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El 30 de noviembre del año 1984 a las 19 y 30 el líder
nacionalista Wilson Ferreira Aldunate recuperaba su
libertad en el Batallón de Artillería Nº 2 con asiento en
Trinidad.
Habían transcurrido cinco meses y catorce días de su
detención cuando los abogados defensores doctores
Guillermo García Costa, Uruguay Tournée y Milton Machado
se hicieron presentes en la dependencia militar aguardando
la liberación de Wilson. Una vez concretada la misma se
dirigió a la plaza Constitución de Trinidad donde se
dirigió a sus amigos y correligionarios y minutos después
se trasladó hacia Montevideo acompañado por el Dr. Alberto
Zumarán, familiares y altos dirigentes del Partido
Nacional.
En una parte del discurso pronunciado en la plaza de
Trinidad, Wilson Ferreira señala que era la primera vez
“en once años y medio, que estoy rodeado de mi pueblo. Los
últimos cinco meses y medio los he pasado entre cuatro
paredes y en silencio. En silencio total, sin posibilidad
de hablar, teniendo únicamente el contacto, cuatro horas
por semana con mis abogados y con mi familia. Ustedes
saben bien lo que significa para un hombre extrovertido
como yo, que siente la necesidad de comentar todo lo que
en el país va ocurriendo, en momentos en que lo destruye
la angustia de no poder ser partícipe de esa aventura que
está viviendo su partido y su pueblo. Experimentamos una
derrota el último 25 de noviembre. Fuimos derrotados ¿Qué
es una derrota más o una derrota menos ¿Obtener menos
votos que el adversario tradicional cuando eso nos ha
pasado diez y cien veces en la historia y de cada uno de
esos episodios hemos salido más grandes y mas
fortalecidos. Los blancos piensan como se piensa la
historia, pero de ella lo que importa es lo que falta por
escribir. Son las páginas en blanco, las que tendremos que
empezar a elaborar hoy. No tengo dudas de que el veredicto
de la historia, que pronto nos será altamente venerable,
nos dirá quienes tenían razón. Pero precisamente por eso
el Uruguay necesita el aporte de todos los orientales, sin
sectarismos y poniendo la patria por encima de
condicionamientos. Por eso mismo también vamos a exigir
que para un país que está al borde la ruina o en la ruina
misma y que vive hoy confiado en la ilusión de que porque
votó se han terminado los problemas y que el 1º de marzo
comenzaran a aumentar los salarios y comenzará a crecer la
felicidad nacional y empezarán a desaparecer las colas en
el consulado argentino, debemos decirles que las cosas no
serán así, no por culpa del gobierno sino por
consecuencias de la terrible gravedad de la crisis. Cuando
ello se vea se comprenderá que de esta crisis no se salía
sino con bisturí, no se salía sino haciendo aquellas
cosas que el partido anunció y que asustaron a muchos. Y
lograron que otros se hicieran los asustados.”
“SOMOS LA ÚNICA OPCIÓN DE FUTURO”
Haciendo referencia al Parido Nacional Wilson subrayó que
“tenemos partido vivo y partido para rato. Somos la única
opción de futuro y la base de ese futuro la pensamos en
esta última elección que algunos creen que ha sido una
derrota y yo les digo cada vez más claramente que este es
el primer paso a la victoria, y al trasmitirles estas
cosas no necesito hacer referencia a la elección que por
primera vez en la historia ponen preso al candidato del
adversario. No necesito hacer referencia a una elección en
que todos, tirios y troyanos, los amigos y los enemigos
irreconciliables, se suben a las tribunas y hacer oír su
voz, mientras había un solo partido que tenía sus
dirigentes no solo presos sino amordazados. A largo plazo
el país tendrá que afrontar la realidad, este país que
quiso mostrar su prudencia, reconocerá que no hay mayor
imprudencia que la de exagerar la proliferación cuando el
incendio ha estallado. En estos casos hay que llamar a los
bomberos y no apagarlo con tachos de agua. Este es el
desafío que tiene el pueblo ante el país y es el desafío
que tenemos nosotros por delante. Les aseguramos que vamos
a ponerle el hombro y vamos a ayudar para mostrarle al
país de que forma solidaria y humana son capaces de
gobernar estos loquitos imprudentes.”
Eran estas las primeras palabras de Wilson Ferreira
Aldunate al abandonar el Cuerpo de Artillería Nº 2 con
asiento en Trinidad, tras una reclusión de cinco meses y
catorce días. Serena reflexión del caudillo nacionalista,
convocando a la unidad de todos los uruguayos en momentos
muy difíciles para el país. Wilson Ferreira un hombre de
convicciones muy arraigadas, que creía ciegamente en sus
ideas y en los programas del Partido Nacional, como única
opción viable y auténticamente renovadora para lograr la
Paz reclamada, el trabajo próspero y la justicia social.
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De esta manera la prensa capitalina informaba sobre la
libertad de Wilson Ferreira Aldunate el sábado 1º de
diciembre de 1984. (Diario La Mañana Corresponsal
Heber Escondeur) |
Chuy, noviembre 30 de 2004 |