|
El tiempo y el espacio nos ofrecen una dimensión distinta
del mundo que por culpa de Internet ya no es tan “ancho y
ajeno”, como sucedía en el siglo pasado cuando las noches
largas no disponían de las atrapantes computadoras.
 |
|
En la actualidad hasta la infancia pasa por Internet
porque todo ha cambiado y el mundo se nos presenta más
urgente, más rápido, más violento y más comunicado.
Los años trajeron Internet transformando el núcleo
familiar y achicando las distancias entre los vecinos
de la aldea universal.
Tan es así que la semana anterior recibimos un correo
solicitando nuestra colaboración para localizar a la
escultora Nélida Pampillón, autora de varios trabajos
vendidos en distintas galerías de Buenos Aires en la
década del 80.
Irene, nuestra amiga “desconocida” señalaba en su
correo que el titulo de la obra es “YO TAMBIÉN PUEDO”.
|
Dice luego que en esa época (1987) la vendían varias
tiendas de las galerías comerciales de la calle Florida.
“No eran muy caras y me gustaron tanto que compré 4
ejemplares, para regalar a mis familiares. En otros viajes
a Buenos Aires (viviendo en Paris) encontré varios tipos
de gordas y compré una chiquita en el año 1993, pero no
tan interesante como la que decía YO TAMBIEN PUEDO. Años
más tarde “las gordas” desaparecieron de las galerías y
nunca más vi el nombre de Nélida Pampillón.
 |
|
Acabo de mudarme de Paris a Buenos Aires y la gorda
fue la única cosa que se lastimó en la mudanza. Por
suerte logré arreglarla y casi no se nota, aunque no
me gusta que esté lastimada.
Compré la gorda en un momento crucial de mi vida y es
por supuesto uno de los objetos mas importantes que
atesoro. Suficiente motivo para que intentemos
encontrar a la escultora y procurar el arreglo
definitivo o que le venda otra escultura similar.
|
Dice Irene en la parte final del correo que “también
quisiera saber como evolucionó el trabajo artístico de
Nélida, pues siempre me intrigó esa mujer que solamente
hacía gordas.” Por lo expuesto y ante la eventualidad de
que pudiera tratarse de una persona del mismo nombre que
cursara secundaria en el liceo de Chuy, hemos realizado
diversas gestiones para localizarla. Sin embargo todo ha
sido inútil, por lo cual apelamos a nuestros lectores con
la esperanza de localizar a la mencionada escultora y
ponerla en contacto con Irene.
Chuy, noviembre de
2005. |