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Hace
algunas horas los representantes de los distintos puntos
fronterizos de nuestro país, plantearon
sus inquietudes relacionadas con los acuerdos
firmados con las autoridades brasileñas y que
todavía no se cumplen
por falta de reglamentación y otras
circunstancias. Pese a los años transcurridos y
considerando que las autoridades locales han trabajado
en forma coordinada con todos los organismos
involucrados
es evidente que no se lograron los resultados
esperados por la población.
Finalizaba el año 1985 cuando las autoridades brasileñas
otorgaban un plazo de 72 horas para que los ciudadanos
uruguayos en calidad de indocumentados que trabajaban o
residían en territorio norteño pudieran regularizar su
situación. Como el tiempo era perentorio las autoridades
Federales realizaron algunos procedimientos catalogados
de “rutina” al constatar la situación irregular de
varios uruguayos que trabajaban en establecimientos
comerciales de aquel país, argumentando que era muy
elevado el número de indocumentados que realizaban
tareas remuneradas en aquel país. Ante esta situación
muchos uruguayos debieron abandonar territorio norteño
mientras los propietarios de estos establecimientos
fueron sancionados con multas importantes por mantener
funcionarios extranjeros sin la debida documentación.
Considerando que la frontera vivía su mayor auge
comercial es evidente que la aplicación de estas medidas
afectó a muchas familias
uruguayas que cumplían diversas actividades en
los comercios brasileños y el área de la construcción.
Teniendo en cuenta la profusa documentación exigida en
aquellos años y que en muchas oportunidades resultaba
difícil de conseguir
muchos uruguayos mantuvieron su calidad de
indocumentados. Ante esta situación las autoridades de
ambos países iniciaron gestiones en
busca de
una solución definitiva para los trabajadores o
residentes indocumentados, considerando la tradicional
tolerancia y fraternidad
que ha reinado siempre entre ambas poblaciones
fronterizas. Pese a la buena voluntad de las autoridades
actuantes el tema se ha mantenido latente durante muchos
años figurando en todas las reuniones que realizaba el
Comité de Frontera, gestiones paralelas de los
Consulados, Embajadas de ambos países y Ministerios de
Relaciones Exteriores.
El 12 de Abril de 1994 en el Consulado de Chuy, el
Comité de Frontera integrado por representantes de todas
las instituciones públicas y privadas analizó una de las
agendas más importantes consideradas hasta el momento
por este organismo. Alguno de los temas específicos
estaban relacionados con la Salud (Hospital de Chuy)
tratamiento de residuos sólidos, Medio Ambiente,
saneamiento, agua potable, desarrollo del potencial
turístico regional, libre tránsito entre los municipios
limítrofes de bienes, servicios, personas y equipos,
intercambio entre la Intendencia de Rocha y Prefectura
de Santa Vitoria do Palmar de materiales de construcción
para obras públicas, utilización legal de la línea
fronteriza, instrumento que oficialice la asistencia de
bomberos uruguayos en territorio brasileño, coordinación
de funcionamiento de aduana, migración y transporte,
evaluación comercial en función del MERCOSUR, fijación
de cuotas aduaneras para las mercaderías en régimen de
free-shops, carencias de locales para liceos y
escuelas, enseñanza bilingüe y otros proyectos
largamente reclamados por ambas poblaciones. Algunos de
los de los participantes fueron el presidente de Eco
Chuy Lucio Ferreira y Marzal Saldivia que presidía el
Centro Comercial a quienes hemos recurrido para saber
que ha pasado en estos trece años de firmados aquellos
documentos. Ferreira que continua integrando Eco-Chuy
señaló que “en aquella oportunidad estuvieron
representadas todas las instituciones de esta ciudad
planteando sus diversos problemas.
En nuestro caso particular nos ocupo el tema de la
basura que todavía seguimos considerando como uno de los
problemas más graves de esta ciudad. Surgió en aquella
oportunidad la posibilidad de reciclar la basura en
Montevideo teniendo en cuenta los costos originados por
la distancia existente entre Chui y Porto Alegre. Sin
embargo como tantos proyectos que surgieron en esa
oportunidad quedaron en la nada y hasta el día de hoy la
basura sigue preocupando a los habitantes de esta
ciudad. Entre otros temas se consideró el tema de la
contaminación del arroyo Chuy conjuntamente con el Grupo
Palmar de la ciudad de Santa Vitoria presentando un
proyecto en forma conjunta que tendía a eliminar
gradualmente la contaminación del arroyo. Sin embargo
hasta el momento nada se ha hecho, aunque debemos
considerar que se trata de un tema binacional en un
arroyo compartido con Brasil. No debemos olvidar que el
arroz es el principal producto de la zona y resulta muy
difícil combatir la industria de los agro tóxicos por
los intereses que hay en juego.
Sobre la Salud se había conversado en base a la atención
compartida entre los médicos de ambos países (Uruguay y
Brasil) pero había oposición del grupo uruguayo que
consideraba que la atención que recibían los pacientes
en Brasil era inferior a la nuestra y finalmente la
iniciativa no tuvo andamiento.” Por su parte el operador
inmobiliario Marzal Saldivia señaló a EL ESTE que “hemos
asistido a varias reuniones del Comité de Frontera que
contaron con la participación de la gran mayoría de las
autoridades locales y departamentales. El caso concreto
de la reunión de 1994 donde se trataron temas relevantes
para ambas comunidades, podemos decir que pese al tiempo
transcurrido es muy poco lo que se ha realizado.
Relacionado con los problemas asistenciales
todavía no se ha logrado una atención recíproca de los
pacientes, ni estamos en condiciones de ofrecer un
hospital regional. El tratamiento de la basura y el
saneamiento para ambas poblaciones sigue siendo uno
de los temas
más importantes para mejorar el medio ambiente y
sin embargo todavía no hemos encontrado el lugar
adecuado para los basureros. Algo similar sucede con
el desarrollo turístico, el libre tránsito entre
los municipios limítrofes de bienes, servicios y
personas. Tampoco hemos logrado la coordinación ni el
funcionamiento integrado de la aduana, migración y
transporte que en esta frontera corresponde a nuestro
país.”
Chuy, junio de 2007
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