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Las
nuevas autoridades del Rotary Club de esta frontera se
encuentran abocadas a reactivar una sentida aspiración del
norte rochense como lo es sin ninguna duda, la instalación
de una escuela industrial.
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Hace muchos años que esta institución viene cumpliendo
distintas gestiones ante las autoridades nacionales
para concretar esta aspiración colectiva, con la
seguridad de que un centro de enseñanza de esta
naturaleza ofrecerá una nueva posibilidad en la
formación de la juventud, brindándole la oportunidad
que hoy no tienen de una formación técnica y
profesional que los habilitaría para competir en un
mercado laboral bastante difícil.
Para Martín Espinosa integrante del Rotary Club es
evidente que “la existencia de una escuela técnica en
esta ciudad, beneficiaría a otras poblaciones que se
encuentran en la zona de influencia, como así también
una extensa zona rural. |
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Dr. Martín Espinosa (Rotary
Club) |
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En
los últimos días se ha redactado un documentado memorandun
señalando los argumentos fundamentales por los cuales
gestionamos su instalación. Se establece en primer término
que la ciudad de Chuy cuenta con una población de 10.000
habitantes y debido a una mayor concentración de oficinas
públicas, centros comerciales, servicios etc, que aquí se
dan, se considera el centro de una zona geográfica más
extensa que comprende áreas rurales importantes, así como
varios centros poblados entre los que podemos destacar a
La Coronilla, Barra del Chuy, 18 de Julio y San Luis.
Actividades comerciales, oficinas públicas y diversos
servicios ocupan la mayor parte de la población activa sin
olvidar la importancia que tienen en el entorno la
producción de arroz y la ganadería. Las distancias
existentes a la capital departamental (130 km) y a la
capital del país (338) dificultan las posibilidades de
estudio de los jóvenes desde hace muchos años. Esto sumado
a la falta de personal capacitad para diversos oficios,
motivaron que en el año 1967 se integrara la primer
Comisión Pro-Escuela Industrial.
El
Rotary Club de esta frontera llegó a ofrecer un predio e
inició la construcción de un local (el que ahora ocupa la
Escuela Nº 100) también con el propósito de que se
abriera una Escuela Industrial de la Universidad del
Trabajo. Finalmente en 1975 se logró la habilitación de
algunos cursos volantes los que dictándose en distintos
locales, permitieron capacitar a muchas personas en el
transcurso de varios años. Entre aquellos cursos se
encontraban los de trenzado de cardo y mimbre, tejido y
lana rústica, corte y confección, electricidad,
carpintería etc. Razones económicas llevaron al cierre de
los mismos por varios años, aunque finalmente mediante un
acuerdo de las autoridades con una ONG, Alternativa Chuy,
ahora se ha conseguido reabrir este tipo de curso móvil.
Antes del año 2000 el Rotary Club Chuy Frontera elaboró un
plan de trabajo y se propuso que la Escuela de UTU debería
ser el gran objetivo, logrando el apoyo de la comunidad a
quien se informó ampliamente a través de los medios. De
esta manera se cumplieron diversas gestiones ante
Directores del BHU por terreno y de las propias
autoridades del Consejo respectivo para llevar el
planteamiento y la inquietud existente a nivel de la
población. Sin embargo los resultados fueron nuevamente
negativos.
También en ese año (2000) los jóvenes de INTERAC con apoyo
de los rotarios efectuaron un censo (muestreo) que abarcó
los diferentes barrios de la ciudad y permitió conocer dos
aspectos: las aspiraciones y expectativas de los jóvenes
por un lado y las posibilidades de captación para el
mercado laboral que ofrecían diversas empresas de la zona.
Los resultados indicaron que la mayoría de los
entrevistados –al azar- no habían concluido el Liceo y
muchos habían desertado del sistema educativo y sus
edades oscilaban entre los 14 y los 20 años. Entre sus
preferencias, ya que manifestaron su intención de
continuar estudiando, estaban; cursos de computación o
informática 28 5, electricidad automotriz 11 %,
electricidad en general 9 %, carpintería 7 %, gastronomía,
cocina y panadería el 5 %, construcción y albañilería 5 %
y otros como ingles, artesanías, producción arrocera,
diseño gráfico, comercio etc el 24 %. En el 2004 señaló
Espinosa egresaron de las escuelas de Chuy habiendo
cumplido el ciclo escolar 263 alumnos, de los cuales 33 no
concurren en el presente año a ningún centro educativo de
enseñanza media. Por otra parte de los que concurren a
Educación Secundaria, el porcentaje el porcentaje de
deserción alcanza a 10 niños en el inicio del 2005,
porque no se cumplen sus expectativas de ingresar al
campo laboral luego de terminada la Educación Media.
Otro
inconveniente es que la Escuela Técnica más cercana se
encuentra a 75 kilómetros, en la ciudad de Castillos, por
lo que es prácticamente imposible que los estudiantes
puedan pagar locomoción y estadía en esa ciudad.
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