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Los
acuerdos firmados en la década pasada para poner en marcha
los mecanismos del MERCOSUR nos hicieron alentar
esperanzas de que algunas barreras que tradicionalmente
complicaban las exportaciones por esta frontera,
comenzarían a desaparecer.
Sin
embargo las dificultades continúan y estamos lejos de que
los problemas se puedan solucionar, si tenemos en cuenta
que los reclamos salariales de una repartición puedan
paralizar el transporte terrestre durante varios días en
un puesto de fiscalización. La población local puede
atestiguar los inconvenientes causados a los
transportistas, quienes han soportado una paralización de
varios días, lo que de alguna manera estaría violando los
acuerdos que reglamentaron la creación del MERCOSUR. Esta
situación al margen del costo económico que representa ha
creado temores y desconfianzas entre los empresarios que
están apostando fuerte a las exportaciones. El operativo
Padrón decretado por las autoridades brasileñas escapa al
marco de las reglas que pretenden respetar los acuerdos
bilaterales.
La
actual paralización decretada por los funcionarios
brasileños está demostrando que no funcionan como
corresponden los canales que regulan al principal
componente del MERCOSUR como lo son las importaciones y
exportaciones entre ambos países. Ha trascendido además
que podría tratarse de una nueva estrategia de la política
exterior brasileña para mantener la supremacía regional,
disfrazando algunos acuerdos y creando barreras para que
los mismos no se cumplan con éxito. Pensamos que no será
el MERCOSUR que determinará un cambio radical en este
sentido, determinando que Brasil abandone su deseo de
hegemonía continental y donde nuestro país por su tamaño
tiene poca representatividad.
Es
bueno recordar que el intercambio comercial tiene para
Brasil una importancia decisiva y que en el momento de
celebrar acuerdos es muy poca la influencia de nuestro
país en el debate final. Por su parte el funcionario
aduanero Alfredo Martínez señalaba a la prensa local que
"hay en la actualidad entre 200 y 300 camiones de
mercaderías para cruzar, más las cargas de las empresas y
en el momento que la aduana brasileña comience a trabajar
normalmente se podrá generar un gran problema, puesto que
con la misma dotación de personal será muy difícil hacer
frente a un trabajo que se verá multiplicado por cinco. Se
trata de una medida gremial que debemos respaldar fuera de
la opinión que cada uno de nosotros pueda tener. No
corresponde que le vayamos a pedir a un gremio homónimo,
siendo que además estamos agremiados en el MERCOSUR y en
situaciones similares hemos contado con su respaldo."
Chuy,
Junio 06 de 2004 |