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La
nota evocativa de nuestro compañero Daniel Altez, ha sido
el disparador que nos recuerda los 50 años del histórico
Estadio “Dr. MARIO SOBRERO”, comprometiendo nuestro
comentario sobre un tema que nos resulta ajeno pero que
solamente el fútbol puede perdonarnos el atrevimiento de
opinar.
Nada
le falta a la crónica de Altez. Abundante documentación
nos ubica sin mayores dificultades en el escenario de las
grandes conquistas del fútbol rochense, codeándose con los
mejores del interior en aquellos años y con los mejores
del profesionalismo actual como lo demuestra su ubicación
en el torneo Uruguayo. Hay un mandato de la historia que
viene desde aquel lejano 20 de noviembre de 1955 que
ordenaba revertir las pobres actuaciones del comienzo del
milenio, demostrándole al pueblo rochense que su estadio
se había construido para cosas importantes. Corresponde
señalar en horas de festejos que durante muchos años el
fútbol rochense pasó desapercibido por los grandes eventos
del interior. Resulta muy difícil enfrentarse a la
realidad del “cara o cruz” que define la grandeza de un
equipo, que aún teniendo jugadores de valía no dispone de
la infraestructura que le permitiría enfrentarse con
éxito a los cuadros del profesionalismo.
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El “MARIO SOBRERO” con sus 50 años nos ofrece hoy la
posibilidad de señalar los méritos de los dirigentes y
el aporte generoso de un plantel y un cuerpo técnico
que superando las dificultades señaladas los mantiene
al tope del campeonato.
Del “MARIO SOBRERO” han salido equipos y selecciones
legendarias que marcaron a fuego las mejores páginas
del fútbol rochense, alcanzando títulos inolvidables. |
Es
justo destacar la presencia de grandes dirigentes que
pasaron por el fútbol rochense dedicando sus mejores
esfuerzos en beneficio de un ideal deportivo que no
siempre se alcanza. Aquella tarde de noviembre del 55
todavía se escuchaban los festejos que un año antes nos
había consagrado como mejores del interior, con un equipo
brillante que comenzaba en Alemán y continuaba con los
González y el capitán Muñoz. El pueblo rochense invadió el
cemento, pero faltaba la presencia física de don Mario
Sobrero que había dejado la vida y la Intendencia para
perpetuar su nombre en el mayor escenario del fútbol
departamental.
Ha
pasado medio siglo de su inauguración y continua
desafiando los años y evocando como sucediera la semana
anterior los días de gloria y tardes triunfales que
fueron recogidos por las crónicas del periodismo rochense.
Del valioso trabajo de Carmelo Muñoz podemos extraer
algunos apuntes que nos muestran las raíces del “MARIO
SOBRERO”: “Mi memoria recuerda algunas familias como
Eduardo Saldain, Ademar Rótulo, Pepe Silva, Macario Vega,
Caballero, Barrios y Vitoriano Ravera. Otra vecina de los
estanques era la muy popular Manuela Cabrera, “la loca
Manuela” que siempre salía a alegrar los carnavales. Esta
zona era un chilcal y tenía un pantano en el que se
hacían concursos de pesca.” Pasaron los años y el “eterno”
pantano desapareció para dar paso al escenario de las
grandes hazañas del fútbol rochense. Pisar su gramilla fue
siempre privilegio de pocos que sin embargo con el correr
de los años llenaría las tribunas; por allí pasaron los
Nogueira, Kerpo, Vilizzio, Longeau, Aguirre, Pochocho
Fernandez, Souza Rocha y muchos otros que fueron
escribiendo a través de los años la mejor historia del
fútbol departamental. La patriada del 84 la escribieron
otros nombres entre los que recordamos al “Loco” Guala, al
“Cuta” Ramos, a Pertuzo, el Denis Milar y a los
fronterizos Paulo Píriz Santana y Carlos Dante Cardozo.
Hoy
es el ROCHA F.C que sacude los cimientos del Mario
Sobrero con otros nombres que comenzaron a faltar el
respeto a los consagrados del fútbol uruguayo. Como no
sentirnos orgullosos de nuestro principal escenario
deportivo, si le está disputando los puntos palmo a palmo
a sus colegas del Trocoli, del Franzini, del Saroldi, del
Artigas de Paysandú, del Fossa, del Paladino, del Méndez
Piana y a los grandes del Centenario, lo que nos permite
seguir acunando sueños y esperanzas….FELIZ ANIVERSARIO.
Chuy,
noviembre de 2005 |