|
El
sorprendente crecimiento experimentado por esta ciudad en
las últimas décadas del siglo pasado, ha superado la
eficiencia de algunos servicios públicos, creando con ello
diversos inconvenientes entre la población.
 |
|
Entre varios problemas generados por esta situación
debemos señalar el transito urbano, la basura,
iluminación pública, apertura y afirmado de calles,
saneamiento, y una urbanización acorde con las
aspiraciones de “ciudad turística” que tiene la
población.
Cuando comienzan a surgir las primeras dificultades
que deberá enfrentar el próximo Intendente, es
inevitable marcar la similitud con lo que le sucediera
a la ingenua Caperucita que cruzaba el bosque llena de
candor y buenas intenciones llevando su canasta con
los alimentos para su abuelita, sin sospechar que
estaba siendo vigilada por el lobo feroz. |
Decimos esto porque resulta muy difícil imaginar “el
bosque municipal” lleno de peligros y poblado por lobos
hambrientos que al margen del estancamiento económico
están alimentados por la pobreza y la ambición escondidas
todas ellas tras los “árboles” municipales. Es evidente
que el nuevo Intendente Artigas Barrios deberá imponer la
modificación de ciertas reglas y la redacción de
proyectos municipales que atiendan a las nuevas
realidades del departamento. Tal como lo ha venido
señalando es evidente que las reformas más importantes
deberán estar vinculadas directamente a las aspiraciones
populares.
Debemos reconocer que existía un fenómeno político con más
de un siglo de vigencia que ha llegado a su fin. Fue ese
fenómeno político que generó el surgimiento de los
partidos tradicionales, dando base al desarrollo del
Uruguay durante más de un siglo. Sin embargo dentro de
pocos días una nueva corriente política asumirá el
gobierno departamental con el respaldo mayoritario de la
ciudadanía. Importa destacar por encima de los partidos y
los hombres la vigencia de una constitución que se debe
respetar y que ha sido el mayor orgullo del pueblo
uruguayo, sabedor de que es el mejor instrumento para el
desarrollo del país. Nadie duda que los partidos
tradicionales hayan representado un valioso aporte para el
desarrollo político y social del Uruguay democrático. Sin
embargo debemos reconocer que este fenómeno político ha
llegado a su fin. Dentro de algunos días se produce el
cambio esperado y reclamado con todo derecho por un
departamento que está soportando una crisis sin parangón
en su historia política y social. Hace algunos años (15)
la Junta Local de esta ciudad realizó un diagnóstico
social enumerando la problemática fronteriza y las
posibles soluciones que debería encarar el Intendente de
turno.
Sin
embargo nada se hizo y el documento pasó a la mejor
historia de los archivos municipales. La parte medular del
informe señalaba que en los últimos 20 años la población
de Chuy se había triplicado con motivo de la expectativa
de “una vida más barata”. Por ese motivo se llegaba a la
conclusión de que el 60 % de sus habitantes eran oriundos
de otros departamentos y en algunos casos de otros países,
lo que traía aparejado la falta de arraigo a una ciudad
que seguían considerando como ajena. En este entorno se
presentaba como muy dificultosa la acción tendiente a
dinamizar el rol que debía cumplir la sociedad a favor de
las obras que debería encarar en forma conjunta con la
Intendencia. Como dato importante el informe señalaba que
Chuy era un ejemplo excepcional de población joven en la
sociedad uruguaya, mostrando su composición etaria que
1/5 del total tenía entre 10 y 19 años y 1/3 entre 20 y
39, pero que el medio no cubría sus expectativas. Tras
analizar los problemas relacionados con la salud y la
educación el informe señalaba que si bien el imaginario
colectivo seguía pensando que en esta ciudad era más fácil
satisfacer las necesidades básicas, en términos objetivos
las necesidades eran mayores que en el promedio del país,
especialmente en lo relativo a la alimentación. El 12 %
de los hogares de Chuy tenían carencias críticas en la
alimentación y el 23 % de los niños estaban desnutridos.
Relacionado con la problemática de la salud el informe
señalaba que tenía las particularidades propias de toda
zona fronteriza, agudizada por la falta de saneamiento.
El
centro asistencial era insuficiente para brindar un
servicio acorde a las necesidades existentes en la zona y
poblaciones adyacentes. Lejos de solucionase los problemas
se han acrecentado con el alto índice demográfico alanzado
en los últimos años y la mala administración ejercida por
los Intendentes. El nuevo jerarca ha señalado que en las
zonas fronterizas las condiciones de vida de la gente es
factor determinante de las relaciones interestatales y
que la filosofía de los planes a proponer tiene como
objetivo principal la inversión social en la gente como
principio orientador para mejorar la calidad de vida de
los lugareños Para ello es evidente que Artigas Barrios
necesitará de la participación de todos los habitantes.
Sin embargo no debe olvidar que el lobo feroz está al
acecho detrás de los árboles municipales.
Chuy,
junio de 2005. |