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Si es cierto que la educación consiste en “templar el
alma para la vida”, no se puede educar al hombre
solamente para su propia vida individual, sino también
para actuar en la sociedad que le tocará vivir. En la
historia de la humanidad encontramos varios ejemplos en
este sentido y que son muy gráficos en el momento de
exponerlos ante la opinión pública. Mientras en Atenas
la educación estaba dirigida fundamentalmente al
ejercicio de las magistraturas, en Esparta se
educaba para la guerra. Era evidente que por aquellos
años algunos pueblos educaban a los jóvenes teniendo en
cuenta sus respectivos estilos de vida social que
obedecían en forma alternada a los programas impuestos
desde el gobierno. En tiempos lejanos cuando los
gobiernos por distintas razones dejaban de lado los
planes educativos, era la Iglesia quien asumía
esas funciones de acuerdo a sus creencias y costumbres.
Estamos de acuerdo en que se debe decidir
conscientemente sobre el tema, pero no estamos muy
seguros de quien debe decidir y para que tipo de
sociedad se quiere educar. Por un lado existen quienes
pretenden determinar en que pueblo habremos de
vivir en el futuro mientras otros señalan que la
sociedad es tan heterogénea que resultará muy
difícil lograr un entendimiento entre sus
integrantes.
Sin embargo y de la misma manera que las sociedades
se van formando y transformando de acuerdo a las
circunstancias, también los planes para la educación
irán acompañando los cambios propuestos. Se trata de uno
de los grandes temas que preocupa al país y que no
siempre se ve contemplado como una de las aspiraciones
fundamentales de la sociedad uruguaya. Hace muchos años
la educadora Reina Reyes señalaba en una Jornada sobre
la enseñanza que “ hay una gran diferencia entre
adiestrar un animal y educar a un hombre”, agregando que
se debía educar al hombre para la libertad y que
durante muchos años la política educativa en
nuestro país se había limitado a establecer reglamentos
para “adiestrar” y no para educar. Se salía de un
periodo de oscuridad y se reclamaba la inmediata
derogación de una ley de Educación represiva y
arbitraria. Sin embargo pasan los años y el
panorama educativo no mejora de acuerdo al
compromiso asumido por las autoridades, oscureciendo el
futuro y haciendo renacer los postulados, las
manifestaciones y alguna tímida ocupación como signo
visible del creciente malestar estudiantil. Esperamos
que no surjan los comunicados y que el dialogo permita
superar las discrepancias.
RETIRAN LIBRO DE 2º AÑO
El reciente planteo realizado por el diputado José
Carlos Cardoso sobre los errores que contenía el libro
de 2º ha determinado que las autoridades de enseñanza
primaria dispusieran su retiro de los centros escolares
de todo el país. Por su parte una inspectora de
primaria señalaba en Internet que “el libro
resultó un fiasco. Más de cien errores y algunos
horrores. El diputado Cardoso señaló que Primaria puso
cara de no saber nada y Codicen respondió `públicamente
de la peor manera “es una oportunidad para aprender,
aprendemos de los errores”. Por favor. A los niños de
segundo les entregaron un problema, no un libro.
¿Entonces ahora los libros de química vendrán con las
formulas equivocadas así los adolescentes aprenden
de los errores? La otra respuesta para salir de la
incómoda situación fue que harían una “fe de erratas”.
¿ fe de erratas a niños de segundo año? Los libros son
una vigorosa herramienta educativa. Reafirman los
aprendizajes, comunican mensajes, establecen
asociaciones positivas y perfeccionan la tarea del aula.
Ayudan al maestro en conducir al niño por el
descubrimiento. El libro debe ser amigable con el niño,
promover su imaginación y avivar el pensamiento. Es un
hilo conductor con la familia. En suma, un libro es
aprendizaje, no un obstáculo al que hay que
sortear. El libro ayuda a aprender, no a generar
confusiones” dijo finalmente el diputado José Carlos
Cardoso.
Chuy, diciembre de 2007. |