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Como todos los pueblos y ciudades de nuestro país, esta
frontera ha tenido sus personajes populares que por
diferentes razones han ingresado al círculo de la
consideración general.
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Uno de ellos es Wilson “BIBE” Selayarán, que se ha
ganado en buena ley un lugar destacado en la galería
por haber sido uno de los grandes valores del fútbol
fronterizo. Nos contamos entre los pocos habitantes de
esta ciudad que lo vimos jugar en los últimos años de
su carrera.
Nació en esta ciudad en el último día de un diciembre
caluroso de 1933, un año muy importante para el fútbol
local al haberse fundado en ese año y en el mismo día
los tradicionales rivales Nacional y Peñarol. |
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Wilson “Bibe” Selayarán |
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El patio de la escuela 28 sirvió durante los primeros años
para entreverarse en los recreos con los hermanos Lima, el
“Pato” Casal, el “Flaco” Decuadra, Julio Veró, Sanguineti,
Vidal y muchos otros que ensuciaban túnicas con la de
trapo. Diminuto delgado , poca potencia física, pero mucha
habilidad lo fueron transformando en el ídolo
indiscutido de un deporte que comenzaba tímidamente a
codearse con los mejores del departamento y de Santa
Vitoria do Palmar. Como no recordar las “reservas” del
Peñarol local allá por el 50 acompañado por Iriosildo, “Pichinango”
Eguren, Mario Pintos, el “Gallego” Manolo, y el “Negro”
Piqueno.
Durante muchos años fue la gran figura del fútbol local y
departamental. Campeón del Este en tres oportunidades con
la selección departamental de Rocha, junto al “Negro”
Vera, Servando González, Julio Sanguinetti, la “Vieja”
Villizio y “Pochocho” Fernández. Fue siempre un jugador
“endiablado” que corría “desesperadamente” junto a la raya
de cal con una intención ofensiva que solamente se detenía
ante el arco rival.
Había traído del potrero todos los vicios que deleitaban a
los espectadores. Poco importa si fue el mejor jugador de
la frontera, pero estamos seguros que marcó una época en
el fútbol local y departamental, con un pasaje por el
profesionalismo defendiendo en la capital del país a
Central F.C. Había cumplido 18 años cargados de audacia y
picardía cuando marchó para Montevideo. En Central se
adueño de un puesto con muchos candidatos, amargándole las
tardes a los campeones de Maracaná que alternaban en
varias instituciones. Entre los potreros del Chuy y el
Estadio Centenario había que recorrer más de 300
kilómetros para buscarse un lugar en el fútbol profesional
que disfruta del prestigio ganado en el mundial de Brasil.
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En Central alternó con Aguirre, Aviles, Bossio, Terra,
Barreto, Perdigón, Omar Mendez y Guillermo Perez entre
otros.
El debut fue contra el Peñarol de Máspoli, Rodríguez
Andrade, Davoine, Carrizo, Obdulio Vartela, Hogberg,
Ghigia, Miguez, Schiafino y Vidal. Perdieron contra
uno de los mejores equipos de esa época y a la semana
siguiente empataron con Nacional en dos tantos por
bando confirmando el buen momento de Central y la
consagración definitiva del diminuto puntero
fronterizo. |
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Equipo de Central año 1953 |
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Las
andanzas del “BIBE” por las canchas montevideanas se
prolongaron por algunos años, hasta que un día lo agarro
la nostalgia y se “tomó” la ONDA con un pasaje sin
regreso.
Chuy, junio de 2006 |