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Por supuesto que con la aprobación del proyecto de Salud
Sexual y Reproductiva donde se incluye la
despenalización del aborto por parte del Senado,
el tema está todavía bastante lejos de ser solucionado.
En primer termino debemos reconocer que se trata de un
tema que no puede ser considerado en forma superficial
en una crónica periodística que puede esgrimir elementos
valederos si tenemos en cuenta la opinión del periodista
pero que poco importa en el momento de emitir un
juicio que presumimos imparcial. Se trata de un tema
polémico y para considerarlo debemos recurrir en primer
término a los profesionales y luego a quienes son
directamente los involucrados. Estamos ante un gran
desafío de la sociedad al constatar embarazos entre los
10 y 15 años, lo que según algunos médicos se debe
fundamentalmente a la falta de orientación y una
planificación familiar adecuada.
La seriedad del tema y reconociendo que nunca estuvimos
muy cerca de la posición secular de la Iglesia, pensamos
que su posición ha sido mezquina al negarle a la mujer
el derecho a definir la concepción. Por otro lado
existen muchas críticas relacionadas con el aborto y sus
consecuencias en la sociedad, aunque algunos sostienen
que su legalización debe ser aceptada en casos de
violaciones o riesgos de vida. Por otro lado no debemos
ignorar las muertes que ocurren diariamente por abortos
mal realizados. Sin embargo todo esto nos hace pensar
que la decisión final corresponde solamente a la mujer
que en definitiva es la que debe convivir con el
problema. Nadie tiene la autoridad ni el coraje
suficiente para decirle a una mujer lo que debe hacer.
Cada destino es individual por lo tanto el mismo debe
ser asumido por quienes deben decidir en momentos
fundamentales de su existencia. La polémica está
plantada hace muchos años y ha sido motivo de
leyes, decretos, y argumentos que en algunas
oportunidades ha determinado un enfrentamiento entre la
ciencia y la moral tradicional. Pensamos que el tema no
será solucionado con la reciente votación del senado y
durante algunos años deberemos enfrentar la paternidad
no deseada o el aborto “prohibido” en pésimas
condiciones. Desde algunos sectores se viene reclamando
la planificación familiar por parte del Estado señalando
que la misma debe ofrecer las condiciones de
proporcionar , construir o equipar centros de salud que
promuevan la planificación familiar. Todo ello para
evitar las muertes, los abortos clandestinos y los
abandonos posteriores. Los niños deben venir al mundo
teniendo asegurado por lo menos su integridad física y
mental para poder sobrevivir. Algo se debe hacer para
evitar que un sector importante de nuestra sociedad siga
ignorando la situación que viven los jóvenes con sus
abortos ilegales, transitando además por el camino de la
delincuencia y de las drogas. Con ley o sin ley
los abortos seguirán realizándose en todo el territorio
nacional, pero no dudamos que su legalización permitirá
que se realicen en un ámbito más seguro y por parte de
profesionales responsables.
Chuy, noviembre de 2007. |