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El acuerdo firmado entre nuestro país y el gobierno de la
República Federativa del Brasil sobre permiso de
residencia, estudio y trabajo para los habitantes de esta
frontera, ha sufrido algunos inconvenientes con motivo de
la burocracia que reina en algunas reparticiones estatales
y por falta de conocimiento en otras oportunidades. Por
tratarse de un acuerdo internacional se encuentran
involucradas en el tema varias reparticiones de ambos
países.
En esta oportunidad han sido los obreros brasileños
quienes han reclamado un tratamiento igualitario por parte
de los organismos uruguayos involucrados en el Tratado.
Las limitaciones impuestas en los últimos meses a quienes
pretenden trabajar o estudiar en territorio uruguayo
(frontera) y las molestias causadas para obtener cierta
documentación y afiliarse luego a los organismos
oficiales, están demostrando que la promocionada
integración todavía no ha llegado a nuestra frontera. En
los últimos días algunos brasileños han manifestado su
malestar por estos inconvenientes que se prolongan
indefinidamente cuando se trata de afiliarse a los
organismos uruguayos para ampararse a los beneficios
correspondientes.
Queremos remarcar en cambio el contraste que esto
significa para los propósitos de integración que conforman
el MERCOSUR. Por su parte las autoridades brasileñas
(Policía Federal) han agilizado al máximo los trámites de
aquellos uruguayos que se presenten en sus dependencias
con la siguiente documentación; dos fotos tipo carné 3X4
en color y con fondo blanco. Fotocopia de la cédula de
identidad o pasaporte uruguayo, fotocopia partida de
nacimiento, certificado de buena conducta emitido por la
Policía uruguaya, para mayores de 18 años. Comprobante de
residencia, pagar una pequeña tasa y llenar el formulario
correspondiente. La calidad de este documento se otorgará
inicialmente por 5 años, prorrogable por igual período,
terminado el cual podrá ser concedido por tiempo
indeterminado y valdrá, bajo cualquier circunstancia,
exclusivamente, en los límites de la localidad para la que
fue concedida. No se concederá este documento a quien
hubiera sufrido condena penal o estuviera sometido a
proceso penal en las partes o en el exterior. Una vez
presentada esta documentación se le expide un Protocolo
con fotografía y número de Registro con lo cual el
interesado puede obtener la “cartera” de trabajo y
registrarse al ante el INSS (Brasil) esto quiere decir que
el trabajador uruguayo en Brasil, tendría a partir de ese
momento todos los derechos sociales.
En nuestro país lo expide Migración y una vez presentada
la documentación es enviada a Montevideo y como no se le
otorga constancia alguna al interesado este no puede
hacer trámites hasta recibir el documento que algunos
meses. De todas maneras el BPS no “reconoce este DEF, es
decir no tiene instrucciones al respeto, por lo tanto
aquellos brasileños que residen en el área de frontera
(Chuy, Barra del Chuy, La Coronilla y San Miguel) no
pueden trabajar porque no se pueden inscribir en el BPS.
Cabe señalar que en esta frontera están vinculadas al
Tratado las localidades de 18 de Julio, La Coronilla, Chuy
y La Barra, mientras que en Brasil se benefician Santa
Vitoria do Palmar, balneario do Hermenegildo y Barra do
Chui. Por su parte el Ministro de Trabajo y Seguridad
Social, Eduardo Bonomi señaló recientemente en La
Coronilla que los trabajadores brasileños que “no cumplan
con las normativas vigentes no podrán ejercer labores en
territorio uruguayo”. Señalando informaciones recogidas en
este departamento el Ministro manifestó que si los
trabajadores brasileños no residen a menos de 20
kilómetros de la frontera no podrán trabajar en
territorio uruguayo. “Es imprescindible además que estén
inscriptos en el Banco de Previsión Social y cumplan con
todas las normativas laborales. Se trata-dijo el Ministro-
de un tema reiterado en esta frontera y que ha tenido en
su momento amplia repercusión en la Junta Departamental y
en el Parlamento.”
El Documento firmado entre ambos gobiernos para poner en
práctica un nuevo mecanismo para los indocumentados nos
hizo alentar esperanzas de que las tradicionales barreras
que tradicionalmente complicaban la residencia, el trabajo
o el estudio de los habitantes locales, pudieran
desaparecer. Sin embargo será necesario rever la situación
y agilizar los trámites entre los organismos de nuestro
país, donde radican ahora los inconvenientes.
Chuy, julio de
2005. |