|
El periodismo nos ha
dado siempre la oportunidad de conocer personas que de
otra manera nos hubiera resultado
imposible. Tal lo sucedido con Luis
Tappa un maragato nacido el 7
de enero de 1936, que la semana pasada estuvo pendiente de
la entrega de premios que se concede
anualmente a radios y canales de la televisión
chacarera. Disfrutó con los galardones otorgados a la
prensa de su pueblo (San José)
que se llevaron hasta el “GAUCHO DE ORO” y
compartió además la alegría de Juan Carlos
Amorín ( ex
Carve “Bravisimo)
que ahora desde Maldonado continúa cosechando lauros como
integrante de un destacado staff periodístico.
 |
|
Luis
Tappa es mecánico tornero,
marino, fotógrafo, escritor, poeta, estudioso de temas
históricos de nuestro país, y desde 1976 integra el
Grupo ADES (Asociación
Honoraria de Salvamentos Marinos y Fluviales).
Pero además y de la misma forma que un personaje de
Voltaire descubrió un día
que había hablado en prosa durante toda su vida sin
darse cuenta, Luis Tappa
ha sido un gran periodista sin saberlo.
Hace algunos días
“descubrimos” en su computadora cientos de borradores
con poemas, libros empezados y artículos de gran valor
histórico que iremos compartiendo con nuestros
lectores. En esta oportunidad
les ofrecemos un artículo relacionado con la vida del
general Justo José De Urquiza.
|
|
Luis Tappa |
|
“Palacio San José, así
se llama la casa del Gral. Justo José de
Urquiza (1800-1870) en lo que
viene a ser el casco de lo que fuera una inmensa estancia
que este tuviera en la provincia de Entre Ríos, República
Argentina. Allí vivió los últimos 20 años de su vida,
donde se recluyó y vivió una azarosa vida política y
militar, también es el lugar donde fuera asesinado el 11
de abril de 1870 a las 7,30 de la noche. En esta breve
reseña diremos que Urquiza fue
el primer presidente constitucional Argentino en 1854 y
termino su mandato en marzo de 1860. Comerciante, dueño de
industrias y bancos, grandes extensiones de campo en
varias provincias de la argentina y poseedor de una gran
fortuna. 30 años de tareas
ininterrumpidas en los negocios permitió a
Urquiza comenzar la
construcción de este lugar en el año 1848, culminando su
construcción en el año 1859.
La casa es un enorme
bastión totalmente cercado que ocupa más de una hectárea
de superficie. Esta construida con lujo de detalles y es
una exquisita expresión de buen gusto. Posee enormes y
exóticos jardines, varios patios interiores, galerías, una
importante capilla en homenaje a San José, de quien
Urquiza era devoto, un sin fin
de habitaciones, privadas y para huéspedes, un enorme
salón comedor y otro para ocasiones especiales, varios
salones más, la sala de los espejos, una sala de juego
donde existe un billar que se hizo traer de Francia, ya
que este era su pasatiempo favorito, la sala de armas, la
impresionante cocina y un exquisito mobiliario de nobles
maderas, casi todo traído de Europa.
También existe una
importante pinacoteca con cuadros de varios autores donde
sobresalen los del pintor uruguayo Juan Manuel
Blanes. Amigo y protegido de
Urquiza llevaba dos años de
trabajos en “San José” cuando este le encargó la
decoración de la cúpula de la capilla en el año 1858. Los
motivos de los otros siete cuadros los tomó del Vía Crucis
y de otros pasajes de la vida de Jesús. Por este trabajo
Blanes cobró 5.616 pesos
fuertes. Estos fueron los primeros trabajos de
Blanes antes de su viaje de
estudios a Florencia. Con posterioridad surgiría la
producción que lo convirtió en uno de los grandes pintores
de América. La
casa y todo lo que allí hay se encuentra maravillosamente
conservado, aunque no fue tarea fácil su reconstrucción
tras casi 70 años de abandono. Fue declarada por ley
Monumento Histórico Nacional el 30 de agosto de 1935 y en
el artículo segundo de dicha ley se ordenaba la
instalación de un museo. El 5 de abril de 1937 se comenzó
la reconstrucción y la formación del museo.
Para llegar a este
lugar hay que recorrer unos 20 Km
al sur de la ciudad de Colón (frente a Paysandú) por la
ruta 14 argentina y luego otros 20 Km
por un camino que sale a la derecha y que termina
exactamente en el casco de la estancia. El lugar cuenta
con un restaurante que está ubicado fuera del casco y
frente a una de las entradas laterales, la misma por la
que entrara la partida que lo asesinó. El restaurante está
habilitado todo el día para los turistas, ya que el sitio
más cercano para poder tomar o comer algo es Concepción
del Uruguay que esta a unos 30 Km. La recorrida del lugar,
si se quiere observar en detalle lo que allí hay, puede
llevar muchas horas, debido a lo grande que es y todo lo
que hay para ver.
