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Todo
comenzó en Eldorado, una pequeña ciudad del interior de
Mato Grosso del Sur, con una población estimada en los
10.000 habitantes, a 45 kilómetros de la frontera
paraguaya. La tranquilidad habitual se quebró bruscamente
el 9 de octubre transformando la rutina, al denunciarse el
primer caso de fiebre aftosa.
A
partir de ese día se inició un combate sin cuartel a la
venta de carne y leche, instalándose una estricta
fiscalización en la frontera con Paraguay. Sin embargo y
pese a la distancia existente entre Eldorado y Chuy la
noticia repercutió de inmediato en el Estado de Río Grande
y las zonas limítrofes con nuestro país y ha sido además
el tema dominante de la 79º Exposición Agropecuaria de
Pelotas. Con posiciones muy radicales los productores
gauchos señalaron que se debe prohibir por todos los
medios posibles el transito de productos animales para
preservar el estado sanitario del rodeo riograndense,
impidiendo además el ingreso de camiones procedentes del
Estado afectado y aplicando una rigurosa fiscalización en
los puestos fronterizos. Esta situación está demostrando
la vulnerabilidad del sistema sanitario y el peligro que
representa para el país que ostenta en la actualidad el
mayor rebaño del mundo con una cifra que supera los 200
millones de cabezas.
El
bajo costo de producción a determinado que la carne
brasileña llegue con precios competitivos a los mayores
mercados del mundo. Sin embargo los productores norteños
han señalado en la Expo de Pelotas que los pocos recursos
que se destinan a la Secretaría de de Defensa Agropecuaria
podría generar una situación de emergencia en el Estado de
Río Grande. Manifestaron que resulta inadmisible que ante
el peligro que representa la aftosa se recorten recursos
destinados a su prevención y a la defensa sanitaria. Por
otro lado los productores de la Cuenca de la Laguna Merim
han manifestado su preocupación y el temor de que la
aftosa llegue a nuestro país, teniendo en cuenta que el
departamento de Rocha presenta una extensa frontera
terrestre de difícil control sanitario.
Esta
situación se ve minimizada por la excelente cobertura de
vacunación que tiene el rebaño rochense y la
responsabilidad demostrada por los productores. Sin
embargo nada será suficiente para garantir la seguridad de
los rebaños, si no se intensifica el control sanitario en
la zona fronteriza. Pese a que las vacunas son
consideradas de alta calidad, los técnicos han señalado
que su eficacia está relacionada con las características
de los animales por lo cual se puede situar en el 96 % de
eficacia, siempre que se cumpla un eficiente manejo.
Chuy,
noviembre de 2005. |