|
Con una inversión que superaba los 600 millones de
dólares y trabajo para 1.000 personas la prensa
argentina anunciaba con bombos y platillos en
noviembre de 1988 y bajo este mismo título la
instalación de una planta industrial de pasta de
celulosa en la provincia de Entre Ríos. |
 |
|
El día 16 de noviembre de ese año el diario EL HERALDO
señalaba textualmente que “En la mañana de hoy el
gobernador de Entre Ríos Dr. Jorge P. Busti informó
desde su despacho en la Casa de Gobierno en Paraná a
EL HERALDO que se ha confirmado un adelanto sobre la
instalación de la industria de pasta de celulosa. |
A las 17 horas en la secretaría de Industria y Comercio
Interior de la Nación en Buenos Aires, se firmará el
acuerdo para la inversión de 600 millones de dólares. Las
empresas Arcos, Nobleza Picardo y capitales canadienses se
han unido para instalar dicha fábrica que elaborará “pasta
celulósica” con la materia prima extraída de las
forestaciones. Nos manifestó el Gobernador Busti (textual)
que el proyecto incluye trabajo para más de 1.000
personas. ¿en qué lugar se instalará la fabrica?
preguntamos al Gobernador: En una zona del río Uruguay,
que los inversores están evaluando, ubicada entre
Concepción del Uruguay, Colón y Concordia nos responde.”
Esto es lo que pretendía el destacado político
entrerriano Jorge Pedro Busto en el año 1988 para su
provincia. Hombre de vasta trayectoria política por haber
sido Intendente de Concordia (1983-1987) Gobernador de
Entre Ríos (1987- 1991) Convencional Constituyente (1994)
Intendente de Concordia (1995) Gobernador de Entre Ríos
(1997-1999) Diputado Nacional 1999-2001 y Senador nacional
entre el 2001 al 2003 en que es electo nuevamente
gobernador de la provincia de Entre Ríos.
LA REALIDAD ACTUAL
Estos antecedentes permiten establecer que si hubiéramos
tenido la suficiente paciencia para ir archivando las
notas publicadas en los últimos años sobre el tema de las
celulosas llegaríamos a conclusiones realmente asombrosas
y que nos ayudarían a tener una visión más clara y
objetiva de los hechos. En primer término y al pasar no
podemos olvidar a quienes han cobrado notoriedad
internacional al estar impulsando los arbitrarios y
perjudiciales piquetes que pretendían abrir caminos,
cerrando el paso entre ambos países. Sin entrar en
detalles menores que no hacen al espíritu de la nota
queremos señalar que son los mismos piqueteros que hace
algunos años contribuyeron a la caída de algunos gobiernos
argentinos que se dieron en el termino de pocos días y
que se presentaban en aquellos días como un movimiento
social integrado por miles de desocupados que estaban
generando una aguda crisis económica en el país hermano.
En aquella oportunidad se limitaron a las manifestaciones
callejeras, saqueos a los supermercados y cortes de
carreteras. Con el paso de los años y hasta llegar al
bloqueo de los puentes ha quedado muy claro que más allá
de las apariencias publicitarias relacionadas con el
medio ambiente, las mismas no son tan espontáneas ni
apolíticas. Para desmitificar el verdadero carácter de
este movimiento que se aprovecha de la crisis moral,
política y económica es suficiente el artículo publicado
por EL HERALDO en el año 1988 y cotejar las declaraciones
del Gobernador Jorge Busti con las que viene realizando
en los últimos meses y comprobar de esa manera que es uno
de los responsables del bloqueo que ha sufrido y seguirá
sufriendo nuestro país. Como el fanatismo no tiene lugar
en estos razonamientos debemos señalar que reconocemos que
estamos perdiendo la pureza ambiental y la esperanza de
lograr un mundo incontaminado. La industrialización nos
trajo muchos beneficios que exigieron un costo que todavía
no estamos en condiciones d evaluar en toda su magnitud.
En la provincia de Entre Ríos se ha pretendido y logrado
en parte que estos reclamos ambientalistas hicieran
aflorar entre la población una comunión muy especial. La
manipulación de la información los ha llevado a pensar que
tienen derecho a señalar normas de comportamiento que van
más allá del dialogo y la tolerancia que debe existir
entre ambos países. Es evidente que en los últimos meses
ha privado el sentimiento, la emoción y el discurso
político influyendo sobre manera en la opinión pública, en
función siempre de los intereses económicos antes que la
pureza ambiental que pretenden defender. Nadie puede negar
en estos momentos que existe una información parcializada
y retaceada que poco beneficio le hace a la realidad del
conflicto. Nuestros hermanos argentinos han pensado
históricamente que la República Oriental del Uruguay es
una provincia más de la Argentina.
Chuy, junio de 2006. |