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Comenzó
a
funcionar, en proceso de formación, el Rotaract Club
Chuy Frontera, retomando la actividad que en otros años
llevó adelante un club similar, en relación directa con
el Rotary Club Chuy Frontera.
Una de sus integrantes la Dra. Alejandra Rotta que en
usufructo de una beca rotaria viajara recientemente a
Perú nos cuenta los pormenores de esta experiencia
inolvidable. “No podría explicar mi decisión de integrar
este nuevo club Rotaract sin dar a conocer lo que para
mi significó la beca que por medio del club rotario de
nuestra ciudad me permitió tener contacto, por un lado,
con un país maravilloso como Perú y por otro lado, con
las características de la organización Rotary
International y los clubes que la integran. En primer
lugar me gustaría destacar la calidez del pueblo peruano
en su generalidad, ya que desde que pisamos su suelo
siempre nos hicieron sentir bienvenidos, tanto las
familias rotarias, las autoridades, como el ciudadano en
las calles que nada sabia al respecto de nuestra visita
y siempre
se mostraba dispuesto a brindarnos su solidaridad,
dándonos consejos e indicaciones para que tuviéramos una
buena estadía en el lugar. Se trata de un pueblo que a
pesar de las adversidades que le toca enfrentar (basta
recordar el terrible terremoto que sufrió hace pocos
meses atrás) mantiene intacta su alegría y su
solidaridad.
La sensación que tenía cuando llegaba a cada ciudad y
estaban esperándonos, era la de quien encuentra una
familia de amigos, un puerto seguro donde descansar del
viaje y compartir experiencias hermosísimas que nunca
mas se borrarán de la memoria.
Los viajes entre una ciudad y otra eran cargados
de emociones: por un lado la tristeza de la despedida de
la “familia adoptiva” de la ciudad de la cual me
retiraba y por otro la alegría y expectativa de conocer
nuevos amigos en el próximo destino. El hecho de
hospedarnos en casas de familia fue una experiencia muy
rica y peculiar, que me hizo “aprehender Perú”,
conociendo como viven las familias peruanas, que valores
transmiten a sus hijos, como sienten, que problemas los
afligen… En mi caso, esa posibilidad hizo con que se
fortalecieran más los vínculos de amistad con esas
personas que me abrieron las puertas de su hogares,
permitiéndome conocer mejor como es el día a día en su
país y haciéndome sentir como si estuviera en mi casa y
en mi país.
En algunos casos intercambiamos mails hasta el día de
hoy, y quedó sembrada la promesa de encontrarnos en otra
oportunidad, ya sea en su país, o acá. También se
ocupaban de que tuviéramos tiempo libre para llevarnos a
conocer los lugares mas lindos en cada ciudad. En este
sentido, considero que es obligatorio detenerme un
momento en lo inmensamente rico que es Perú en sus
paisajes naturales y en su acervo cultural.
La sensación que me quedó es la de un país dueño
de una belleza inagotable, siempre queda algo mas para
aprehender y sorprenderse. La belleza y la riqueza
productiva de sus costas, las sierras y la forma como se
conservan intactas las tradiciones, en el modo de
hablar, de vestir, en la música, las sorprendentes
montañas recortando el horizonte que tanto nos
impresionan a nosotros acostumbrados a la penillanura,
la inmensa cordillera andina y el blanco absoluto de sus
cumbres nevadas en un contraste increíble con el azul
intenso del cielo. El acervo cultural es también
impresionante, la cantidad y la variedad de museos,
algunos de ellos recreados en situ representando épocas
difíciles como ser el Museo de la Inquisición, otros
museos repletos de arte con objetos precolombinos, de
más de 500 años de antigüedad, y sin dudas, un capitulo
aparte merecen las ruinas incaicas y también las
preincaicas, que me sorprendieron muchísimo, porque
siempre escuchamos hablar de Macchu Picchu, y con justa
razón ya que realmente es maravilloso, pero hacia el
norte de Perú están las ruinas pertenecientes a culturas
que preexistieron a los incas, como ser la de los
Mochicas, que crearon ciudades de adobe con una
organización política, social y religiosa muy avanzada y
fueron creadores de un arte muy rico. Así tenemos a
pocos minutos de la moderna ciudad de Trujillo la “Huaca
del sol y de la luna”, donde trabajan actualmente
arqueólogos de todo el mundo descubriendo las maravillas
que la tierra tapó y que recién ahora están saliendo
nuevamente a la luz, y todavía les queda mucho trabajo
por delante, todos los días se realizan importantes
descubrimientos arqueológicos, en una carrera contra los
saqueadores de las tumbas, que tanto daño han hecho
hurtando y, en algunos casos, destrozando lo que es el
patrimonio de toda la humanidad.
