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Tras haber enfrentado un juicio político por corrupción
hace 14 años, el ex presidente brasileño Fernando Collor
de Mello vuelve al Congreso como senador para la próxima
legislatura tras haber alcanzado más de 500.000 votos en
las recientes elecciones.
Con 57 años de edad y acompañado de su tercera esposa el
flamante senador visito la sede del Congreso que lo
destituyó en 1992, en un claro mensaje de que esta
dispuesto a recorrer nuevamente el camino que lo llevara a
la presidencia de la república 1989. En las recientes
elecciones Collor fue elegido senador por el Estado de
Alagoas en representación del Partido Renovador Laborista
Brasileño (PRLB) con 550.725 votos, señalando que apoyará
a Lula en la segunda vuelta electoral del próximo 29 de
del corriente. Cabe señalar el ascenso vertiginoso
alcanzado por Collor en pocos meses, teniendo en cuenta
que se trataba de un político desconocido que 1988 apenas
llegaba al 1 % de las intenciones de votos del electorado
norteño. Sin embargo su trayectoria en el Estado de
Alagoas donde había llegado a prefeito de Maceió con 39
años y posteriormente a diputado federal y gobernador le
fueron dando proyección nacional. Juventud, dinamismo y
muchos millones de dólares de dudosa procedencia fueron
los elementos fundamentales para que Collor se convirtiera
en el único enemigo del candidato de las izquierdas y de
los trabajadores Luis Inácio Lula da Silva.
Con un discurso moderno y de tono neo-liberal en evidente
contraste con los programas anquilosados de Ulyses
Guimaraes y Leonel Brizola, la nueva “esperanza”
brasileña obtuvo una sorprendente votación. Pese a señalar
durante la campaña política que si Lula ganaba las
elecciones “pensaba confiscar el ahorro de todos los
brasileños” fue él que al otro día de asumir la
presidencia (15 de marzo 1990) se apoderó de todo el
dinero que estaba depositado en los bancos e
instituciones financieras del país, generando el mayor
choque en la historia de la economía norteña, dando
comienzo al Plan Collor planificado por la Ministra de
Economía Zelia Cardoso. En forma simultánea entra en
escena PC Farias hasta entonces tesorero de la campaña
de recaudación para la elección de Collor, armando el
mayor esquema de corrupción que conocía el país. Una red
de influencias se mantuvo durante dos años cobrando el 20
% para la aprobación de los proyectos de todos los
ministerios. El esquema fue desmontado a partir de las
denuncias formuladas por Pedro Collor (hermano del
presidente) con documentación que pudo probar finalmente
las vinculaciones de Collor con su tesorero.
Acusado de corrupción y apartado del cargo mediante un
proceso de “impeachment” en 1992, fue la primera vez en la
historia del país que este procedimiento se aplicaba a un
presidente de la República. Ante la gravedad de las
denuncias la Cámara de Diputados instituyó una Comisión
Parlamentaria de Investigación, que comprobó finalmente
la existencia de una estructura de corrupción coordinada
por el empresario Paulo Cesar Farías que en la campaña de
1989 fuera tesorero de Collor. Admitida la acusación
contra el Presidente de la República, sería sometido a
Juicio ante el Supremo Tribunal Federal o ante el Senado
por delitos de responsabilidad. Ante esta situación Collor
presentó renuncia siendo sustituido por el vice-presidente
Itamar Franco. Cumplida la sanción que constituyó en una
suspensión de sus derechos políticos por el termino de 8
años para cualquier función pública, Fernando Collor de
Mello comienza a recorrer el mismo camino que en la década
del 80 lo llevó a la presidencia de la República.
Chuy, octubre de 2006. |