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El
título fue extraído de un extenso reportaje que
realizáramos en 1993 al encargado del departamento de
planificación Arq. Mogni sobre la puesta en marcha de
distintos proyectos de la Corporación Departamental de
Turismo.
En
esa oportunidad Mogni señaló que “las buenas intenciones y
el esfuerzo colectivo que se viene observando hay que
canalizarlo de alguna manera y se requiere en primer
término un cambio de estructura y también un cambio de
mentalidad, sobre el que espontáneamente estábamos
acostumbrados a realizar.” Por lo expuesto en evidente que
hace 14 años que se viene planificando nuevas estructuras
para que el departamento pueda funcionar en forma
integrada. La Corporación teniendo en cuenta la diversidad
de ofertas del departamento de Rocha realizó un estudio
territorial estableciendo 6 zonas con actividades
distintas y prioridades diferentes.
El
arq. Mogni señaló además que la zona 1 correspondía a
Rocha- La Paloma con un equipamiento urbano importante y
destinada fundamentalmente a una actividad de hotelería y
turismo urbanístico y de playa.
La
zona 2 se encontraba en el centro de Castillos con su
laguna, Cabo Polonio y Valizas donde predomina la
actividad natural.
La
zona 3 correspondía a Chuy, La Coronilla y San Miguel
donde predomina netamente la actividad turística y
comercial, apuntando fundamentalmente a una mayor
integración con el sur brasileño.
La
zona 4 estaría enclavada en las Sierras, complementándose
con la Ruta 109 y su panorama turístico de indudable
belleza.
La
zona 5 tendría su centro en India Muerta con su lago
artificial y donde se pueden realizar distintas
actividades náuticas y finalmente la zona 6 enclavada en
Cebollatí, plena cuenca de la Laguna Merím que es la zona
de las grandes transformaciones y donde el cultivo del
arroz ofrece un panorama natural que no se repite en otras
zonas del departamento. Pasaron los años y es evidente que
la división territorial no se realizó en la forma
planificada, y el departamento sigue son descubrir sus
lagunas, bañados, sierras, ríos y arroyos para integrarlos
definitivamente a su potencialidad turística. Por
supuesto que no basta con mostrar las fotos de Rocha y
sus bellezas naturales. Hay que planificar y trabajar
mucho si pretendemos realmente que el departamento se
integre al Turismo internacional y que Rocha pueda
ocupar en un plazo relativamente corto, el lugar que le
corresponde en el concierto turístico de nuestro país.
Chuy,
diciembre de 2006. |