En ocasiones estos saqueadores venden su valioso botín a
aficionados para la decoración de sus propiedades
privadas, en otros casos, y si se trata de metales
preciosos, los funden y venden el material despojado de
su mas precioso valor, en otros casos van a parar a los
museos de otros países y finalmente algunos son
recuperados por la policía peruana y reposan en un
rincón especialmente diseñado para ellos en los museos
como reliquias recuperadas.
A pocos kilómetros de la ciudad de Chiclayo, que
se caracteriza por ser históricamente un gran centro
comercial, nos encontramos con la tumba del “Señor del
Sipan”, descubierta hace apenas 13 años, consistente en
varias huacas, (así les llamaban a los templos con
finalidades de tumba y también centro de adoración a sus
dioses), creadas en adobe, donde le dieron sepultura a
una importante autoridad indígena, el Señor del Sipan,
rodeado de su esposa, concubinas, animales y riquezas.
in situ, se recreó el hallazgo y todo lo que se encontró
en la tumba fue colocado en el Museo del Señor del Sipan
que cuenta entre los cinco museos mas importantes y
bellos del mundo.
Es imprescindible
destacar el trabajo que llevan a cabo los clubes
rotarios. Perú es un país de muchos contrastes, tanto en
su paisaje como en su organización económica y social.
tal es así que encontramos una clase alta con mucho
poder adquisitivo rodeada de rejas y todo un sistema de
seguridad y a pocos metros es usual que habiten familias
muy pobres y marginadas.
El trabajo de los clubes rotarios en general, es arduo y
comprometido ya que como puede observarse, en una
comunidad con tantas carencias hay muchos frentes a los
cuales apuntalar y las necesidades no se hacen esperar.
Se trata de clubes integrados por muchos miembros
activos, muy bien organizados, cada uno con roles bien
definidos.
Las obras que realizan son muy diversas dependiendo de
las necesidades del lugar en el que trabajen: visitamos
escuelas para niños con capacidades diferentes que
tienen el apoyo de Rotary y en algunos casos, creadas
por Rotary. De la misma manera, también visite
hospitales
y centros asistenciales donde la comunidad de la
periferia tomó la iniciativa de crearlos para responder
a sus necesidades y luego Rotary continuó esta
iniciativa de la gente, ampliando el lugar, integrando
nuevos profesionales con otras especialidades.
En las zonas montañosas es muy comprometido el trabajo
desempeñado por Rotary en la creación de plantas
potabilizadoras de agua, ya que en estos sitios es común
que las clases mas desfavorecidas habiten en las laderas
de las montañas, donde la falta de agua potable es
realmente un flagelo y hace la vida muy penosa.
Tuve la oportunidad de participar en la inauguración de
una planta de este tipo en la ciudad de Huaraz, en un
asentamiento ubicado a pocos kilómetros del centro
urbano. en la ladera de una montaña, donde habitan unas
cincuenta familias cada una de ella con muchos niños y
generalmente sin baños en sus viviendas. Fue uno de los
momentos mas gratificantes del viaje compartir con los
beneficiarios y con los amigos rotarios este momento
trascendental en la vida de estas familias, ver la
alegría y la gratitud estampadas en sus caras y la
curiosidad y felicidad de los niños. en dicha
oportunidad tuvimos el enorme honor de cortar la cinta
de la inauguración. Luego compartimos una olla popular
con los lugareños consistente el yuca, plato típico de
la montaña que es una sopa espesa con papas y pollo,
sentados en el piso con los platos sobre nuestras
faldas. En otro orden de cosas, este viaje significó una
oportunidad para comparar y valorar las cosas nuestras.
