a adelantar mucho hasta el momento en que nos adentremos en esa parte de la aventura que es vivir en el viejo oeste americano.  

Aquí gozamos de  una temperatura media anual de 18/19º C y en invierno la de las aguas del Mar Mediterráneo que baña sus costas está algunos grados por encima que la del aire. El clima es subtropical mediterráneo, cálido y seco y las peculiaridades más destacadas son su  cielo, generalmente despejado y luminoso.  

Almería está recién tomando conciencia de los beneficios de la más importante industria del mundo moderno: el turismo.  

No se le da mucha importancia a pesar de este clima tan benigno que la hace ideal como destino turístico para todo el año y aunque aquí se puede disfrutar tanto de las playas como de cualquier tipo de actividad al aire libre o deportes activos, así como realizar visitas a su importante patrimonio histórico-artístico en cualquiera de los doce meses del año, la ciudad, y digamos que salvo el despegue que ha tenido Roquetas del Mar y Agua Dulce desde hace pocos años y la que viene despertando en la costa hacia el este del Cabo de Gata, la provincia ha sido la gran ignorada en la planificación de los agentes de viaje.  

Y eso que como en ningún lugar, en Almería capital los pocos días de lluvia permiten asegurar un máximo de días de disfrute total, en verano, en primavera, en otoño o en invierno.   

Personalmente me preocupa que no existan políticas definidas para encausar en forma positiva y darle un desarrollo sostenible al turismo y temo que su desarrollo no planificado pueda tener consecuencias negativas en la bonanza de la ciudad. Quizás el trabajo que se nos plantea como desafío, sea de concientización a nivel de autoridades primero y de población después.  

Lo cierto es que Almería es diferente. Aquí el mar y el desierto conviven con la huerta más fértil y productiva del continente: un milagro de tesón del que hablaremos en su oportunidad.  

 

Ya estoy llegando al aeropuerto.  Seguramente el grupo se sentirá feliz de encontrarse en uno de los sitios de atmósfera más límpida del mundo.

Por algo aquí cerquito, en Sierra de Filabres, a 2.100 metros de altura se encuentra el observatorio astronómico de Calar Alto. Su ubicación no es casuística. Los científicos del Instituto Max-Planck de Astronomía (MPIA), que tiene su sede en Heidelberg, Alemania, investigaron durante años las condiciones astroclimáticas en regiones de alta montaña de las zonas del Mediterráneo, llegando a la conclusión de que la más apropiada por su media de doscientas noches al año útiles astronómicamente es Almería.  

El observatorio es administrado en forma conjunta por la Sociedad Max Planck y el Observatorio Astronómico Nacional de España. Tiene instalados cinco telescopios; cuatro, de 3.5; 2.2 y 1.23 metros y una cámara Schmidt de 80 cm de apertura por parte de la Sociedad y un telescopio de 1.5m por la parte española.

 

 Aún es temprano. Falta más de media hora para el arribo del grupo. Lamenté haberlos dejado hace ya unos días pero debía organizar algunos detalles de último momento. Esos que siempre nos tienen sobre ascuas a todos los que tenemos en nuestra casa visitas anunciadas. Quiero que todo salga diez puntos… y si es posible elevar la calificación.  

Voy a aprovechar este rato para desayunar. Me ubico en la barra del bar y pido un café con leche y dos tostadas con aceite, una de ellas con tomate. 

Me río pensando en la cara que pondrán muchos de los viajeros cuando mañana para el desayuno les ofrezca una tostada con aceite. Posiblemente la misma que puse yo el primer día que me encontré frente a frente con una de ellas, o la que recuerdo de mi marido cuando probó su primer mate amargo.  

Las tostadas con aceite son tan tradicionales aquí, como las medias lunas o las tortas fritas en Uruguay. Se saborean de distintas formas pero siempre se cubren con abundante aceite de oliva, si es virgen mejor (el aceite, se entiende).   

