Chuy, ayer y hoy...

 
Julio Dornel Sorozábal  (Periodista Independiente)  Biografía

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"Rotary Club Chuy"

Cambio de autoridades
 

Con la presencia de sus asociados, invitados especiales y representantes de la prensa se realizo en los salones del Club Social el cambio de autoridades de esta Institución para el ejercicio 2005-2006. Tras breve balance la directiva saliente presidida por el escribano Edgardo Saint Esteven destacó las principales obras de interés popular que en orden de prioridad habían merecido la atención de la institución. Por su parte el presidente entrante Dr. Fredy Ferreira señaló metas y proyectos que integran su agenda para el próximo ejercicio:

El Esc. Edgardo Saint Esteven entrega la presidencia al Dr. Freddy Ferreira

 

 “Ante todo el agradecimiento a los compañeros del Rotary Club Chuy Frontera por haberme confiado la responsabilidad de ejercer la presidencia en el período que comienza; el agradecimiento a mi familia, cuyo respaldo es imprescindible para poder desempeñar de manera adecuada la tarea rotaria en general, pero más aún cuando se ocupa un cargo de esta naturaleza, el agradecimiento a los medios de prensa por la constante difusión de nuestras inquietudes y a la población de este norte rochense que siempre nos está apoyando y alienta los esfuerzos de nuestro Club, más allá de circunstanciales autoridades.

   Rotary ha cumplido 100 años y lo hemos celebrado. “Bajo la presidencia de Edgardo nuestro Club ha concretado muchas obras, algunas de las cuales quedarán como recuerdo imperecedero, y ha emprendido importantes proyectos a nivel local, algunos finalizados y otros en los que habrá que seguir trabajando y otros que repetiremos años tras año como las pasantías. Tenemos que pensar en términos de continuidad, el cambio de Presidente es sólo un relevo, lo que importa es el propio Club y más aún lo que importa es Rotary, porque si miramos la situación desde otro punto de vista, en realidad nos toca ahora comenzar el trabajo para el segundo tramo de 100 años: el desafío es hacer que Rotary siga creciendo y siga expandiendo sus principios y junto a ellos brindando servicio.

 

Podría uno hasta dudar si Rotary como institución y los rotarios como miembros de club podrán soportar las condiciones actuales de un mundo globalizado, ganado por la información tendenciosa que es peor que la ausencia de información, por reglas de mercado cuyo dictado es que el lucro debe prevalecer sobre la salud humana o sobre el medio ambiente, por prácticas transgresoras que, de tan repetidas se vuelven socialmente aceptadas, en fin, de violencia aplicada y difundida bajo diversas formas, pero presente en gran parte de las actividades humanas.

Rotarios Lister y Martín durante la ceremonia

 

 Y como si eso fuera poco, muchos jóvenes que ya no tienen ni siquiera la esperanza de un mundo mejor. Puede uno cuestionarse si en medio de este panorama tiene futuro una Institución cuyos socios aportan tiempo, esfuerzos y recursos, a cambio de la satisfacción de obrar bien, cuyo lema para el ejercicio 2005/2006 es “Dar de sí antes de pensar en sí”, lema además, que ha tenido vigencia permanente desde 1911.

Cuanto contestamos categóricamente que sí, que Rotary no sólo tendrá vigencia sino que crecerá, volvemos al origen, a Paul Harris. En efecto, cuando Paul Harris junto a tres amigos fundó el luego llamado Rotary One, en 1905, la ciudad en que vivía, Chicago, tenía una situación similar a la que hoy tiene el mundo entero y globalizado: decadencia de valores, desintegración de familias, hambre en las calles, analfabetismo, indiferencia entre los seres humanos y situaciones peores que no viene al caso detallar.

La propuesta de Paul Harris fue sencilla, fomentar el compañerismo y la amistad entre personas relacionadas a través de sus ocupaciones. Ante el egoísmo imperante, la codicia, la crueldad, abrió un camino para la esperanza, la solidaridad y la comprensión, hizo que proceder con ética y procurar el bien del prójimo fuesen el norte de Rotary y allí sigue estando la fórmula para el futuro. Nuestro Manual de Procedimiento, referente inexcusable de todo rotario, nos enseña que son objetivos de Rotary entre otros, cultivar la amistad como ocasión de servicio, estimular y fomentar la observancia de elevadas normas de ética en las actividades profesionales y empresariales, así como la puesta en práctica del ideal de servicio por todos los rotarios en su vida privada, profesional y pública. Un Club rotario no sobrevive si no participa del espíritu de Rotary, si no se hace partícipe íntegro de la magia de Rotay. En cambio, si su rueda se encaja con las 32.175 que existen en 166 países y trabajan todas a un mismo ritmo, ganarán la fuerza del impulso y sus obras seguramente crecerán, y con ello el beneficio de la comunidad local de cada club y de la humanidad en su conjunto.

