|
Con la presencia de numeroso público se realizó en esta
ciudad el lanzamiento del libro SOY TESTIGO del profesor
Carlos Julio Pereyra donde narra sus vivencias sobre
algunos acontecimientos registrados en el país,
antes, durante y después de la dictadura militar.
En nota realizada por Meric Rocha de Coronilla F. M. el
dirigente nacionalista señaló que “se trata de una
historia contada por quien la vivió desde el punto de
vista político como legislador, al haber asistido a la
disolución del Parlamento
a su restauración 12 años después y a todos los
sucesos intermedios del llamado gobierno cívico -
militar.
Por haber jugado un papel importante en la vida política
de esos años nos pareció importante contar estas
vivencias como testimonio histórico para que las nuevas
generaciones lo interpreten mejor. Se trata de un
alegato a favor de la libertad en todas sus expresiones
en un periodo tan oscuro y de violencia que nos tocó
vivir en aquellos años. Violencia ésta que arranca de un
lado y es respondido con violencia del otro dejando
víctimas en ambos bandos que hoy se piensa reparar, pero
que de cualquier manera fue un periodo trágico en la
historia de nuestro país y que es el que pretendemos
contar por haberlo vivido personalmente en sus distintas
etapas. Hemos comenzado con el surgimiento de los
tupamaros, de las medidas prontas de seguridad, del
gobierno de Pacheco Areco, de las elecciones del 71, el
advenimiento de la presidencia de Bordaberry y los
sucesos del 9 de febrero que nos llevaron al golpe de
estado.
Es un libro escrito por un blanco pero no solamente para
los blancos, sino para los ciudadanos en general para
que conozcan aspectos aún desconocidos de aquella
resistencia. Si bien se conocer que el autor es un
blanco que no puede eludir su condición de tal, están en
cambio los documentos que no mienten ni tienen pasión y
están puestos en el libro como testimonio de lo que allí
decimos.” Haciendo referencia a nuevos hechos de la
historia reciente en la educación el profesor Pereyra
señaló que
“tradicionalmente siempre se ha dejado pasar un tiempo
para que decanten las pasiones que surgen ante hechos
importantes. Pero también es justo que los hechos
registrados en aquellos años sean
conocidos
por
la gente joven que no tiene idea de lo que fueron esos
doce años de violencia.
La inmensa mayoría no tiene la menor idea de lo que pasó
y en algunas oportunidades se forman ideas deformadas y
que solamente los documentos pueden ofrecer
imparcialidad. A los jóvenes debemos darle un visión de
lo que pasó en el país, pues no es posible que se formen
ciudadanos sin conocer el drama de esa época, sería
absurdo que no conocieran la época del militarismo, las
luchan entre Rivera y Lavalleja, la época del Artiguismo
y si bien estos hechos son recientes está un poco en la
honestidad intelectual de los profesores en no volcar
sus pasiones políticas sino en relatar los hechos como
realmente sucedieron.”
Chuy,
junio de 2007.
|