Yo ahora estoy preparando una, sólo con aceite y sal, la segunda que pedí me la han traído embadurnada con tomate y sobre éste agregaré el aceite y la sal pero quedan exquisitas con pimentón dulce y sal o, si se combina el aceite con jugo de naranja y azúcar. ¡Vamos!, ¡Qué caras de asco estoy imaginando! Y sin embargo que sabor tienen estas jodidas tostadas… ya lo verán y me darán la razón.  

Otro desayuno tradicional en esta época de invierno y que mañana todos probaremos, es el chocolate bien espeso con churros,  mmmmmmmmmm, se me hace agua la boca y hasta los materos a ultranza van a darme la razón después de saborearlo.  

Estoy pensando en el día que yo llegué aquí. ¿Qué sentirán los amigos rodelianos cuando desde lo alto observen esta ciudad donde destaca el color ocre. Inolvidable vista a vuelo de pájaro, emergiendo entre la montaña y el increíble azul del Mediterráneo. 

Posiblemente éste sea lo primero que impacte en sus retinas. El color del Mar Mediterráneo, único, diferente, es el mismísimo color del cielo.  

Ya lo han visto las veces que se han asomado a él durante su estadía por Andalucía pero estoy segura de que cada vez les asombra más. No es ni el verde de los océanos ni el marrón de los ríos, es técnica y simplemente el reflejo del cielo.  

 

No veo la hora de poder mostrarles este sitio que desde hace tres años he hecho también mío. ¿Sabrán que en Montevideo hay una calle llamada Almería?, está cerquita de la plaza de los Olímpicos.

Ya son las 9 de la mañana. Es la hora del arribo. Me voy a ir acercando al hall de recibo.

 Allí veo el avión, una vueltita y ya estarán aquí. Todo está pronto, junto a la puerta del aeropuerto nos espera el autobús. El chofer es un almeriense de pura cepa con unas ganas tan grandes como las mías de mostrarles lo mejor de la provincia.  

Mi esposo Enrique, Kike para los amigos, nos aguarda en la cafetería Santa Rita-La Rambla que está ubicada en la zona céntrica de la ciudad, exactamente en la esquina de la avenida Federico García Lorca y la avenida de la Estación. 

Elegí ese lugar para el desayuno de hoy porque allí tienen una muy buena pastelería y ocuparemos mesa en la terraza frente al paseo de la rambla que nos muestra todo su esplendor, quienes sientan frío podrán sentarse en el interior pero el solcito –el poncho de los pobres, como acostumbramos llamarle por nuestros pagos – se muestra muy solícito y hasta demasiado fuerte para esta época del año.  

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¡HOLA AMIGOS!!!  ¡¡¡AQUÍ, AQUÍ!!!, 

-¿Cómo ha sido el viaje?... Las valijas al ómnibus. Luego de desayunar iremos al hotel y los dejaré hasta medio día para que se ubiquen y descansen. Ya veo la cara de cansados que traen. Sobre la una los pasaré a buscar para las consabidas tapas de mediodía y luego almorzaremos. 

-¿Sabían que de Almería dicen que es “la madre de la vida padre”? Aquí la vida es disfrutar de la vida y estoy segura de que cuando se vayan habrán captado totalmente esta premisa.  

-Ya vamos rumbo a la ciudad. Tomamos la ruta… miren ese símbolo a vuestra derecha… es un Indalo 

 

Es el símbolo de Almería. Trataré de describir la figura… un hombre de pie con las piernas abiertas y los brazos en cruz, unidos por sobre la cabeza por un arco.  El Indalo apareció en la Cueva de los Letreros.

-Bueno, trato de explicarlo. Para que lo entendáis debo deciros que la provincia posee importantes patrimonios arqueológicos y uno de los más relevantes yacimientos prehistóricos es la Cueva de los Letreros donde aparece dibujada la imagen del Indalo.

Dicen que representa a un hombre con un arcoiris sobre su cabeza, prueba del buen tiempo que define a nuestra provincia.  