Siguiendo con los contrastes, llama la atención
también en Perú la proliferación de las universidades
privadas y la falta de control del estado en lo que
respecta al nivel académico de las mismas, lo que hace
que coexistan excelentes universidades privadas y otras
no tan buenas. En lo que tiene que ver con la estructura
y funcionamiento del Poder Judicial, sorprende la
desconfianza que el mismo despierta en la población en
general, en ocasiones se advierte un total descrédito y
se escuchan comentarios tales como “ganan los juicios
los más poderosos”, lo que viene a apuntalar el buen
concepto que tenemos en nuestro país los operadores del
derecho y los justiciables, donde a veces nos quejamos
porque consideramos que los procesos podrían ser mas
rápidos, pero en lo personal considero que tenemos una
buena conjunción de celeridad con garantías procesales,
lo cual no es fácil de lograr y estas bondades se
aprecian cuando tenemos la oportunidad de conocer otros
sistemas.
Tuve la valiosísima oportunidad de conocer tribunales de
apelaciones y compartir un día de actividad con un
vocal, para nosotros equivalente a ministro de tribunal
de apelaciones. Conocí la estructura del Poder Judicial
y lo vi. en funcionamiento al presenciar diversas
audiencias dentro de procesos penales.
Del sustancioso intercambio de experiencias que pude
compartir con este amable vocal, me llamo la atención
sobremanera el hecho de que los jueces de las pequeñas
ciudades eran electos
mediante voto por la población, los restantes
peldaños dentro de lo que es la magistratura sí se
cubren por designación de la Suprema Corte de Justicia,
pero no es atípico que se pase del escalón inferior a
ocupar un cargo en la Suprema Corte de Justicia. Las
leyes se modifican con relativa facilidad a través de
mayorías simples en el Poder Legislativo, que es
unicameral, y cuyo recinto tuve la oportunidad de
conocer durante una visita al palacio legislativo guiada
por dos diputados que además nos brindaron una
valiosísima y apasionada clase de historia peruana,
mientras paseábamos por aquellos corredores
que habían sido en muchos casos testigos mudos
de la misma, apreciando los cuadros donde lucen
los rostros de todos los presidentes que han gobernado
el país. Como se puede percibir, el IGE cumple
sobradamente la función para la cual fue creado, este
viaje ha significado para mi una experiencia maravillosa
y muy enriquecedora en lo personal y en lo profesional,
aprendí a querer a este país tan diferente al nuestro en
tantos sentidos, y a su gente, y me resultó muy
gratificante la honorable
misión de representar a
nuestro querido Uruguay allí y también y a través
de la comparación, en muchos ámbitos aprendí a valorar
más lo nuestro y a decir tratando de ocultar mi orgullo:
“allá esto es de esta manera”…y en algunas otras tantas
oportunidades admitir con humildad que tenemos que
mejorar tal o cual cosa…Fue muy enriquecedor además ver
lo que significa Rotary en acción. Tenia conocimiento al
respecto de su funcionamiento a través de sus obras en
la sociedad y por ser una defensora de la idea de que
“por los frutos se conoce al árbol” ya merecía todo mi
respeto.
Pero fue en ocasión de esta experiencia como integrante
del IGE que pude observar sus ideales de amistad y de
servicio puestos en marcha en todo su esplendor, en la
forma en que nos recibían como si fuéramos amigos de
toda una vida, viendo el fervor y la dedicación con la
que se proponen metas y las cumplen, tal como dicen,
dedicando su tiempo en dar lo mejor en un trabajo
incansable en beneficio de los demás, al decir rotario
“dando de si antes de pensar en si” .Fue con inmensa
alegría que, al regresar del viaje, recibí la propuesta
que me hicieran los miembros del Club Chuy Frontera, de
poner mi granito de arena para reorganizar Rotaract en
Chuy. Y es con mucha alegría que hoy puedo decir que el
club rotaractiano ya esta constituido en Chuy y pronto
para empezar a trabajar codo a codo con nuestros
padrinos rotarios, con el mismo ahínco y la misma
entrega” dijo finalmente la Dra. Alejandra Rotta.
Chuy, diciembre de 2007. |