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Mientras el puerto de Buenos Aires continúa aumentando su
productividad, el puerto marítimo de Río Grande es elegido
por algunos exportadores y productores uruguayos al
comprobar los bajos costos y el eficiente servicio que
ofrecen las autoridades portuarias del país vecino.
El
prestigio internacional del puerto ríograndense ha llevado
a varios exportadores a realizar distintas gestiones
internacionales para concretar algunas exportaciones por
esa terminal marítima. Según informaciones recogidas en el
recinto portuario ríograndense, se encontraría en trámite
la formación de una base atunera con la finalidad de
facilitar las operaciones de algunas flotas que ya no
utilizan el puerto de Montevideo. El rendimiento del
puerto norteño en lo que tiene que ver con las
toneladas-hora y abatimiento de costos, estaría
compitiendo en forma ventajosa con el puerto uruguayo.
Embarcaciones de gran calado amarran diariamente en el
puerto ríograndense, que se ha convertido en el punto más
importante de la costa atlántica del Estado. Mientras esto
sucede a 240 kilómetros de la línea divisoria de ambos
países nuestro departamento continúa soñando con el gran
puerto de ultramar a construirse entre La Coronilla y La
Paloma.
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Hace más de 200 años que surgieron los primeros
proyectos para construir un puerto de aguas profundas
en las costas rochenses.
En 1786 el Piloto de la Real Armada Española Andrés
de Oyarvide señalaba la conveniencia de construir un
puerto en las inmediaciones del Fuerte de San Miguel
uniéndolo posteriormente al Atlántico mediante un
canal en la Laguna Merín. Un siglo más tarde (1873)
el ingeniero Doncel se presenta ante nuestro gobierno
solicitando la concesión para construir un puerto en
La Coronilla, cosa que reitera años mas tarde don
Bernardo Caymí. |
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En las proximidades del faro, se
encontraría el lugar ideal para construir el gran
puerto para el Este uruguayo |
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Pasan
los años y en 1892 bajo la presidencia de Juan Idiarte
Borda y por su propia iniciativa se envía al parlamento
un mensaje cuyo texto es aprobado por ley 2509 del año
1897 disponiendo la construcción de un puerto en La
Coronilla. Pasan los años y los proyectos se siguen
acumulando. En 8 de agosto de 1913 el presidente José
Batlle y Ordoñes promulga la ley Nº 4316 por la que se
otorgan recursos para la construcción de un Puerto en La
Coronilla. Sin embargo ninguna de estas leyes se pudieron
materializar, dando paso a la construcción del puerto de
Montevideo inaugurado en el año 1905. El monstruo del
centralismo con sus grandes intereses en juego le ha
quitado a Rocha la posibilidad de contar con su puerto de
aguas profundas. Pese a la voluntad de las autoridades que
tienen a su cargo el manejo de los puertos en nuestro
país, muy poco se ha hecho para que La Paloma abandone la
imagen obsoleta que presenta su puerto. Enclavado en los
últimos kilómetros del Atlántico este puerto está en
condiciones de integrarse al grupo que rige a los
principales puertos del mundo, con las funciones que
fomentan el tráfico marítimo en el mundo. De todas maneras
debemos reconocer el esfuerzo realizado en las últimas
décadas por las autoridades de turno para evaluar y
realizar los estudios correspondientes que facilitarían la
puesta en marcha de un puerto que vendería servicios con
la máxima tecnología. En algunas oportunidades se
contrataron empresas internacionales con amplio
conocimiento en la materia para estudiar políticas de
costos, tarifas portuarias, rentabilidad y eficacia para
modificar el funcionamiento del puerto.
Es
evidente que si no se prestar servicios adecuados, las
compañías no se interesan en los mismos y tampoco dejan
ganancias al estado. Hay que tener en cuenta que pasan
diariamente por las costas rochenses gran cantidad de
buques de ultramar y cabotaje como así también grandes
pesqueros extranjeros y nacionales. Es posible además que
el puerto esté necesitando en la actualidad la instalación
de grúas modernas y una amplia playa de contenedores,
nuevo dragado, remolcadores y equipos para mercadería a
granel.
Chuy, enero de 2007 |