-Ya llegamos a Almería. Obsérvenla, luego la recorreremos a pie porque es una ciudad para caminarla. Cada pocas, poquísimas cuadras, yo diría que no más de dos o tres hay un gran espacio verde. Es una ciudad pensada para la gente, los jardines, las fuentes que parecen multiplicarse y brindan un ambiente de tranquilidad que la hace diferente.  

- No todos los almerienses se dan cuenta de esta joya que poseen. Están acostumbrados a una vida de paz, sosegada, digamos que aldeana y creen que ahora están viviendo en el caos. Si salieran al gran mundo se darían cuenta de que esto que tienen aquí, lo encuentran en muy pocas ciudades.  Se puede salir a caminar de noche, sin temores. No vamos a regalarnos pero tampoco es necesario ir apretando el bolso con ambas manos ni tanteando si tenemos el spray de gas en el bolsillo.   

- Estuve pensando donde los alojaba y me decidí por el Gran Hotel Almería ubicado de aquí, a pocos metros, donde comienza la rambla. Lo elegí por la vista, por la ubicación y porque se van a sentir cómodos en él.  

- Entren a http://www.ctv.es/USERS/granhotel/  y no solo podrán disfrutar de las instalaciones del hotel, también tendrán a vuestra disposición un panorama general de la ciudad.  

- Podemos ir caminando. Crucemos y ya estamos en pleno paseo: rambla Federico García Lorca. Toda esta exhuberancia de flores, de árboles, de fuentes, está construida sobre el cauce de un río que la mayor parte del año, como todos los ríos de aquí, no tiene agua.   

- No me miren así. Ya sé que nosotros acostumbrados a ríos anchos, arroyos que parecen ríos y agua por doquier no concebimos mucho eso de que los ríos no lleven agua. Les cuento que al poco tiempo de estar en Almería vi el cauce del río Andarax ¿no se dieron cuenta cuando entramos a Almería que pasamos sobre él?... a mi me hubiera pasado lo mismo si mi esposo no me lo hace notar y como yo no encontraba el supuesto río terminé diciendo: “pero si no lleva agua”, y él me respondió: “por supuesto, como es lógico el río no lleva agua”.  Esa respuesta quedó como anécdota y me sirve de ejemplo cuando quiero explicar lo lógicamente ilógico de una zona desértica.  

- Pensarán para que se ha entubado… pues porque cuando de uvas a brevas llueve mucho en su nacimiento puede llegar a convertirse en un torrente que arrasa con todo.  

Cuentan que hace ya algunas décadas un circo completo que había acampado en su cauce fue arrastrado al mar y también varios coches con pasajeros. Las riadas no dan tiempo para ponerse a salvo y por eso… mejor prevenir que curar.  

- ¡Miren que casualidad! Estamos en diciembre y en esta parte del paseo se ha montado el mercadillo de Navidad. Una especie de feria donde se venden artículos de cuero, ropa, cacharros, etc. y más etcéteras. Pueden venir después en cualquier momento pero no encontrarán muchos artículos típicos porque esta vez la feria está representando distintos países… allí hay un stand de Chile y por allá dos o tres argentinos… y de Perú, de Colombia… de la India… de Marruecos… ¿de dónde será aquel otro…? 

- Ya estamos llegando al hotel. He pedido para todos habitaciones con vistas a la Rambla. Es hermosa ¿verdad?, el obelisco…, las fuentes, los chorros de agua, el geiser, esas velas de colores.  

- Miren a través de ese obelisco doble y verán otro igual… a un kilómetro exacto de distancia.  

Bueno, mientras esperamos la hora de volver a reunirnos si quieren pueden disfrutar de la piscina o ir “vichando” algo en estas páginas web:

http://www.almeria2005.es/

http://www.arrakis.es/~l.posadas/

http://www.spaintour.com/almeria.htm  

- Nos vemos en dos horitas. Prontos para salir y disfrutar hasta muy entrada la noche.  

Desde Almería – el sur del norte –

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