La residencia cuenta
con dos enormes palomares, estos son unos recintos
cuadrados de unos 7 mt.
de altura, cerrados, cuyas
paredes ocupan unos 170 mts
cuadrados y con la salida y entrada para las palomas en su
parte superior, abierta. Uno está al costado de la capilla
y el otro en la parte trasera de la casa. A unos 200
mts. de
la parte posterior del complejo se encuentra un lago
artificial que Urquiza mando
construir, (bastante descuidado en la época en que lo
visité) también hizo construir un barco a vapor con el que
navegaban por el lago, a pesar de no ser este muy grande.
En el año 1851 Urquiza obtiene
la autorización del Vaticano para erigir una capilla en su
residencia. La consiguió con la mediación del cónsul
pontificio en Montevideo, Salvador
Ximenez, quien, además, estableció lazos de amistad
entre el Papa Pío IX y Urquiza.
Se comenzó su construcción en el año 1857 y fue
consagrada, al finalizar los trabajos, por el Nuncio
Apostólico Monseñor Marino Marini
el 19 de marzo de 1859, año en el que Argentina inicia
relacione diplomáticas con el
Vaticano.La capilla es una hermosísima
construcción, con su correspondiente campanario y una gran
cúpula, un gran altar principal, imponente púlpito, el
palco para el coro, hay una pila bautismal de mármol que
mide 2,70 metros de altura fue hecha en Italia
exclusivamente para Urquiza,
con la autorización y la bendición del papa Pío IX, y es
réplica exacta de una que se encuentra en el vaticano.
 |
|
En el frente de la
casa hay dos grandes
torres, o miradores, en una hay un gran reloj traído
de Europa y en la otra un reloj simulado para que haga
juego con el otro.
Detrás de la galería principal, que es
donde se encuentran los aposentos principales, el
dormitorio personal, su escritorio y el comedor, está
el llamado “Patio del Parral”, un hermoso y gran patio
rodeado de habitaciones y una galería cubierta por un
enorme parral del que todavía quedan algunas plantas
originales.
En el centro de
este patio se encuentran dos aljibes que recogían
desde los techos el agua de la lluvia y que se usaban
principalmente para el riego. |
En la residencia
existen cinco o seis de estos aljibes, todos iguales,
distribuidos por los distintos lugares del predio y con el
mismo fin.En los jardines hay
gran cantidad de esculturas de mármol, casi todas
esculpidas en Italia y hechas traer exclusivamente para
él. Muchos de los árboles que se encuentran en el lugar
son los originales de la época de
Urquiza, incluso algunos perales plantados contra
los muros, y que mediante podas e injertos, les dieron
forma de candelabro, aún se conservan algunos,
lo mismo que algunas palmeras
que le fueran obsequiadas por don Pedro II y traídas desde
Brasil.
La
muerte de Urquiza
 |
|
Urquiza
fue asesinado en su propio dormitorio por una partida
de 50 hombres que llegaron de a caballo desde
Bs.As. Entraron por el
portón trasero, sin encontrar resistencia debido a la
complicidad de la guardia, atravesaron el “Patio del
Parral” y se dirigieron hasta su dormitorio.
Urquiza, cuando se percató
de lo que sucedía llegó a hacer fuego con una escopeta
que le alcanzó su hija, pero fue alcanzado por un
disparo en su mejilla izquierda y cayó, luego, ya en
suelo, y delante de su hija, lo acribillaron a
puñaladas. |
|
Por este portón ingresaron los asesinos del
General Urquiza |
|
El dormitorio donde fue
muerto, y que posteriormente su esposa convirtiera en
oratorio, se encuentra tal cual,
aun se conservan y se pueden apreciar las manchas de
sangre en el suelo, puertas y postigos, en uno de estos se
observa una mano completa. Las causas de esta tragedia que
evidentemente tuvo ribetes políticos, no las vamos a
analizar ahora.El lugar
es esplendoroso y bien vale la
pena un viajecito para visitarlo, e inevitablemente, como
en una máquina del tiempo, transportarnos al pasado. Allí
se respira aire con olor a historia y tragedia. Esta casa
fue visitada exclusivamente para tratar temas políticos
por 4 presidentes argentinos de aquellas épocas, incluidos
Mitre y Sarmiento, la visita de Sarmiento fue dos meses
antes el asesinato.”
Chuy, 14 de
noviembre de 2004 |