Chuy, ayer y hoy...

 
Julio Dornel Sorozábal  (Periodista Independiente)  Biografía

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"Reportaje a un criminal"

Yo soy una señal de los nuevos tiempos

En cuarenta y cinco años de profesión pensábamos ingenuamente que habíamos leído ya los mejores y peores reportajes del periodismo mundial, contando por supuesto con las mejores plumas y ayudado ahora por Internet.

Sin embargo la nota publicada por el diario O Globo de Brasil en su editorial Segundo Cuaderno, nos está demostrando que el mejor o peor reportaje será siempre el próximo. La nota aludida fue realizada en la cárcel a Marcos Camacho (Marcola) jefe de la banda criminal de San Pablo denominada Primer Comando de la Capital (PCC) que en los últimos meses ha cometido los mayores actos de vandalismo que registra esta ciudad y zonas adyacentes. Al comenzar el reportaje “Marcola” señala que “Yo soy una señal de los nuevos tiempos.

Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnóstico era obvio; migración rural, desnivel de renta, pocas villas miseria y discretas periferias. La solución nunca apareció. ¿Qué hicieron? Nada. ¿El gobierno Federal alguna vez reservó algún presupuesto para nosotros?  Solo éramos noticia en los derrumbes de las villas en las montañas o en la música romántica sobre la belleza de esas montañas al amanecer. Ahora estamos ricos, con la multinacional de la droga. Y ustedes se están muriendo de miedo.  Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social. ¿Vio? Yo soy culto, leo al dante en la prisión.” Interrogado por el periodista sobre la posible solución señaló: ¿Solución? No hay solución hermano. La propia idea de solución ya es un error. ¿Ya vio el tamaño de las 560 villas miseria de Río? ¿ya anduvo en helicóptero  por sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, como? Solo la habría con muchos millones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general y todo tendría que ser bajo la batuta de  una tiranía esclarecida que saltase por sobre la parálisis burocrática secular, que pase por encima del legislativo cómplice. ¿o usted cree que los chupa sangre no van a  actuar? Si se descuida nos roban a nosotros.

Tendría que haber una reforma radical del proceso penal, municipal, provincial y federal (nosotros hacemos hasta “conference calls” entre los presidiarios. Y todo eso costaría millones de dólares e implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura política del país. O sea: es imposible. No hay solución.” Preguntado si tenía miedo de morir manifestó: “Ustedes son los que tienen miedo de morir, yo no. Mejor dicho aquí en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo puedo mandar matarlos a ustedes allí afuera. Nosotros somos hombres bombas. En las villas miserias hay cien mil hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble mismo. Ustedes en el bien y el mal y en medio; la frontera de la muerte, la única frontera. Ya somos una nueva especie, ya somos otros bichos diferentes a ustedes. La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, por un ataque al corazón. La muerte para nosotros es la comida diaria, tirado en una fosa común. ¿Ustedes intelectuales no hablan de lucha de clases, de ser marginal, ser héroe? Entonces llegamos nosotros. Yo leo mucho; leí 3000 libros y leo al Dante, pero mis soldados son extrañas anomalías del desarrollo torcido de este país. No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allí fuera, cultivada en el barro, educándose en el mas absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo escondido  en los rincones de la ciudad.

Ya surgió un nuevo lenguaje. ¿Ustedes no escuchan las grabaciones hechas con “autorización” de la justicia. Es otra lengua. La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites,  celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie social. Son hongos  de un gran error sucio. Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila, es despedido y colocado en el “microondas”. Ustedes son el Estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen  calibre 38. Nosotros estamos en el ataque, ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en “super stars” del crimen. Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos globales.  Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros clientes.

Les voy a dar una idea, aunque sea en mi contra. Agarren a los “barones del polvo” (cocaína), hay diputados, senadores, hay generales, hay hasta ex presidentes del Paraguay en el medio de la cocaína y de las armas. ¿pero quien va a hacer eso? ¿El ejercito? Con que plata. No tienen dinero ni para la comida de los reclutas. El país está quebrado. Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones. Tenemos hasta misiles anti-tanques. Si embroman van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros, solamente con una bomba atómica  en las villas miserias. ¿ya pensó? ¿Ipanema radioactiva? No hay más normalidad. Ustedes precisan hacer una autocrítica de su propia incompetencia. Pero para ser franco, en serio... en la moral. Entiéndame hermano no hay solución. ¿Saben porque? Lo escribió el divino Dante:

“PIERDAN TODAS LAS ESPERANZAS, ESTAMOS TODOS EN EL INFIERNO”.

Chuy, octubre de 2006.

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