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Horas antes de cumplir su mandato como Interventor de la
Junta Local de esta ciudad, Ariel Amorín convocó a
conferencia de prensa, agradeciendo a los funcionarios
municipales que lo han acompañado en su función,
“sacrificando sus horas de descanso, pese a las
dificultades económicas y las carencias de recursos
humanos, concurriendo siempre a trabajar sin los mínimos
elementos necesarios. Por este motivo es que valoramos aún
más la tarea de todos los empleados municipales
indistintamente de los cargos que ocupan”.
Tras
señalar y enumerar las dificultades que debió sortear para
poner en marcha la maquinaria vial, la barométrica, el
camión recolector, la retroexcavadora y otros elementos
indispensables para la tarea municipal. En la parte
administrativa señaló que las cinco máquinas de escribir
manuales y una eléctrica no funcionaba ninguna. De cuatro
computadoras, apenas funcionaba una en forma precaria y
sin conexión a la red, la fotocopiadora estaba fuera de
funcionamiento, instrumentos fundamentales para la
comunicación permanente con la Intendencia. La red que
“nos comunica a través del sistema informático y la que
nos permite expedir los recibos y comprobantes de pago,
tanto de patente como contribución inmobiliaria, etc,
estaba fuera de servicio en gran parte de nuestra gestión,
debido a la falta de voluntad de los técnicos responsables
así como también la precariedad de la misma, boicoteada
voluntaria e involuntariamente en muchas oportunidades.”
Tras
enumerar la cancelación de diversos alquileres y contratos
que resultaban onerosos para la Intendencia y suspender
los servicios de la empresa particular que realizaba la
recolección de residuos, como así también haber rescindido
el comodato con Alpargatas Gauchitas, Ariel Amorín
denunció serias irregularidades que amenazaron de alguna
manera su gestión. “Al momento de emprender nuestra
retirada por cuestiones lógicas y de ética, ya que el
cargo de Interventor es un puesto de confianza del Señor
Intendente Municipal hemos conseguido muchos de los
materiales y maquinarias requeridas desde el primer
momento como el balasto, premezclado y el asfalto
indispensable para el arreglo de nuestras calles. Es una
lástima para los hemos hecho el esfuerzo. Felicidad tal
vez para aquellos que utilizan las desgracias ajenas, los
pozos, el hambre, la pobreza y la basura, con fines
siempre políticos, nunca mirando hacia el horizonte los
temas generales, sino mirándolos hacia adentro como la
cachimba.¿ saben ustedes cuantas personas se sientan
frente a mi escritorio, muchas de ellas adineradas,
evasoras, a intentar sobornar e implicar, ha hacerles
trámites irregulares, pedir rebajas inexistentes, dar
quejas del personal por no cometer hechos que van en
contra del procedimiento administrativo.
Esto
va- dijo Amorín- desde importantes autoridades a los que
ostenta poder y dinero. Nunca ha llegado una persona de
escasos recursos a pedirme estas cosas, pero sí a decirme
que no puede pagar y quiere ver la facilidad, de que
necesita comer mañana, de que necesita abrigarse hoy.
Refiriéndome a lo emocional, las mismas personas
poderosas a las cuales hacia referencia anteriormente,
son las que insistentemente han intentado difamarme y
destrozarme familiarmente para que mi moral decaiga”-dijo
finalmente Ariel Amorín.
Chuy,
julio de 2005. |