 |
|
El material recogido en las tierras bajas del
departamento de Rocha nos pone nuevamente en los
titulares de la prensa mundial, señalando que se
estarían estudiando varios proyectos de investigación
relacionados con cerritos de indios existentes en las
Sierras de Los Ajos.
El detonante de estas informaciones estuvo a cargo de
una revista extranjera que publicó una entrevista
realizada a un técnico uruguayo de relevancia
internacional quien sostenía tras 10 años de
investigaciones que en la zona mencionada existió una
“aldea” con más de 4000 años de antigüedad. |
El
propietario del campo (Uriarte) señaló en un programa
televisivo de la capital que “en el año 1919 mi abuelo era
propietario del Establecimiento “EL ÑAPINDA” en las costas
del Río Cebollatí y luego mi padre compró el campo actual
en el año 1955. Todo transcurre con normalidad hasta el
año 1980 que se drena la Laguna de los Ajos y aparece una
cantidad de material usado por los indios, los que
consistían en su mayoría de boleadoras, flechas y
cerámicas.
En
la actualidad hemos delimitado el área que tiene una
superficie aproximada a las 100 hectáreas, protegiéndola
de los animales con un alambrado. Tampoco se realizan
plantaciones para que las futuras generaciones de
investigadores utilizando nuevas técnicas sigan aportando
sus conocimientos. De todas maneras resulta difícil
imaginar y menos identificar material con una existencia
superior a los 4000 años. Sin embargo los estudios
realizados en una “aldea”, permiten establecer que la
misma tiene esa edad y que la región de “Los Ajos” estaba
poblada por un grupo de cazadores que practicaban de una
economía mixta con plantaciones de maíz, zapallos y
porotos.
Señalaba el técnico compatriota a la periodista Obaldía
que los montículos eran mucho mas bajo y fueron creciendo
de manera gradual y por lo tanto lo que vemos hoy es el
resultado de una compleja historia de ocupación que se
pudo revelar a través de un emprendimiento conjunto de
arqueólogos y científicos con el fin de estudiar y
reconstruir la relación de los grupos pre-históricos con
su entorno ambiental.
De
esta manera las investigaciones permitieron saber como se
relacionaban con su entorno y como era su economía y su
dieta para poder interpretar en su conjunto que se
trataba de grupos que vivían de la caza, de la recolección
y de la pesca, pero que también conocían el manejo de los
recursos que cultivaban.
 |
|
Del estudio de las maderas y carbones que se
encontraban en los sitios arqueológicos se desprende
que las especies de árboles eran muy similares a las
actuales. También en las costas de las lagunas
rochenses se pueden encontrar restos de aquellas
civilizaciones que tendrían una antigüedad superior a
los 3000 años.
Relacionado con la Aldea” todavía no se encontraron
evidencias concretas que nos muestren donde se
encontraban los lugares habitacionales, para
establecer el grado de sedentarismo. |
PRESERVACIÓN
DE LOS CERRITOS
Mientras esto sucede en el departamento de Rocha, el
municipio fronterizo de Chui y Santa Vitoria do Palmar con
orientación del Instituto del Patrimonio Histórico ha
realizado un relevamiento de los propietarios de los
campos que disponen de cerritos de indios para
informarlos sobre la importancia de su preservación para
la historia del Municipio. El evento contó con la
participación del Procurador General del país,
historiadores y autoridades locales. En esa oportunidad se
redactó una carta cuya finalidad es la de informar y
orientar a los propietarios y población en general sobre
la preservación de los cerritos, impidiendo su destrucción
y el aprovechamiento económico, responsabilizando a los
propietarios por la conservación de los mismos.
Chuy,
enero 24 de 2005. |