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El próximo domingo 23 se realiza en Brasil el primer
plebiscito a nivel mundial para determinar si sus
habitantes tienen derecho a la tenencia de armas de fuego
y en que condiciones. Estas elecciones que tienen carácter
obligatorio están directamente vinculadas a la seguridad
pública en un país donde la violencia urbana alcanzó
índices alarmantes en los últimos años. En el 2003 el
gobierno brasileño había aprobado el Estatuto de
Desarmamiento mediante la ley 10826 del 23 de diciembre de
ese año, prohibiendo porte de arma a toda persona, aunque
estuvieran debidamente registradas ante los organismos
competentes. Las autoridades norteñas dan la oportunidad
para que la población decida si quiere disminuir de alguna
manera los altos índices de muertes con armas de fuego que
en la actualidad está situado en las 40.000 muertes
anuales. Por otro lado un sector importante de la
población argumenta que prohibiendo la comercialización
legal de armas el país quedará a merced de los bandidos,
asaltantes, violadores y narcotraficantes que continuaran
armados porque nunca usaron armas registradas, no tienen
domicilio conocido ni les interesa la ley.
Para el Dr. León Bermudez, reconocido abogado brasileño,
todas las personas tienen derecho a la tenencia de armas
considerando la inseguridad que vive actualmente el
pueblo brasileño. Consultado sobre el tema el Dr. Bermudez
señaló que “el voto es obligatorio como en todas las
elecciones y todos aquellos que tengan título electoral
deben concurrir el próximo domingo entre las 8 de la
mañana y las 17 de la tarde a las mesas instaladas en las
escuelas José Artigas y Marechal Soarez de Andrea. Se
votará por dos posibilidades, vale decir si el comercio de
armas debe ser prohibido o no, nuestra posición personal
es la defensa del no, entendiendo que es un derecho del
ciudadano poseer un arma, pues estamos comprobando
diariamente la inseguridad existente que supera el trabajo
que realizan las autoridades. Consideramos que las
personas deben tener algún medio de defenderse aunque el
arma nunca sea utilizada debe estar siempre al alcance de
la mano. Pensamos que desarmar a los ciudadanos en general
significa que las personas honestas entregarán sus armas y
los bandidos jamás lo harán por tratarse de su medio de
vida.
Es evidente que si gana el sí van desarmar a las personas
de bien pero nunca a los delincuentes y como no hay
todavía una infraestructura suficiente para que la
población viva tranquila pensamos que todos los ciudadanos
pueden tener un arma y el Estado no puede prohibirlo
mientras no pueda asegurar la sobre vivencia a la que
tienen derecho todos los habitantes del país”. En la
actualidad-dijo finalmente el Dr. Bermudez- “el gobierno
está comprando las armas pagando un precio simbólico para
irlas sacando de circulación. Sin embargo es evidente que
por falta de un control efectivo siguen entrando por las
fronteras. Por otro lado el gobierno amenaza
permanentemente a los ciudadanos diciéndoles que si los
agarra con armas en la vía publica lo llevarán presos
aplicándoles todos los rigores de la ley. Si en la
actualidad se debe tener un porte de armas especial, que
solo expide la Policía Federal, si se llega a prohibir el
comercio de armas ni siquiera se autorizará este porte y
solamente los policías y los delincuentes podrán andar
armados."
Chuy, octubre de 2005. |