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Tres
indios y cuatro “gauchos” emprendieron en el 2003 una
heroica travesía de 7.000 kilómetros para unir sobre el
lomo de caballos criollos los puntos más distantes de
Brasil como lo son Caburaí en el Estado de Roraima y la
frontera de Chui.
Confiados en la resistencia de la raza criolla el Grupo
Andejo ha realizado esta travesía con el objetivo
fundamental de divulgar la raza y promocionar el nuevo
punto del extremo norte brasileño, que había sido hasta
las recientes investigaciones la ciudad de Oiapoque. Días
antes de arribar a Chui el grupo fue recepcionado en la
ciudad de Pelotas a 260 kilómetros de la frontera, por las
autoridades municipales de Chui. Cabe señalar que durante
el transcurso de la cabalgada recibieron el apoyo de los
centros de Tradiciones Gauchas y Núcleos de Criadores de
la Raza Criolla. Señalaron los participantes que los
indios tuvieron algunas dificultades iniciales debido a
las altas temperaturas que debieron soportar en algunas
etapas de la cabalgata. Acostumbrados a una temperatura
seca situada en los 38 y 45 grados, sintieron los efectos
del frío al llegar al Estado de Paraná con sus bajas
temperaturas sufriendo distintas quemaduras en la piel.
En
algunos pasajes del recorrido tuvieron que ser medicados,
mientras en otros lugares recibieron ropas especiales para
soportar el cambio de temperatura. Al arribar a esta
frontera Ubirajara Marcico, integrante de la partida
manifestó TVeo CHUY CANAL 13, que “se había cumplido un
sueño largamente postergado, al cabalgar un año y nueve
meses hasta llegar a esta línea divisoria. El motivo
fundamental de esta travesía era exaltar las virtudes y
los valores del caballo criollo, lo que logramos
totalmente. Los caballos escogidos para esta misión
cumplieron con creces lo que habíamos planificado antes de
iniciar la marcha. Salir del extremo norte brasileño y
cruzar el país hasta el extremo sur ha sido realmente un
sueño cumplido, cuyos protagonistas han sido los caballos
criollos.
En
dos días iniciaremos el retorno teniendo como primera
etapa la exposición de Esteio -dijo finalmente el jinete”-
La población fronteriza tan apegada a las tradiciones
gauchas y profesando siempre un hondo sentimiento de
simpatía por el hombre de campo, tuvo la oportunidad de
agasajar a los jinetes con diversas actividades
organizadas por la Prefectura local y entidades privadas.
La expedición que había iniciado la cabalgata el 21 de
diciembre del 2003 desde Monte Caburaí era liderada por
Juno Ubirajara Marcico.
Uno
de los jinetes se apoya en el Marco que fija los límites
entre la República Federativa de Brasil y nuestro país.
La
figura inconfundible del gaucho con su típica
indumentaria se refleja en las aguas del arroyo Chuy,
limite natural entre ambos países.
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