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Reclamando medidas especiales y la eliminación de trámites
burocráticos que han dilatado la solución del problema,
los productores el norte rochense han manifestado su
voluntad de pagar las deudas con un nuevo plan de
refinanciación que contemple sus posibilidades.
De acuerdo a los planteamientos realizados en el reciente
Congreso de la Federación Rural en Sarandi del Yi, el
nuevo plan de refinanciamiento para los deudores del agro,
debe pasar por una quita de los dos tercios de las deudas
y un plazo superior a los cinco años de plazo para lo
productores que puedan justificar la imposibilidad de pago
inmediato. Ante esta situación indefinida y considerando
que el tiempo transcurrido ha sido suficiente para que el
gobierno ofreciera una solución acorde a las posibilidades
de los productores, comienzan a surgir los primeros
reclamos del sector agropecuario del norte rochense.
Para Gerardo Arrarte integrante de la Federación Rural se
trata “de un tema que venimos tratando hace más de tres
años, tratando de sensibilizar a las autoridades
competentes sobre la gravedad de esta situación generada
por el endeudamiento de los productores. Hasta el momento
se han ido pagando las deudas a costa de la venta de los
campos de los productores. En la actualidad se anuncian
nuevas facilidades y estamos a la expectativa para ver
realmente en que consisten. Individualmente hemos acordado
con Mujica, con Saravia y con algunos organismos para que
se otorguen plazos más flexibles a los efectos de que los
productores puedan pagar sus deudas.
Sin embargo cundo llega el momento de la refinanciación a
la mesa de los políticos esta no se concreta. Sin embargo
en los últimos días han surgido nuevas alternativas sobre
la necesidad de encarar una solución definitiva para que
los productores se acojan a ellas y puedan pagar que es lo
que todos quieren. No tenemos ninguna duda de que todos
los productores quieren pagar y lo único que están
exigiendo son intereses y plazos razonables. Pero si les
aplican multan, recargos y moras que elevan sus deudas a
cifras astronómicas no podrán hacerlo.
Tenemos un caso típico dentro de la Federación donde un
productor rural con una deuda de 18.000 dólares podría
llegar a los 60.000, lo que resultaría imposible de
comprometer su pago. Si al monto inicial le aplican multas
y recargos como hemos mencionado, el productor tendrá que
vender su campo y pasar a engrosar los cinturones de las
ciudades del interior que es precisamente lo que la
Federación Rural no quiere. Si queremos realmente un país
productivo a esos 15.000 productores que están con serios
problemas de endeudamiento tendremos que darles
facilidades y condiciones de pagar, haciendo entre todos
una política de Estado del sector agropecuario.” Otros
productores de la zona que integran la Asociación Rural de
San Miguel han rechazado las recientes declaraciones del
vicepresidente de la República Rodolfo Nin Novoa señalando
que “de los noventa mil deudores, solo se presentaron
nueve mil, por que los demás no tienen voluntad de pagarle
al Banco.” También recuerdan el primer discurso del
presidente Tabaré Vazquez cuando aseguró que “ningún
productor que se hubiera endeudado trabajando
legítimamente perdería algo de su propiedad.”
Chuy, junio de 2006. |