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En
cuarenta y cinco años de profesión pensábamos ingenuamente
que habíamos leído ya los mejores y peores reportajes del
periodismo mundial, contando por supuesto con las mejores
plumas y ayudado ahora por Internet.
Sin
embargo la nota publicada por el diario O Globo de Brasil
en su editorial Segundo Cuaderno, nos está demostrando que
el mejor o peor reportaje será siempre el próximo. La nota
aludida fue realizada en la cárcel a Marcos Camacho (Marcola)
jefe de la banda criminal de San Pablo denominada Primer
Comando de la Capital (PCC) que en los últimos meses ha
cometido los mayores actos de vandalismo que registra esta
ciudad y zonas adyacentes. Al comenzar el reportaje
“Marcola” señala que “Yo soy una señal de los nuevos
tiempos.
Yo
era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron durante
décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de
la miseria. El diagnóstico era obvio; migración rural,
desnivel de renta, pocas villas miseria y discretas
periferias. La solución nunca apareció. ¿Qué hicieron?
Nada. ¿El gobierno Federal alguna vez reservó algún
presupuesto para nosotros? Solo éramos noticia en los
derrumbes de las villas en las montañas o en la música
romántica sobre la belleza de esas montañas al amanecer.
Ahora estamos ricos, con la multinacional de la droga. Y
ustedes se están muriendo de miedo. Nosotros somos el
inicio tardío de vuestra conciencia social. ¿Vio? Yo soy
culto, leo al dante en la prisión.” Interrogado por el
periodista sobre la posible solución señaló: ¿Solución? No
hay solución hermano. La propia idea de solución ya es un
error. ¿Ya vio el tamaño de las 560 villas miseria de Río?
¿ya anduvo en helicóptero por sobre la periferia de San
Pablo? ¿Solución, como? Solo la habría con muchos millones
de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de
alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento
económico, revolución en la educación, urbanización
general y todo tendría que ser bajo la batuta de una
tiranía esclarecida que saltase por sobre la parálisis
burocrática secular, que pase por encima del legislativo
cómplice. ¿o usted cree que los chupa sangre no van a
actuar? Si se descuida nos roban a nosotros.
Tendría que haber una reforma radical del proceso penal,
municipal, provincial y federal (nosotros hacemos hasta
“conference calls” entre los presidiarios. Y todo eso
costaría millones de dólares e implicaría una mudanza
psicosocial profunda en la estructura política del país. O
sea: es imposible. No hay solución.” Preguntado si tenía
miedo de morir manifestó: “Ustedes son los que tienen
miedo de morir, yo no. Mejor dicho aquí en la cárcel
ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo puedo mandar
matarlos a ustedes allí afuera. Nosotros somos hombres
bombas. En las villas miserias hay cien mil
hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble
mismo. Ustedes en el bien y el mal y en medio; la frontera
de la muerte, la única frontera. Ya somos una nueva
especie, ya somos otros bichos diferentes a ustedes. La
muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, por
un ataque al corazón. La muerte para nosotros es la comida
diaria, tirado en una fosa común. ¿Ustedes intelectuales
no hablan de lucha de clases, de ser marginal, ser héroe?
Entonces llegamos nosotros. Yo leo mucho; leí 3000 libros
y leo al Dante, pero mis soldados son extrañas anomalías
del desarrollo torcido de este país. No hay más
proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera
cosa creciendo allí fuera, cultivada en el barro,
educándose en el mas absoluto analfabetismo, diplomándose
en las cárceles, como un monstruo escondido en los
rincones de la ciudad.
Ya
surgió un nuevo lenguaje. ¿Ustedes no escuchan las
grabaciones hechas con “autorización” de la justicia. Es
otra lengua. La post miseria genera una nueva cultura
asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares,
Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con
megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie
social. Son hongos de un gran error sucio. Nosotros somos
una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila, es
despedido y colocado en el “microondas”. Ustedes son el
Estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros
tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos,
burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes
en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte.
Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados.
Ustedes tienen calibre 38. Nosotros estamos en el ataque,
ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del
humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos
transformaron en “super stars” del crimen. Nosotros los
tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la
población de las villas miseria, por miedo o por amor.
Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos.
Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos
globales. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son
nuestros clientes.
Les
voy a dar una idea, aunque sea en mi contra. Agarren a los
“barones del polvo” (cocaína), hay diputados, senadores,
hay generales, hay hasta ex presidentes del Paraguay en el
medio de la cocaína y de las armas. ¿pero quien va a hacer
eso? ¿El ejercito? Con que plata. No tienen dinero ni para
la comida de los reclutas. El país está quebrado. Nosotros
somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones.
Tenemos hasta misiles anti-tanques. Si embroman van a
salir unos Stinger. Para acabar con nosotros, solamente
con una bomba atómica en las villas miserias. ¿ya pensó?
¿Ipanema radioactiva? No hay más normalidad. Ustedes
precisan hacer una autocrítica de su propia incompetencia.
Pero para ser franco, en serio... en la moral. Entiéndame
hermano no hay solución. ¿Saben porque? Lo escribió el
divino Dante:
“PIERDAN TODAS LAS ESPERANZAS, ESTAMOS TODOS EN EL
INFIERNO”.
Chuy,
octubre de 2006. |