|
Hace algunos años pensábamos ingenuamente que el problema de la
seguridad pública estaba reservado exclusivamente para las
grandes ciudades que por su explosión demográfica le quitaban a
la población la posibilidad de caminar libremente por la calle
sin mayores sobresaltos.
Sin embargo estábamos equivocados y la reiteración de numerosos
hechos delictivos cometidos en grandes ciudades y pequeñas
poblaciones del departamento nos está demostrando el surgimiento
de un alarmante cuadro de violencia que ha sorprendido a las
propias autoridades. Las informaciones procedentes de la capital
departamental y poblaciones del interior van más allá de la nota
periodística, señalando un verdadero record de procedimientos
policiales que van desde las agresiones físicas, violaciones,
asaltos y asesinatos.
Todo esto significa una lamentable constatación para un
departamento que siempre se enorgullecía de su pacífica
tradición y que al decir de muchos “dormía con las puertas
abiertas”. Por supuesto que el tema de la violencia no se agota
en el pretendido grito de alerta que lanza la prensa ni con las
medidas que puedan adoptar las autoridades. Existe un temor
generalizado que puede tener varias causas pero que no todas
pasan por la falta de trabajo ni las bajas remuneraciones que no
cubren los gastos elementales de la familia, a la crisis al
hambre ni a la miseria. En esta oportunidad y salvo raras
excepciones la violencia no está radicada en los hogares mas
carenciados sino en el seno de la clase media o familias
acomodadas.
El periodista rochense Hugo Lujan analizando esta situación
señalaba que “existe una realidad que se viene registrando ante
los ojos de toda la población; una situación de violencia que
trasciende las horas nocturnas para instalarse en diferentes
lugares, zonas céntricas, espacios públicos y en pleno centro de
la ciudad a cualquier hora del día. Se trata particularmente de
hechos de naturaleza violenta que pasan por grupos de jóvenes
reunidos en las veredas, en las esquinas y en los bancos de las
plazas profiriendo insultos a cualquier persona que pase frente
a ellos. Se ha llegado a practicas muy comunes y que recogemos
como testimonios diarios donde jóvenes de 15, 16 y 18 años que
son detenidos a su paso por la plaza o en la calle y
amenazados con un cuchillo para robarles el poco dinero que
llevan o robarles la ropa y el calzado que llevan puesto.
Esta situación ha ocurrido en reiteradas oportunidades llegando
a puntos extremos como el hecho de cortar la vida a un joven de
20 años, cosa que ocurrió días atrás a la salida de un baile. La
violencia está instalada en la calle y a cualquier hora, este
hecho se registró a dos cuadras de la seccional 1ra y de la
Jefatura de Policía. Allí se armó una gresca entre dos jóvenes y
uno de ellos es herido de cuatro puñaladas, dejando de existir
cuando era trasladado al hospital. Esto determina que se genere
una suerte de debates y discusiones sobre hechos puntuales con
heridos, aunque también se vienen registrando otros episodios
que estarían provocando un cambio violento en la ciudadanía de
Rocha, donde jóvenes que van al liceo nocturno y salen a las 23
y 30 exteriorizan sus miedos y hay gente que ha dejado de salir
porque sus casas quedan en barrios muy alejados y periféricos.
La policía ha incrementado las vigilancias nocturnas hay además
una comisaría móvil que se traslada permanentemente, hay
guardias frecuentes en estos espacios y a la salida de los
centros estudiantiles. Sin embargo el estado de violencia que se
ha observado en los últimos tiempos y por diferentes motivos es
realmente preocupante y carente de antecedentes en esta ciudad.
(Rocha)” Señaló además Lujan que “el Jefe Departamental de IMANE
ha salido al cruce de algunas afirmaciones que vinculaban estos
hechos a varios jóvenes internados en esta institución,
manifestando que no le consta que los internados hayan
participado en estas acciones. Lo que si podemos agregar es que
muchos de estos casos pertenecen a familias constituidas del
medio y los mismos se reiteran diariamente, sin determinar que
se trata de jóvenes con problemas familiares muy graves. Para
desencadenar estos hechos de violencia hay situaciones de
excesivo consumo de alcohol, sustancias y pegamentos en las
plazas de la ciudad a las 3 de la tarde o a las 10 de la mañana.
La mayoría de estos jóvenes estimulados por estas sustancias y
fuera de si en la mayor parte del día cuentan con la impunidad
de que a ellos no le pasa absolutamente nada. Además- dijo
Lujan- están despreciando la escala de valores de su vida
personal lo que nos hace pensar que tampoco tendrían respeto por
la vida de los demás y es allí cuando comienzan a registrarse
las explicaciones de que la vida y la muerte para ellos tienen
el mismo valor.” Por su parte el Jefe de Policía Insp. Mayor (R)
Rubén Darío Peraza manifestó su malestar con un artículo
publicado por el diario El País que bajo el título de “Pandillas
Juveniles amenazan Rocha” y donde se refería a los
procedimientos judiciales. El jerarca señalo que en ningún
momento hicimos referencia al tema, tenemos muy claro cual es el
papel de la policía y somos auxiliares de la justicia y en Rocha
tenemos la mejor relación con todos los jueces y fiscales como
lo hemos señalado siempre. Hemos superado los 50 procedimientos
con menores, donde le dimos cuenta a la justicia y esta actúa
como corresponde entregándolos a los padres. En aquellos casos
en que hay delitos o presunción de delitos los jueces han
actuado correctamente. A nosotros no nos corresponde calificar
la actuación de los jueces y no tengo absolutamente nada que
decir de la justicia o de los jueces de Rocha con los cuales
tenemos una excelente relación” dijo finalmente el jefe de
Policía.
 |
|
En esta oportunidad la violencia no parte de los barrios
carenciados.
Es evidente que con tantos problemas la población del
departamento está cambiando sus hábitos y costumbres para ir
resistiendo los embates de los nuevos tiempos. |
|