No podemos perder de vista que cada rotario es custodio y responsable por el prestigio que Rotary Internacional tiene en el mundo, es parte de 100 años de fecunda actividad y esperanza de continuidad hacia el futuro.

Sin perjuicio de lo que dicen los manuales, afortunadamente nuestro Rotary Club Chuy Frontera tiene ejemplos vivos del espíritu rotario, socios activos y socios honorarios cuyos actos enseñan por sí solos. Esa ética y esa vocación por el servicio viene desde el viejo Rotary Club Chuy y se ha trasmitido a socios más jóvenes y queremos, sobre todas las cosas, conservarla en el Club para las generaciones venideras.

Con un Club trabajando en armonía, con socios de varias generaciones interactuando en las reuniones, con la mujer participando en sincera igualdad, con la integración de la familia, podremos llegar sin dudas al segundo centenario y mucho más allá.

Las metas de Rotary Internacional apuntarán desde que asuma el próximo presidente Carl Wilhelm Stenhammar, a trabajar por la alfabetización y por la buena gestión de los recursos hídricos en todo el mundo, manteniendo siempre en alto la imagen pública de Rotary.

Las metas de nuestro Club estarán dadas por la continuación de los proyectos iniciados, por gestiones en pro de obtener mejoras para el Hospital local, obtener la instalación definitiva de una centro de enseñanza técnica (UTU) en nuestra ciudad, auspiciar la reorganización de los Clubes Rotaract e Interact, respaldar en la medida de nuestras posibilidades a otras organizaciones que practiquen la solidaridad, difundir y estimular normas y conductas que eviten los accidentes de tránsito y las enfermedades derivadas de malos hábitos alimenticios, del hábito de fumar y todas aquellas que nuestros compañeros vayan proponiendo en la rueda, que es y debe ser tan dinámica como la vida misma. Atenderemos especialmente a la Fundación Rotaria, segunda columna de nuestra Institución que ha hecho posible los logros de mayor alcance humanitario, como es la campaña Polio Plus.

Creo yo que así como el mundo del siglo XXI no es el mismo de 1905, nuestros clubes jamás podrían ser iguales a los primeros, de nuestros mayores debemos rescatar el ejemplo y los valores (que éstos sí son permanentes) para trasmitirlos a los jóvenes y asegurar que la tarea de Rotary no sea nunca un mero asistencialismo material, sino que junto al servicio prestado estemos ofreciendo un ejemplo de trabajo digno, de sentimiento solidario y el mensaje de que siempre, quien hoy recibe ayuda, mañana puede estar ayudando.

Trabajaremos para que nuestro club siga siendo como ha sido en su esencia, plenamente integrado a las metas del Distrito 4980 y de Rotary Internacional, acercándonos a la juventud y tratando de que los jóvenes se acerquen a Rotary.   

Para finalizar, quisiera leer unas palabras de quien fue mi profesor de filosofía y literatura el Prof. Rosalío Pereyra, a quien no conocí como rotario pero sí como inolvidable educador y como persona:

“Los cambios de una generación por otra se hacen en la humanidad como los de las células en los organismos, silencioso y parcialmente, de modo que el organismo parece siempre el mismo. Pero si un día, por milagro, no se hiciese así y cada uno de nosotros en un momento dado tuviera que entregar su lugar a un joven, como un soldado a otro la guardia, cambiando así, en un instante las manos que conducen al Mundo, debiéramos estar todos en condiciones de decirle: “Joven, este es el Mundo que te entrego, mejor que el que recibí pero peor que el que el que tu dejarás. Mira estas manos, no tienen más manchas que las de la tierra que trabajan y no aspiran ahora, al fin de la jornada, a más recompensa que a estrechar las tuyas”  Sólo así con esa limpidez de conciencia podríamos entrever, en sueños la “casa del mañana”.

Chuy, junio de 2005. (Fotos Martín Espinosa)

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