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La
rivalidad existente entre el fútbol “profesional” de la
capital del país y los equipos del interior ha sido
tradicional y hasta beneficiosa para mejorar los
espectáculos.
Mientras la supremacía notoria que ejercían siempre las
representaciones capitalinas con goleadas históricas, el
fútbol de tierra adentro fue masticando su impotencia sin
otra alternativa que ir observando y aprendiendo para
justificar luego en el campo de juego lo que durante un
siglo se había limitado solamente al amor propio de los
hombres del interior. Y ha sido esa “terrible rivalidad”
la que hizo crecer el fútbol chacarero y llevarlo a los
primeros lugares del concierto nacional, demostrando
además fuera de las canchas un fortalecimiento
institucional que no tienen algunas instituciones
capitalinas.
Con
la inédita conquista del Torneo Apertura “el Rocha” ha
llevado a la locura a todo un departamento que se ganó el
derecho a soñar con títulos más importantes. Para ganar un
Torneo ante los mejores equipos del país se necesita mucho
más que un grupo de jugadores talentosos. Es evidente que
los jugadores, el cuerpo técnico y los dirigentes
percibieron las limitaciones desde el primer momento y
apelaron en forma ordenada a cumplir las etapas de un
proyecto posible, “pequeño y humilde” que fue en
definitiva la base del triunfo. Se dice que tiene el
presupuesto más bajo de Primera División y que todo ha
sido solventado por algunos empresarios argentinos. El
periodista Leonardo Castillo, en nota publicada por el
influyente diario Página 12 señala recientemente que “con
uno de los presupuestos más bajos del fútbol
latinoamericano, un reducido plantel de 22 jugadores
profesionales y el aporte económico del empresario
argentino Santiago Soldati, el Rocha, un humilde club con
menos de 600 socios alcanzó este año un logro histórico en
el fútbol uruguayo; fue el primer equipo del interior del
país en ganar un campeonato y acceder a una Copa
Libertadores de América, en la cual será rival de Vélez.
Si
bien algunos pusieron en duda que una entidad con recursos
tan escasos pueda participar en un certamen internacional,
sus directivos confirmaron que participarán de la
competencia y ya iniciaron una colecta pública con el
objetivo de ampliar la capacidad de su estadio que
actualmente llega 4 mil espectadores. La consagración de
este conjunto que viste camiseta celeste fue apreciada en
el ámbito deportivo charrúa como una bocanada de aire
fresco, luego de que la selección dirigida por Jorge
Fosatti quedara eliminada del Mundial de Alemania.”
Chuy,
enero de 2006 |