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Hace algunos años las polémicas declaraciones del Dr.
Carlos Grossman publicadas en la influyente revista
brasileña Veja causaron profundo malestar entre los
profesionales de la Salud. De todas maneras la sentencia
del título y el agregado de que en algunas oportunidades
la asistencia médica resulta fatal para los pacientes,
es justo reconocer que no se trata de un problema
generalizado.
Existen muchos médicos que no prestan la atención
adecuada a sus pacientes lo que ha generado situaciones
lamentables con perdidas de vidas, por lo cual han
aumentado los juicios de responsabilidad médica o
simples indagaciones judiciales cuando los familiares de
estos pacientes consideran que los médicos no tienen
derecho a los errores humanos que se cometen en
otras actividades. Por ese motivo han aumentado
considerablemente los conflictos éticos y personales
contra un elevado número de profesionales. Pese a que
existen pautas generales para evaluar el daño causado es
evidente que todos los casos son diferentes y
dependiendo del órgano afectado o la propia vida
es el monto establecido por la justicia. Un profesional
consultado señaló que existe una guía que de alguna
manera pretende cuantificar el daño causado,
estableciendo por lo menos un punto de referencia.
La justicia ha previsto distintas pautas para estimar
los daños causados a la integridad física, destacándose
fundamentalmente la amputación de miembros, estados
vegetativos, fracturas, muertes de familiares, daños
psíquicos y también la vida de relación. Pese a que las
cifras varían en todos los casos de acuerdo a las
circunstancias existen antecedentes en que los
médicos han tenido que afrontar demandas
impagables. Reconociendo el derecho que establece la ley
en estos casos para reparar de alguna manera el
daño causado, es necesario realizar algunas
puntualizaciones. En primer término hay que tener en
cuenta las carencias y de alguna manera el fracaso
del sistema lo que evidentemente estaría conspirando con
el trabajo que deberían realizar los médicos. De poco
sirven los edificios de los hospitales o de las
mutualistas destinados a estos servicios si los mismos
no son convenientemente equipados para que puedan
ofrecer las mejores condiciones de seguridad. Se
ha pretendido sin mucho éxito implantar un
programa de medicina de familia, para que los médicos
puedan atender en forma personalizada y sobre todo con
mucho respeto a sus pacientes.
Pensamos, en término general que los médicos no
pueden errar, sin embargo hay que considerar otras
prácticas relacionadas con el ejercicio ilegal de la
medicina, que constituye un delito penal que se realiza
en esta ciudad con promoción radial y televisiva.
Estos falsos “sanadores” están ejerciendo
una medicina peligrosa, sin haber estudiado, sin
exámenes, sin materias básicas, sin saber como funciona
un microscopio y lo que es peor sin saber como se
producen las enfermedades. Tampoco tenemos conocimiento
de su pasaje por los hospitales, visitando enfermos,
haciendo medicina preventiva ni recuperando pacientes.
No los vemos en los internados, trabajando como médicos
generales, atendiendo varios servicios en forma
simultanea ni recorriendo durante muchos años las
etapas que los llevaría finalmente a la verdadera
medicina. No cumplieron tampoco con las exigencias
de los exámenes en distintas especializaciones
ganando conocimientos, practica, habilidad, destreza y
razonamiento para volcarlos luego en beneficio de la
sociedad. Hemos visto y podemos ofrecer a nuestros
lectores la documentación filmada de
operaciones realizadas en nuestra frontera, por parte de
estos sanadores en un verdadero desafío a
las leyes de la ciencia y de la medicina. Por su parte
el Dr. Alexis González señaló a CHUYNET que “son muchos
los factores que están influyendo para estas demandas.
En primer término la población está exigiendo lo que se
llama el consentimiento informado sobre cada actuación,
sobre todo relacionado con una intervención y los
posibles riesgos que pueden correr. Lo que no se tiene
en cuenta en las demandas judiciales es el cálculo
promedio de las personas que atendemos durante el año y
que están situados entre los 2.800 y 3000, lo que puede
determinar un alto margen para los errores. También
debemos considerar que hay un elevado número de abogados
que se han especializado específicamente en el tema. La
situación ha generado la contratación de seguros lo que
no siempre se puede hacer por su alto costo. Cabe
señalar además que los casos son analizados en
profundidad, teniendo en cuenta que la gente suele sobre
dimensionar los errores por distintas causas, que
también pasan por lo económico. Los casos son estudiados
por una Junta Médica y luego pasados a la Justicia son
valorados para tomar una decisión.” Consultado sobre el
ejercicio ilegal de la medicina el Dr. González señaló
que “si bien está penado por ley se necesita una
denuncia para que se pueda actuar.
Cuando se descubre una persona que no es médico, hay que
determinar que practica está realizando y actuar luego
en consecuencia. En cada procedimiento hay una
probabilidad de error generada por involuntarios
accidentes que deben ser considerados, pues no es lo
mismo una cirugía que un tratamiento común. Por eso la
mayoría de los reclamos se dan en emergencia y en las
intervenciones quirúrgicas, pero la gente tiene que
entender que no participa solamente el médico sino que
es “compartido” puesto que el médico depende de la
información que le da el paciente y que luego las
indicaciones se cumplan. El deber que tenemos los
médicos no es el de curar sino de proveer los medios
para que esa persona mejore, pero si ella no cumple con
la medicación estamos al margen de culpabilidad aunque
resulte muy difícil de comprobar. No tenemos dudas de
que el tema está dimensionado por los casos registrados
últimamente lo que contribuye a que la población se
ponga a la defensiva. En el caso del médico de Juan
Lacaze se le dio mucha trascendencia a las denuncias
pero luego cuando se conoció el fallo de la Justicia la
cobertura periodística no fue la misma. Resumiendo,
podemos decir que la justicia falla con el
asesoramiento de una Junta Médica teniendo en cuenta las
pericias que realizan y los argumentos denunciados,
actuando siempre con juicios independientes- dijo
finalmente el Dr. Alexis González.
Chuy, junio de 2007
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