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Hace
más de 15 años que uno de los grandes temas que preocupan
al norte rochense está relacionado con el futuro de este
balneario, amenazado por la desecación de los bañados y la
construcción de canales que vierten sus aguas en el
atlántico frente al complejo hotelero.
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Esta situación comenzó a generarse en la década del 70
cuándo el gobierno se propuso eliminar los bañados y
recuperar tierras sin tener en cuenta que había todo
un sistema que funcionaba en torno a los bañados y que
estaba cumpliendo una función importante para la
preservación ambiental.
Se trata de un viejo problema, agravado en los últimos
años por obras secundarias que se fueron realizando en
los bañados sin tener en cuenta las condiciones
naturales de la zona ni las consecuencias que estas
obras podrían ocasionar en el medio ambiente.
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La foto de archivo
representa simbólica-mente la preocupación de
los habitantes del balneario ante la amenaza del agua |
Pese
a la gravedad de esta situación hasta el momento nada se
ha hecho para solucionar el problema y las buenas
intenciones de las autoridades que han visitado la zona en
los últimos no prosperaron en la forma esperada por los
habitantes del balneario. Técnicos y vecinos coinciden en
señalar que no se puede separar el tema de la costa
atlántica y el de los bañados, puesto que ambos están
vinculados directamente a la actividad agrícola y
turística en un espacio muy reducido. El integrante de la
comisión local Ing. José Terra señalaba a la prensa que
“estamos planteando inquietudes que no son nuevas y que
apuntan a una regulación hídrica que se vuelve cada vez
mas insoportable y dañina para esta sociedad. Hemos
estudiado el tema analizando toda la problemática y los
estudios realizados por las distintas consultoras (fueron
cuatro) generaron un gasto de U$ 3.800.000.00 lo que
resulta bastante significativo.
Estas consultoras han coincidido en que las aguas deben
seguir el curso natural que las ha llevado siempre hacia
la Laguna Merim como lo han hecho los cursos del Estero de
Pelotas, Río san Luis, Isla Negra y el arroyo San Miguel.
La construcción de estos canales de supuesto drenaje de
los bañados ha sido un delito ambiental, favoreciendo a
determinados productores que pretendían mejorar sus
campos a cualquier costo.” Cuando se habla de una
planificación integrada para el norte rochense, tienen que
considerarse todos los aspectos y si bien el tema es
extremadamente grave, puede tener una solución viable si
todos se ponen de acuerdo y dejan de lado los intereses
económicos. De acuerdo a las últimas reuniones mantenidas
en el balneario con las autoridades competentes, ha
quedado claro que las obras reclamadas por los vecinos
necesitan de la aprobación del Proyecto de Impacto
Ambiental que se encuentra a estudio del Ministerio de
Transporte, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente. En
los próximos días se gestionara la autorización de los
vecinos propietarios de los campos donde pasan las obras
para ingresar a los mismos y dar comienzo a los trabajos.
Autoridades del Ministerio manifestaron que se enviará al
Parlamento la solicitud del dinero necesario a los efectos
de comenzar las obras y posteriormente las mismas se
incluirían en el Plan Quinquenal de Inversiones del
Estado. Cabe señalar que la Comisión de Turismo de La
Coronilla viene trabajando activamente para encontrar una
solución inmediata a estos problemas. Nadie duda en estos
momentos que las inundaciones están amenazando seriamente
la zona adyacente al balneario, generando preocupación y
temor entre sus habitantes.
U N A L A R G A H I S T O R I A
Hace
muchos años el diario El Fanal de esta ciudad publicaba
una nota firmada por Juan Muzio, haciendo referencia al
Canal Andreoni en estos términos: “Las primeras obras de
desecación de bañados en Rocha fueron realizadas por el
Ing. Andreoni a principios de siglo, con la finalidad de
desaguar el bañado de Las Maravillas. Se construyó un
pequeño canal que desemboca en el océano junto a la playa
La Coronilla. Realizado con los medios disponibles en la
época, el canal evacuaba un caudal reducido de agua aunque
suficientemente para desecar el bañado mencionado.
Posteriormente, en la década de 1930, el Ing. Martínez
Bula elaboró un plan de control de las inundaciones y
desecación de bañados en la zona baja del departamento de
Rocha. Dentro de este plan, construyó un canal de drenaje
de aproximadamente 12 kilómetros, desde el estero de
Cinco Islas hasta las nacientes del Río San Luis, que fue
efectivo en la desecación de estos bañados. Sin embargo
el Plan no se llevó a cabo en lo relacionado con otras
propuestas.
En
el año 1979 se creó un Grupo de Trabajo encargado de
coordinar las obras de drenaje de los Bañados de Rocha
mediante decreto 508/978, sobre la base del proyecto del
Ing. Martínez Bula, aunque introduciendo modificaciones
en la concepción original de la obra, coordinando la
construcción del Canal Nº 2, que se extiende desde el
Canal 1 hasta la playa de La Coronilla, con una extensión
aproximada a los 60 kilómetros. Paralelamente se construyó
el Canal Coronilla siguiendo el cauce del arroyo del mismo
nombre, para drenar parte del Bañado de India Muerta.
Actualmente en Canal Nº 2 conduce un caudal de agua muy
importante, que supera en muchas oportunidades su
capacidad y lo desborda. La desembocadura de este canal en
el océano ha traído consecuencias negativas para la playa
de La Coronilla, como el arrastre de camalotes y animales
muertos.”
Chuy,
junio de 2005. |