 |
|
En el viejo baúl de los recuerdos, donde hemos
guardado durante 40 años de periodismo una invalorable
herencia de papeles y donde se encuentran los
principales acontecimientos registrados en esta
frontera cuando promediaba el siglo pasado, nos
encontramos con las primeras crónicas de Jorge
Rodríguez Benítez, trabajando para LA MAÑANA y EL
DIARIO.
Allá por el 60 y pico incursionaba en el periodismo
radial trasmitiendo desde un avión algunas
alternativas de la vuelta Ciclista del Uruguay. |
Era
su primer contacto periodístico con la frontera por medio
de una radio “a pila” que por aquellos años no dejaba de
ser una novedad revolucionaria. El orgullo local llegaba
a su máxima expresión cuando el “Bayano” saludaba desde el
“aire” a sus amigos de la tierra fronteriza. Luego se
arrimaba a la línea divisoria para compartir algún truco
por el asado con el inolvidable “Pelo” Torrelli, poniendo
junto a las cartas y los porotos los temas del periodismo
chacarero con la óptica ingenua y hasta romántica de
aquellos años.
El
derecho de ejercer esta profesión no pasaba de la
información deportiva y algún acontecimiento de menor
importancia que desde el interior pretendíamos
ingenuamente que se destacara en los titulares del diario,
mientras los cubos de hielo continuaban chocando contra
las paredes de los vasos. Y en esos noches de truco y
retruco el “Bayano” le reclamaba a los Jefes de
Corresponsalía (Montauti, Safi, Zácara o al propio Manini)
un espacio más amplio para que los corresponsales del
interior pudieran reflejar en sus entregas semanales los
problemas del pago chico. Peleaba siempre por una amplia
vitrina donde se pudieran mostrar las necesidades del
interior con un lirismo que solamente los años fueron
atenuando. Por allí transcurría el tiempo, con la
convicción de haberse apasionado de una profesión que lo
acompañaría durante toda su vida, estudiando, leyendo,
investigando y redactando en forma permanente, sin
apartarse nunca de uno de los pilares fundamentales de la
democracia como lo es la libertad de información, sin
tener en cuenta la complacencia del Poder.
El
periodista rochense Jorge Méndez señalaba hace algunos
años que “el “Bayano” ha recopilado uno de los archivos
más completos del mundo del fútbol, ha escrito miles de
poemas y sus trabajos figuran en decenas de discos y
casetes. Ha escrito además cuentos y biografías figurando
su firma en los principales periódicos y semanarios del
país; La Mañana, El Diario, Ya, Ultimas Noticias, El Dedo
y esporádicamente El País. Ha escrito además en
publicaciones argentinas y francesas, siendo invitado para
radicarse en Bogotá y trabajar en la Red Caracol.
Participó además en varios programas televisivos de
capital e interior, siendo creador del Clan de radio
Ariel, demostrando su vocación creativa en la organización
de varios concursos radiales y televisivos.
Corresponde agregar que nació en la ciudad de Castillos en
mayo del 43 y que su infancia transcurrió en esta frontera
hasta los 15 años que los estudios lo llevaron a la
capital del departamento. Lo demás es conocido. Sin
embargo corresponde señalar que la trayectoria de
Rodríguez Benítez en las letras uruguayas va más allá de
la crónica deportiva. Como confirmando que la poesía está
hecha de muchas muertes fue desparramando nombres de
ilustres rochenses mostrándonos sus alegrías, sus luchas y
sus esperanzas por un departamento mejor. Los versos del
“Bayano” confirman una realidad al decirnos que nunca
estuvieron tan vivos los muertos rochenses. Cuando
repasamos los versos de SANGRE Y OLVIDO, uno de los poemas
inolvidables que integraban un trabajo elaborado con otros
artistas rochenses en 1993, sentimos la sensación de estar
homenajeando a todos los personajes que transitaron por la
vida rochense ofreciendo su esfuerzo, su dedicación y su
talento. El extenso poema publicado en EL ESTE en marzo
del 98, señalaba en su parte medular:
P O E M A D E S A N G R E
“Voy a acordarme de Além Fernández, sangre linda de
Rocha
“sangre de querer a la gente…de ser esencial.
“Além se fue un setiembre del corazón
“con la cornisa de Batlle abajo del brazo.
