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Bastaría que la crónica se limitara a reproducir
publicaciones anteriores sin temor de que la misma
perdiera actualidad, cuando pretendemos incursionar en el
tema de la minoridad en esta frontera.
Aún reconociendo el esfuerzo que realizan algunos
organismos estatales o instituciones privadas, es evidente
que continuamos en mitad de camino y que los problemas
planteados en las últimas décadas del siglo pasado
continúan más vigentes que nunca, pese al interés
demostrado en algunas oportunidades por la propia sociedad
para solucionarlos.
En algunos sectores se aguarda con gran expectativa que
los nuevos tiempos políticos puedan erradicar este
fenómeno social que está padeciendo la frontera por falta
de oportunidades. Gobernantes y técnicos vienen
estudiando el tema desde hace muchos años, teniendo en
cuenta las condiciones que soporta la población para
contemplar con éxito los planes de estudio, trabajo,
vivienda y salud como necesidades básicas a ser
consideradas en orden de prioridad.
Al recoger la opinión de las autoridades competentes nos
encontramos con que la falta de recursos para las demandas
más elementales, los desajustes familiares, el alcoholismo
y la droga, son los indicadores que de alguna manera están
empujando a los niños fuera de sus hogares, dando comienzo
a una vida callejera, de la cual les resultará muy difícil
salir. Diversos organismos de esta ciudad han manifestado
su preocupación por esta situación a la que se pretende
solucionar sin lesionar derechos o perjudicar modestos
hogares que encuentran en la calle el sustento diario.
Una de estas instituciones ha sido Rotary Club que durante
los últimos años ha generado varias campañas para conocer
la entidad del tema y evaluar las posibles soluciones.
Reuniones mantenidas con representantes de I.N.A.U.
permitieron en su oportunidad tomar conocimiento de la
realidad que viven los niños y menores de Chuy, para
conformar equipos de trabajo a partir de la realidad de un
diagnóstico. También la Junta Departamental de Rocha
consideró en su oportunidad el trabajo que realizan los
menores y donde es muy difícil determinar si es trabajo o
mendicidad.
La educación es otro de los temas preocupantes al tener en
cuenta la alta deserción escolar como lo han señalado las
autoridades de Primaria. Los educadores locales señalan un
elevado porcentaje de ausentismo y bajo rendimiento de
los alumnos, al tener que “atender la calle” en horarios
que deberían dedicar a los estudios. Para finalizar
queremos transcribir la declaraciones de la Inspectora
Graciela Pardo hace algunos años, en oportunidad de
considerar el tema; “Las soluciones vendrán en la medida
que la población demuestre interés y preocupación por el
tema. Hace algunos años estuvimos en Chuy y pese a las
gestiones realizadas, el problema se mantiene en toda su
magnitud, lo que significa que nada se ha hecho.”
Finalmente uno de los temas más dramáticos que enfrenta la
juventud fronteriza; un alto porcentaje estaría usando
distintas sustancias químicas. Lamentablemente este
consumo no se limita a los niños en situación de calle, ni
a los centros educativos sino que se trata de una práctica
generalizada que abarca un segmento importante de nuestra
sociedad.
Chuy, agosto de 2005. |