“Voy a decir de los Pirinchos. Hace tiempo que quería
decirles
“moneda dura…moneda dura! A los dos. Porque fueron dos,
“el de “a domicilio” flaco y chiquito. El hijo, grande y
gordo
“con su mundo muy solo y muy esquina.
“Voy a acordarme de Peri, del viejo creyente de la risa
“musiquero de un canto lindo, del canto más lindo, del
Rocha más lindo…
“Antes, allá por el veinte en Rocha se decía
“la escuela de Peregrina la Balboa, el Liceo de Misia
Cora, la Vigliola.
“Voy a decirle lápiz de Rocha a Pertuzo viejo
“el que estaba con Batlle cuando Batlle murió.
“Voy a acordarme de Don Claudio y de Don Pepe
“los Crouccié que nos trajeron el teléfono.
“Don Claudio estuvo con sus hilos en el salvataje del
Poiteau
“la noche de mar mas trágica que tuvo Rocha.
“Quiero mucho al “Pingüinito” Paccielo, el de la enorme
risa batllista.
“Quiero mucho al turquito Almandos. A la cachila de don
Pepe Correa.
“A
los que fueron a destiempo; a Bernardo, al gordo
Moreira, al “galleguito, a Sammy, al “Jubilao” a más, a
más y a más y a Guzmán
“grandulón apurado de sonrisa al viento….
“Tradición de Rocha es la provisión de la “Negra” y lo
de Feota,
“y
la joyería Manzini….y la zapatería de Decuadra,
“y
la alquimia de los Pradere y el pan de La Española
“y
La Palabra de don Carlos Rocha y la sastrería de Fabián
y lo de Lalo…
“¿Dónde andará el loco de la luna? Y Julio? Y Doroteo?
“Ser loco quizás sea una fragilidad de la utopía. O
quizás no.
“Para decir sangre de Rocha voy a decir Anza. Pepe Anza
también.
“Pero quieron decir Viejo Anza…doctor Mario
“aguja de la bandera de un tiempo que se fue. Y que no
se quiere ir…
“Me lo dijo Ernesto…me lo dijo Quaglia…me lo dijo
Pajarito…
“Que cosa más linda la rueda en lo del El Vasco…y con
Grañita!
“Que cosa más noble el humito en lo de Pacciello!
“Que cosa mas rica las masas de Fragulia…los chorizos de
Ravera…
“el jamón de Holzmann, el puchero de La Olla y la noche
infinita…
“la infinita noche del Panamericano de la vía…y la del
ciento nueve
“con su bohemia pobre y rica y lejos y muy cerca.
“Voy a acelerar el corazón…voy a decir Chávez Miranda…
“quisiera decir tanto…solo digo que se llevó dos cosas
sagradas,
“se llevó la gran balanza y el Quijote. Por suerte se
las dio a Gastón!
“Como el Uruguay en todo, fuimos buenos antes…
“Alberto y Milar fueron buenos del mundo.
“Los del cincuenta y cuatro y Gonzalvo son nuestro
Maracaná.
“El ciclismo del Uruguay es de los barrios. El de Rocha
también.
“Antes había básquetbol. Hubo un cinco de novela,
“Pertusso, Pertusso, Pertusso, Silva Silva y Dominici…
“y
hoy el Tata ya no vuela, el Toto ya no es crak y el Tato
ya se fue
“y
no tienen escuela, ni el “gordo” Cola ni Rivoir.
“Somos tierra-tierra de grandes silencios por decir.
“Angel María Luna dice secretos de la naturaleza.
“Somos estirpe de músicos como los Rótulos. Y estirpe
de cantores.
“Somos tierra de poesía muy sensible…
“dije bien, poesía tan sensible como nuestra gente.
“Esta es tierra de grandes maestros. Don Pedro enseñaba
a letra
“y
predicaba la humildad. Rosalio enseña como si fuéramos
su hijo.
“Ocampo aprendía de la vida, ara sacarla de los libros.
“Cirio quiso que aprendiéramos su máscara…
“quiso que supiéramos esconder el bueno que hoy llaman
gil.”
| |
|
|
 |
|
Hace 40 años que comenzamos a descubrir lentamente al
“Bayano”, guardando en el baúl o la memoria las
crónicas dictadas por su extraordinario talento. |
|
El “Bayano” y los amigos del fútbol |
|
|
Chuy, setiembre de
2005. |